La vida es totalmente impredecible. No podemos controlar qué va a suceder, ni cómo se van a desarrollar los acontecimientos. Y sobre todo, no siempre podemos decidir como nos afectarán. Ante esta realidad, el estoicismo, una de las corrientes filosóficas más influyentes, propone aceptar lo inevitable y centrarse únicamente en aquello que podemos cambiar.

El filósofo Pepe García, conocido como 'El Estoico', ha hablado en una de sus últimas intervenciones en el pódcast Animales Humanos, presentado por Ibai Vegan, sobre la importancia de aceptar los procesos de la vida para vivir mejor.

“El estoicismo entiende la muerte como un proceso natural que configura la vida. Propone recordar la muerte no como algo angustioso, sino como un proceso que va a ocurrir tarde o temprano, que nos va a pasar a todos por igual, y que ayuda a darle valor a la vida para vivir mejor y tomar decisiones”, recalca.

El problema, según García, es que muchas personas están centradas en prolongar la vida a toda costa, antes que en vivirla. “Ahora está muy de moda la longevidad. Se habla mucho del ser humano que va a vivir 200 años. Yo siempre digo que la gente que quiere vivir más es porque, en el fondo, piensa que no lo está haciendo bien y quiere tener más ocasiones de hacerlo mejor”, advierte.

Por ello, el autor de Los 12 pilares de la filosofía insistía: “Hay que pensar en la muerte para ver qué tipo de vida quieres tener, hasta dónde te lo puedes permitir y dónde lo puedes conseguir. Nunca pienso en el después de la muerte, siempre en el antes. No deberíamos preocuparnos por la muerte, sino por no haber vivido nunca”.

En la misma línea, el doctor Manuel J. Castillo, catedrático de Fisiología Médica y experto en longevidad, señalaba en una reciente intervención en el pódcast Vivir más y mejor que la longevidad saludable no consiste solo en vivir más, sino en conservar durante más tiempo aquello que nos permite disfrutar de la vida con plenitud, como la energía, la memoria, la movilidad, la autonomía y el bienestar emocional.

Las palabras de los expertos cobran especial relevancia en un país como España, donde la esperanza de vida se mantiene entre las más altas de Europa. En 2024, aumentó dos décimas, hasta situarse en 84,01 años. La de los hombres subió 0,3 años, hasta los 81,38, y la de las mujeres se incrementó 0,2 años, hasta los 86,53, según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE).

Por su parte, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recuerda que la salud depende de una combinación de factores biológicos, sociales, ambientales y conductuales. “No se trata solo de añadir años a la vida, sino también de enriquecer la vida a lo largo de los años, garantizando que las personas puedan vivir bien a cualquier edad”, afirmaba la doctora Anshu Banerjee, Directora de Salud Materna, Neonatal, Infantil y Adolescente y Envejecimiento de la OMS.

Nerea Parraga Frutos