La moneda está en el aire para la política mendocina. De un lado, el actual gobernador radical Alfredo Cornejo que no renueva y busca que alguno de sus delfines lo suceda; del otro, Luis Petri, también de origen radical y un hombre de confianza del Presidente; y en el centro los Milei, Javier y Karina, con matices respecto de la estrategia respecto de Mendoza.

Karina Milei no se cansa de afirmar que la prioridad es la reelección de Javier Milei. Ergo, quiere decir que hará todo lo necesario y acordará lo que debe acordar con tal de posibilitar un segundo mandato de su hermano.

Dentro de ese objetivo “El Jefe”, con el asesoramiento de los Menem y de Diego Santilli, viene firmando -tácitamente- contratos con algunos gobernadores a quienes les exige apoyo al Operativo Reelección a cambio de no estorbar el proyecto provincial del mandatario con ninguna propuesta libertaria competitiva. En el caso de Mendoza, podría traducirse en: “Petri no será candidato y dejaremos el camino libre para que Cornejo bendiga a alguno de sus candidatos”. Pero no es así, y allí reside la máxima tensión política.

Cornejo no quiere a Petri. Dirigentes cercanos al mandatario aseguran, despectivamente, que el exministro de Defensa vive en Capital Federal, que recorre muy poco Mendoza y que apenas hace campaña en las redes. Del lado opuesto explican que todos los fines de semana viaja a su provincia y nunca ha dejado de recorrerla, aunque no suba imágenes a sus cuentas. La confrontación está al rojo vivo.

Alfredo Cornejo, gobernador de Mendoza, junto al presidente Javier Milei.

El gobernador radical predica que cualquiera de sus discípulos como Ulpiano Suárez, Tadeo García Zalazar y Natalio Mema, pueden sucederlo, y que miden más que el diputado libertario. Del lado de Petri sentencian que no solo está a la cabeza de las encuestas de intención de voto a gobernador, sino que tiene una ventaja: su nivel de conocimiento es altísimo, frente al desconocimiento de Suárez, García Zalazar y Mema, porque son dirigentes sin volumen político a los que Cornejo buscaría manejar si alguno llega a la gobernación. Fuego cruzado.

Cornejo asegura en privado a los suyos que no tendría ningún problema en que los postulantes de su fuerza compitan en unas PASO con Petri. Aunque pone en duda que él vaya a ser el candidato de La Libertad Avanza en una eventual primaria porque el presidente del partido violeta en Mendoza, Facundo Correa Llano, no lo quiere. En la vereda de enfrente admiten que no tiene buena relación con el referente de LLA, pero dejan en claro que cualquier definición de su candidatura se tomará al más alto nivel: entre Javier y Karina Milei.

El otro punto que ha dejado trascender el gobernador es que, más allá de quienes afirman que en realidad no quiere que haya PASO, si las primarias se suspenden a nivel nacional, ocurriría lo mismo en Mendoza. De la misma manera, si se mantienen la provincia las llevará a cabo.

Entre los galardones que puede ostentar Petri respecto de su relación con los Milei -que lo llevan a confiar en que será candidato-, además de la relación personal con el líder libertario está presente el hecho de haberle prometido en 2025 un triunfo categórico a los poderosos hermanos, y cumplirlo. La lista de candidatos a diputados nacionales que encabezó el ex ministro de Defensa obtuvo el 53,7% de los votos en la alianza La Libertad Avanza + Cambia Mendoza. Convirtiendo a Mendoza en la provincia donde mayor cantidad de votos obtuvo el Gobierno.

Luis Petri entre Karina Milei y el presidente Javier Milei en la campaña electoral 2025.

La lógica política indica que Cornejo hará todo por bajar la candidatura de Petri, y este, apostará su capital político a competir en las elecciones para la gobernación de Mendoza, que aún no tienen fecha. Lo cierto es que, salvo percepciones o deducciones, ninguno de ellos tiene un mensaje certero desde la Casa Rosada. Un tiempo de descuento que prácticamente definirá el destino de Mendoza porque de ellos saldría el próximo mandatario.

Quienes siguen de cerca la novela mendocina aseguran que será clave para la decisión de la Casa Rosada saber cuánto necesita el Gobierno a Mendoza; no sólo en términos de aprobar sus proyectos legislativos sino de votos para Milei en la elección nacional del año que viene.

A favor de Petri, es clave el perfil del mendocino mayoritariamente anti kirchnerista, que desde hace un tiempo ha relegado al peronismo. Por lo que no debería haber demasiado trabajo que hacer para que el electorado mendocino vote a Milei.

A favor de Cornejo cuenta que la figura presidencial ha caído en su provincia, al igual que en gran parte del país, y al Gobierno no le conviene tener al gobernador de un distrito de peso en su contra o apostando por otro proyecto presidencial.

Dudas, que en medio de una tensión creciente, deberán ser resueltas por los Milei, Cornejo y Petri.