El otro día vi un reel donde Andy K le pregunta a Rolón, a quien considero el terapeuta oficial de los argentinos, acerca de las tres cosas fundamentales para que una pareja funcione.

A ver Gabriel... .

Él decía que las tres cosas fundamentales para que una pareja esté sana son la tolerancia, la comprensión y el erotismo... Y agregó lo importante que es reafirmar permanentemente la elección de estar juntos.

La tolerancia y la comprensión ponele que sí. Lo de reafirmar PERMANENTEMENTE la elección de estar juntos no te lo puedo firmar.

Todavía no se inventó en esta cultura lo de estar diez meses en pareja y dos de soltería porque eso sí te lo firmo. El tema es que en esos dos meses puede pasar cualquier cosa y por hacerme “la distinta” puedo terminar perdiendo lo que amo, así que sigo con lo tradicional por ahora.

El punto del erotismo es el que me mata, el que me llena de dudas...

Le pregunté a mi asesora Chat GPT (porque para mi es mujer) qué es concretamente el erotismo, y me dijo que es todo aquello que mantiene vivo el deseo sensual o sexual entre dos personas.

Dalia Gutmann. Foto: Ariel Grinberg

Pero ¿cómo se hace para mantener el erotismo con un ser que vive bajo tu mismo techo? ¿hasta donde puede existir el erotismo con un conviviente? ¿Y cómo se hace para mantenerlo a través del tiempo?

He aquí el gran dilema: el erotismo necesita un poco de misterio y cuando convivís estás sobreinformada a cerca del otro, te enterás de cositas que preferirías no saber, como por ejemplo el malhumor que tiene cuando tiene hambre o sueño, lo mal que gestiona algunos temas de su vida, esos pedos que evidentemente no registra mientras duerme, esos olores que preferirías no enterarte, además de toooodo lo tuyo que preferirías evitar que la otra persona sepa de vos.

Además, yo soy de esa gente que no sabe sostener estados de esplenditud, todo lo relacionado con el coqueteo me supera un poco...

Soy como muchas de nosotras, una persona que se levanta con la cara desordenada, priorizo estar cómoda antes que potra, tengo costumbres medio caníbales como comer el pollo con la mano... Y otras medio salvajes como chupar el plato cuando algo me gusta mucho.

Son cositas que puedo llegar a hacer cuando nadie me ve, el tema es que el otro día Seba me pescó chupando el plato, me avergoncé un montón que me descubra, pero son cosas que pueden pasar cuando vivís con otra persona y justo aparece. Y aunque me haya visto chupando algo, no creo que le haya resultado muy hot.

Otro tema que me comentó mi amiga CHAT GPT es que hay algo en el sentirse deseada que también despierta el deseo. Y en este punto también a veces me comporto de una manera un poco ¿histérica?

Puede ser... Por ejemplo cuando con mi marido nos vamos a dormir, muchas veces quiero estar tranquila, leer un rato, y pienso “por favor que no me toque”, y cuando él se da vuelta para dormirse y no me toca, un poco me indigno ¿cómo que este chico no me busca? O sea, muchas veces no quiero que me busque, pero quiero saber que todavía quiere buscarme.

Quizás una parte del erotismo en parejas de mucho tiempo funcione así. O sea, no siempre querés que el otro te toque, pero sí querés saber que el otro te sigue teniendo ganas.

Es cierto que el erotismo es importante y sospecho que no siempre tiene que ver con comportarte como una geisha, ni una femme fatale ni montarse como una potra infernal.

A veces, un abrazo en joggineta, una caricia, servirle al otro algo rico al otro, un gesto de ternura, también forma parte del erotismo. Y eso sí ocurre, admito que no sieeeempre, porque nadie es perfecto, firma nadie, pero muchas veces me parece, cumplo con los requisitos, Gabriel.