El sistema de frenos es uno de los elementos fundamentales de una moto y requiere controles periódicos para funcionar correctamente. Entre las tareas de mantenimiento se encuentra el purgado, un procedimiento destinado a eliminar aire y humedad que pueden acumularse dentro de los conductos.

La presencia de aire puede reducir la eficacia del circuito hidráulico porque afecta la presión que debe transmitirse desde la maneta o el pedal hasta las pastillas y el disco. Por eso, cuando el sistema lo requiere, es necesario retirar esas burbujas y sustituir el líquido en malas condiciones.

La tarea comienza con la preparación de la moto y de los elementos necesarios. Se recomienda trabajar en un espacio estable, seguro y bien iluminado, además de utilizar el líquido de frenos indicado específicamente por el fabricante.

El aire acumulado en los conductos puede afectar la presión del circuito hidráulico. Foto Open AI

Aunque el procedimiento puede realizarse siguiendo determinados pasos, se trata de un componente directamente relacionado con la seguridad. Si existen dudas sobre el proceso o el funcionamiento final del sistema, la revisión debe quedar en manos de un profesional.

Cuáles son los elementos necesarios para purgar los frenos de una moto

Antes de comenzar, hay que reunir una llave que se ajuste a los tornillos de purga, el líquido de frenos recomendado para la moto, un tubo translúcido, un recipiente para recoger el líquido usado y una llave Allen para aflojar los tornillos de sujeción.

Con la moto colocada sobre una superficie estable, se retira el depósito del líquido y se comprueba su nivel. Si está por debajo de la marca correspondiente, se agrega líquido hasta alcanzar el nivel indicado.

El líquido debe ser siempre el recomendado por el fabricante de la moto. Foto Open AI

También hay que observar su estado. Si presenta una coloración demasiado oscura, debe sustituirse completamente, ya que puede estar contaminado y haber perdido parte de su eficacia.

Cómo realizar el purgado

El procedimiento comienza por la rueda trasera. Primero se localiza el tornillo de purga de la pinza y se coloca allí el tubo transparente, mientras el otro extremo queda dentro de un recipiente para recoger el líquido usado.

El tornillo se afloja casi media vuelta. Con el freno presionado, se permite que el líquido y el aire retenido en los conductos pasen por el tubo. Para facilitar el trabajo, otra persona debe accionar varias veces el freno y después mantenerlo presionado mientras se realiza la purga.

Al finalizar, el depósito debe quedar entre sus marcas mínima y máxima. Foto Open AI

El proceso se repite hasta que el líquido salga de manera uniforme, sin burbujas de aire y limpio. Una vez conseguido, se vuelve a cerrar el tornillo de purga.

Después se realiza el mismo procedimiento en la rueda delantera. Es importante repetir las operaciones las veces necesarias hasta comprobar visualmente que ya no aparecen burbujas en el tubo.

La comprobación final

Una vez terminado el purgado, hay que controlar nuevamente el nivel del líquido. Debe quedar situado entre las marcas mínima y máxima del depósito y, si está demasiado bajo, se debe completar con el producto recomendado por el fabricante.

La tapa del depósito también debe quedar correctamente cerrada para evitar el ingreso de aire. El objetivo de todo el procedimiento es que el líquido pueda transmitir adecuadamente la presión ejercida sobre la maneta o el pedal hasta las pastillas y el disco, permitiendo detener la moto.