El presidente de China, Xi Jinping, cerró este viernes su viaje de Estado de tres días a Washington con una visita a los Archivos Nacionales en compañía de su homólogo estadounidense, Donald Trump, con quien ojeó la Declaración de Derechos o la Constitución de Estados Unidos.

El recorrido por la sede de los Archivos Nacionales lo realizaron ambos mandatarios en compañía de las primeras damas, Melania Trump y Peng Liyuan, y guiados por el archivista de Estados Unidos, Bradford Wilson.

La visita arrancó con el grupo contemplando la Declaración de Independencia, firmada en Filadelfia en 1776, y desplazándose después a la vitrina que alberga la Constitución de los Estados Unidos, esbozada por primera vez en 1787.

A continuación, Trump se acercó a los medios de prensa y comentó que estaban comparando los documentos de China con los documentos fundacionales de Estados Unidos.

"Simplemente estamos comparando. Los nuestros abarcan 250 años, lo cual es magnífico y nos llena de orgullo. Los de ellos abarcan 6.000 años. Así que hay una pequeña diferencia entre 6.000 y 250. Pero estamos muy orgullosos de nuestros 250 años", comentó el presidente estadounidense.

Antes de la visita, se había dispuesto en el recinto una exhibición adicional en la que figuraba una piedra de la Gran Muralla perteneciente a un lote del Departamento de Estado que abarca fondos datados entre el siglo XVII y el XIX.

También, figuraba una carta de Guangxu, el penúltimo emperador de China, en la que el regente agradece al entonces presidente estadounidense, Grover Cleveland (1885-1889 y 1893-1897), las felicitaciones enviadas con motivo del 60 cumpleaños de la emperatriz Cixi en 1894.

Sin embargo, estos objetos y el expositor adicional fueron retirados antes de la llegada de ambos líderes al recinto.

Según los dos mandatarios, el viaje de Xi ha servido para reforzar la relación bilateral de las dos potencias, aunque no se ha saldado con anuncios concretos, más allá de la prórroga hasta enero de la tregua arancelaria anunciada justo antes de la llegada del presidente chino a Washington.

Sin embargo, temas de peso en la relación bilateral, como la competencia sobre inteligencia artificial, el levantamiento de restricciones a las tierras raras chinas o a los semiconductores estadounidenses más sofisticados no parecen haber arrojado acuerdos.

Trump aseguró haber hablado con Xi sobre la guerra contra Irán, aunque no ha aportado más detalles, mientras que el mandatario chino pidió al republicano que cambiara la postura de Washington sobre el apoyo a la independencia de Taiwán, a la que Pekín considera una provincia rebelde, a una en la que se oponga abiertamente a la autonomía de la isla.