La novela C’était ça ou mourir compite por los premios más importantes de Francia. Fue escrita en la región canadiense de Quebec por un autor de origen haitiano llamado Thélyson Orélien. Y, aunque todos hablan de este libro, no se debe a sus méritos literarios sino a una denuncia anónima que señala que fue escrita con inteligencia artificial. Si en el ámbito legal, impera la presunción de inocencia, en el ámbito literario parece suceder lo contrario.
C’était ça ou mourir, del escritor canadiense de origen haitiano Thélyson Orélien. Foto: redes sociales.
El escándalo estalló esta semana en Francia cuando una cuenta anónima de X, "Balance ton Claude", acusó al autor de haber utilizado inteligencia artificial para escribir "casi íntegramente" la novela. Así, sin más. La cuenta, abierta en X hace dos meses, se propone una misión: "Luchamos contra la contaminación de los hilos de noticias. Para denunciar a un «AI-sloppeur», identifícalo en nuestras publicaciones o envíanos un mensaje directo. Lo investigaremos".
El libro, publicado por Grasset en Francia en agosto de 2026, se había convertido en uno de los fenómenos de la rentrée literaria: recibió el Premio de Novela Fnac, figura entre las selecciones de varios de los principales premios franceses (Goncourt, Renaudot, Médicis y Femina, entre otros) y acumula unos 35.000 ejemplares vendidos.
La acusación surgió el lunes pasado, justo después de que Orélien recibiera el Premio Fnac. "Balance ton Claude", una cuenta que entonces tenía apenas 92 seguidores, publicó en X capturas de los resultados obtenidos tras someter distintos fragmentos de la novela a Pangram, un detector de textos generados por IA.
"Probamos varios pasajes, en distintos lugares del manuscrito, y casi siempre obtuvimos el mismo resultado: 100% IA", afirmó la cuenta. La publicación fue compartida más de mil veces y superó los tres millones de visualizaciones, convirtiendo una acusación inicialmente marginal en una polémica de alcance nacional.
Detectores automáticos
Las principales evidencias invocadas por quienes sostienen que el libro pudo haber sido escrito o intervenido por IA proceden de los detectores automáticos. Según la investigación de CheckNews, del diario Libération, la versión 4 de Pangram analizó capítulos completos de la novela y los consideró "totalmente generados por IA": alrededor del 97% del texto fue clasificado como artificial, mientras que algunos pasajes fueron considerados una mezcla de texto humano y artificial.
Avez-vous entendu parler de ce roman ? C’est le « phénomène de la rentrée littéraire ». Il est lauréat du Prix Fnac, du Prix Méduse, du Prix Première Plume, fortement pressenti pour le Prix Renaudot, et il est en lice pour les prix Goncourt, Femina, Médicis et Décembre. Ah oui,… pic.twitter.com/9evcXrPyFD
— Balance ton Claude (@Pangramed) September 21, 2026
Otro detector usado para las mismas pruebas, GPTZero, también calificó como "100 % IA" los capítulos que se le enviaron para analizar el uso de IA.
Por otra parte, Libération comparó textos anteriores de Orélien con escritos recientes: según Pangram, los primeros eran "100 % humanos", mientras que los segundos aparecían como "100 % IA".
En este momento, esa comparación con textos anteriores se volvió uno de los elementos más utilizados para alimentar las sospechas. El usuario que lanzó la acusación sostiene que los textos de Orélien publicados antes de la expansión de las herramientas generativas no presentan las mismas señales que C’était ça ou mourir.
A esto se suma que, según el medio Courrier international, el blog del escritor, que habría permitido ampliar esa comparación con materiales anteriores, desapareció de internet. El medio también señala que algunos lectores habían advertido "tics" de escritura y una abundancia de metáforas, aunque la periodista Chantal Guy aclara que, en su propia lectura, atribuyó esos rasgos a la influencia de la poesía haitiana y no necesariamente a la IA.
¿Son confiables los detectores?
Las herramientas de control más utilizadas, sin embargo, también son objeto de control y los resultados están lejos de ser unánimes. La agencia AFP sometió los fragmentos seleccionados por "Balance ton Claude" a varios sistemas y obtuvo conclusiones contradictorias.
C’était ça ou mourir, del escritor canadiense de origen haitiano Thélyson Orélien. Foto: redes sociales.
InVID-WeVerify consideró que los pasajes habían sido "muy probablemente escritos por un humano". Otros siete detectores también produjeron resultados divergentes: uno calculó un 100% de probabilidad de intervención de IA, dos concluyeron lo contrario y los otros cuatro ofrecieron porcentajes variables según los fragmentos analizados.
Para Denis Teyssou, responsable del Medialab de AFP, “la detección de textos es mucho más aleatoria” que la de imágenes. Incluso Max Spero, cofundador de Pangram, había advertido que la herramienta "no debe jamás ser el árbitro definitivo" y que debía servir como punto de partida para una investigación más profunda.
Tras las dudas sobre estas aplicaciones de control, la cuenta de X que inició la denuncia matizó ayer los términos de sus “verificaciones” previas: “Les pedimos que sean más moderados en los ataques contra Thélyson Orélien. En primer lugar, existe una posibilidad, por pequeña que sea, de que actúe de buena fe”, publicaron.
Además, sacaron del foco al autor y lo reenfocaron en la industria editorial completa: “Nuestras instituciones y nuestras costumbres (así como nuestros premios literarios) aún no se han adaptado a esta nueva y transformadora tecnología”. Por eso, dicen, les parece importante “mostrar compasión y empatía hacia el autor, e incluso apoyarle en este momento difícil que debe estar atravesando. ¡Lo mejor sería, por supuesto, que volviera a escribir!”.
Y, en una publicación extensa, reconocieron que si analizaron este libro fue “porque tiene éxito”, aunque denunciaron “que no es ni mucho menos el único. En esta red, cientos de políticos y cuentas sensacionalistas hacen que la IA redacte sus publicaciones, sin decir que se trata de IA, engañando a sabiendas a sus lectores durante todo el año”.
También recuerdan que “hace tiempo que los primeros puestos de las listas de ventas de libros en Amazon (el principal distribuidor de libros en Francia) están acaparados por libros redactados directamente por IA, a veces de forma muy burda, y con un resultado peor que el de Thélyson (quien, por tanto, tiene cierto mérito por haber logrado producir una narración coherente que ha satisfecho a muchos lectores)”.
“Siempre me ha gustado crear”
Orélien rechazó categóricamente las acusaciones y explicó que trabaja en la novela desde mucho antes de la actual expansión de la IA generativa. "Siempre me ha gustado crear y escribir, no veo por qué iba a recurrir a una máquina", declaró a Libération.
C’était ça ou mourir, del escritor canadiense de origen haitiano Thélyson Orélien. Foto: redes sociales.
También afirmó: "Las imágenes, las repeticiones y los ritmos son una palabra viva; son mías", y atribuyó esas características de su escritura a sus raíces culturales: "Mis tradiciones son haitianas y caribeñas". Sobre los resultados de Pangram, agregó: "Creo que el programa está familiarizado con las tradiciones literarias francesas y con los autores clásicos".
El escritor también aseguró que las acusaciones se inscriben en un contexto de ataques que, según dijo, viene sufriendo desde su llegada a Francia. "Desde mi reciente llegada a Francia, he sido objeto de numerosos ataques racistas, que no provienen de los lectores, sino de personas ajenas que buscan hacerme daño", afirmó.
Y añadió: "No estoy triste, sino enfadado. Estoy preparando un expediente junto con mis editores de Francia y de Quebec para demostrar lo que digo". Según los artículos, Orélien comenzó a escribir la novela en 2017 y terminó una primera versión en 2019, aunque la acusación se refiere a la posibilidad de que el texto haya sido posteriormente reformulado mediante herramientas de IA.
Las dos editoriales que publicaron el libro también respaldaron al escritor, aunque con matices diferentes. Grasset condenó y rechazó "rechazamos rotundamente cualquier comentario malintencionado" y rechazó las afirmaciones según las cuales la novela habría sido "alimentado o redactado por una IA".
En declaraciones recogidas por Courrier international, la editorial fue aún más contundente: "No hay que hacer caso a esos rumores. Son noticias falsas. Es una teoría de la conspiración".
Boréal, la editorial canadiense que publicó originalmente la novela, afirmó haber "tomado conocimiento de las acusaciones" y no "tomarlas a la ligera", pero agregó: "La confianza del equipo de Éditions du Boréal en el trabajo de Thélyson Orélien sigue siendo total". Pangram, por su parte, no realizó declaraciones sobre el caso.
Mientras se suman voces a la polémica, Libération recordó que un resultado de "100 % IA" no significa necesariamente que cada palabra haya sido generada por una máquina: también puede corresponder a un texto originalmente humano que haya sido ampliamente reformulado con inteligencia artificial.
De momento, C’était ça ou mourir permanece en las listas de los grandes premios literarios franceses y sus ventas no caen.
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