Manolo García, nacido Manuel García García-Pérez en Barcelona el 19 de agosto de 1955, es un artista polifacético, considerado entre los compositores y cantantes más relevantes del pop rock español.

Su característica mezcla de rock urbano con toques flamencos y lirismo mediterráneo, componen su estilo musical. Desde 1984 hasta 1998 fue la voz principal del dueto El Último de la Fila, con un enorme éxito popular con una identidad artística que los hizo destacar.

La indiscutida voz de Manolo García y su amistad con Quimi Portet

Junto a Quimi Portet fundó el legendario grupo con el que alcanzó el éxito comercial masivo con "Enemigos de lo ajeno" (1986), "Como la cabeza al sombrero" (1988), "Astronomía razonable (1993)", y su gran hit "Insurrección".

Manolo García se compró su primera batería a los 15 años. Foto: Wikimedia Commons/Dominio Público

Tras la disolución amistosa del dúo, debutó como solista con el aclamado álbum Arena en los bolsillos (1998). En múltiples entrevistas los dos excompañeros de dueto se han referido el uno al otro con enorme cariño y se consideran "hermanos de la vida".

Siempre activo, continuó con Nunca el tiempo es perdido (2001), Geometría del rayo (2018) y entre sus proyectos más recientes se destacan "Mi vida en Marte" y "Desatinos desplumados" (2022).

Su complicidad permanente con Portet los llevó a volver a entrar juntos a un estudio de grabación para dar forma a su álbum de reeditados Desbarajuste de inteligencia artificial (2023), y lo vivieron como un reencuentro de dos viejos amigos.

A los 71 años el cantante tuvo un regreso triunfal en los escenarios. Volvió a unirse a su compañero histórico para una gira de reencuentro que recorrió toda España en julio último.

Manolo García y Quimi Portet en su gira de reencuentro 2026. Foto: IG @elultimodelafila_ofc

En medio de la promoción de la gira, brindó una entrevista al podcast Por el principio, de la Cadena SER, donde rememoró su niñez, colmada de necesidad económica, y sus múltiples trabajos antes de dedicarse a la industria musical.

La infancia de Manolo García en el "Manchester catalán"

Aunque nació en Barcelona, su familia venía desde Albacete, de donde emigraron en busca de trabajo y una vida mejor en la posguerra. Vivían en Poblenou, donde coincidieron con andaluces, murcianos, extremeños y castellanomanchegos que marcharon por los mismos motivos.

Así se constituyó un barrio obrero que históricamente se conoce como el "Manchester catalán". "Yo recuerdo que dentro de la pobreza vivíamos en un barrio y nuestra casita era una casa muy humilde", expresó.

"No teníamos agua corriente. Yo tenía que ir a la fuente con cacharros. Había fuentes públicas y los niños del barrio hacíamos cola en la fuente", contó.

"Las madres nos mandaban a cargar agua para cocinar, lavarnos... Yo no sabía lo que era una ducha. No existía en mi vida. No había un grifo con agua donde abrías. Esa era la precariedad", definió el artista.

Para iluminar la casa usaban dos bombillas magras con de una de una potencia escasa. "Eran barrios obreros, no había ningún tipo de miramiento, se mantenía el barrio lo justo para que los esclavos trabajasen", sentenció.

Manolo García en el escenario en su gira de reencuentro con Quimi Portet. Foto: IG @elultimodelafila_ofc

Aunque iba a la escuela no era un buen estudiante y un día le dijo a su padre que no quería estudiar más. "Con una actitud muy natural en su condición de persona que viene del campo y se convierte en obrero de ciudad, me dijo que tenía que ponerme a trabajar", detalló.

"Hay que ganarse el pan y nada de de hacer aquí el zángano", fueron sus palabras exactas. Su padre habló con un carpintero del barrio para que le diera una oportunidad de trabajar a su hijo adolescente.

"Estuve un mes en la carpintería barriendo, recogiendo viruta, yendo a buscar los cafés para la hora del almuerzo de los operarios, de los oficiales, todo lo que puede hacer un chico de 13 años, lijando, barriendo, lo hice", detalló.

Pasado un mes lo contrataron y le pagaban unas 1.000 pesetas por semana. "Era un culillo de mal asiento, yo era inquieto y tuve decenas de trabajos hasta que dediqué plenamente a la música; he trabajado en 19 empresas, talleres, oficios, he trabajado en casa", manifestó.

Poco a poco, los instrumentos musicales y las canciones fueron copando su vida. Decidió hablar con su padre y contarle que quería ser cantante.

"Me dijo: 'Mira, esto de la música es cosa de hijos de gente importante, hijos de artistas, de toreros, de políticos, colocan a sus hijos, los hacen famosos. Tú eres un hijo de obreros y tú olvídate de músicas porque no vas a conseguir nunca nada'", recordó.

Manolo siguió intentando, se sumó a la banda de Los Rápidos (1980) y posteriormente a Los Burros (1983). Así fue como conoció a Quimi Portet, quien se convirtió en su principal socio y juntos consiguieron hacerse un lugar en la industria.

En paralelo se dedicó al diseño gráfico, la pintura y la poesía. Sus creaciones han sido portadas de discos, expuso en exhibiciones de arte su obra pictórica y publicó varios libros que combinan poemas e ilustraciones. Un artista integral de alma, sin dudas.