"¡Volvé Richard! ¡Te extrañamos!". El ruego se repetía cada vez que Ricardo Fevrier ponía alguna cosa especialmente irónica, ácida, mordaz inteligente en su perfil de Facebook.
Siempre era un gusto reencontrarse con él de alguna forma luego de que en 2011 su jubilación hiciera que no compartiéramos más rutinas en la redacción.
A Clarín entró a mediados de los 90 como editor de la sección Información General (hoy Sociedad). Arrancó derecho a hacer la colimba: le dieron a manejar la redacción matutina. Mucho trabajo, mucha exigencia y poco glamour. Casi de entrada le tocó coordinar la cobertura de la muerte de Carlitos Menem Jr. y la explosión de Río Tercero. Lo hizo como nadie. Fui una de las beneficiadas por su aparición.
Después siguió como prosecretario ya dedicado exclusivamente a Policiales en tiempos en que (reto a cualquiera a desmentirme) éramos una aplanadora. Un editor cuidadoso, amable pero exigente. Un periodista buena gente.
Ricardo, Richard - “El Viejo” para algunos- se murió este lunes. Tristísimo, otro irremplazable que se va. Tenía 78 años, tres hijos -Andrés, Leonardo y Laura- y cuatro nietos. También una EPOC que lo había acorralado al máximo producto de sus décadas de fumador.
Ricardo Fevrier (primero de la derecha) con compañeros del diario de La Razón en 1986.
Periodista de los de antes, hizo de todo, hasta ser novio de mi prima, en su juventud. Va la lista: vendedor de sifones, empleado en una carnicería, en una joyería, en un almacén, despachador de remolques, tachero, encargado de una parrilla. La calle se le notaba al igual que su cultura.
Fue un laburante que tuvo su primera oportunidad en Prensa en 1983, ni bien empezaba la democracia. Lo tomaron en el archivo de revista Primera Plana. Parece que algo tuvo que escribir, gusto y (agradezco personalmente por eso) lo ganó el periodismo.
De Primera Plana paso a La Razón, el matutino que dirigía Jacobo Timerman. Un diario mítico que dejó su huella en la historia de Prensa. Allí fue jefe de Gremiales y durante un tiempo formó dupla con uno de sus mejores amigos, Eduardo Parise, como acreditados en casa de Gobierno durante el gobierno de Raúl Alfonsín.
Ricardo Fevrier (primero de la izquierda) con Rubén 'Pirulo' Furman, Eduardo Parise, Jorge Landaburu y Néstor 'Ruso' Straimel, en 2021.
Con Parise llegó a Clarin luego de un breve paso por la agencia Interdiarios. Fueron años de crónicas policiales apasionantes incluida la ola de secuestros extorsivos de 2003 que nos tuvo a todos barrenando casos explosivos durante más de un año.
Se fue de la redacción en 2011, para el retiro y la familia. Se lo extrañó, se lo extraña y se lo extrañará.
Muy lector, cinéfilo, hincha a muerte de San Lorenzo, en los últimos tiempos- ya muy limitado por el uso de oxígeno- le metió a ver fútbol y a los libros más que nunca.
Ya hace un tiempo quienes lo queríamos, los que habíamos trabajado con él, empezamos a notar que faltaban sus comentarios filosos en las redes. No nos detuvimos a imaginarnos que tal vez se estaba despidiendo.
Ya sé que no vas a volver. Te vamos a extrañar Richard.
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