Estados Unidos está construyendo un proyecto ferroviario que podría cambiar la manera de viajar entre dos de sus destinos más importantes. Se trata de Brightline West, una línea de alta velocidad que conectará Las Vegas, Nevada, con Rancho Cucamonga, California, en el área metropolitana de Los Ángeles.

El tren será completamente eléctrico y podrá alcanzar los 320 kilómetros por hora, una velocidad que lo convertiría en el servicio ferroviario de pasajeros más rápido del país. A diferencia de otros trenes estadounidenses, circulará por vías exclusivas construidas específicamente para alta velocidad.

El primer tren bala de Estados Unidos

El proyecto tendrá una extensión aproximada de 351 kilómetros y gran parte del recorrido estará ubicada en el corredor de la autopista Interestatal 15. La conexión está diseñada para evitar cruces a nivel y permitirá que los trenes circulen a velocidades similares a las de los sistemas de alta velocidad que funcionan desde hace décadas en Europa y Asia.

El viaje entre Las Vegas y Rancho Cucamonga demandará alrededor de dos horas. La compañía calcula que será aproximadamente la mitad del tiempo que puede requerir actualmente el mismo trayecto en automóvil, especialmente cuando el tránsito se vuelve intenso.

Rapidísimo, el tren bala. Foto: Reuter.

La infraestructura contará con estaciones en Las Vegas, Victor Valley, Hesperia y Rancho Cucamonga, además de conexiones previstas con otros servicios ferroviarios. En particular, la terminal de Rancho Cucamonga estará junto a una estación de Metrolink, lo que permitirá continuar el viaje hacia el centro de Los Ángeles mediante el sistema ferroviario regional.

Una obra que busca cambiar los viajes entre Las Vegas y California

La importancia del proyecto va más allá de la velocidad. Brightline West será un sistema cero emisiones, completamente eléctrico, y permitirá reducir millones de viajes en automóvil y miles de vuelos de corta distancia cada año. También prevé la creación de miles de puestos de trabajo durante la construcción y cientos de empleos permanentes cuando el servicio comience a funcionar.

La obra comenzó oficialmente en 2024 y durante 2026 continúan los trabajos de preparación, estudios de campo y construcción de distintos sectores de la infraestructura. Sin embargo, el calendario original sufrió modificaciones y actualmente algunas estimaciones sitúan la finalización del proyecto hacia fines de 2029, por lo que todavía falta tiempo para que los primeros pasajeros puedan subir al tren.

Un tren con pocas emisiones. Foto: Shutterstock.

Cuando esté terminado, Brightline West representará un cambio significativo para Estados Unidos: en un país que durante décadas apostó principalmente por el automóvil y el avión para sus grandes desplazamientos internos, el proyecto busca demostrar que el tren de alta velocidad también puede convertirse en una alternativa competitiva.