Después de un fin de semana de gran protagonismo en Madrid, donde fue condecorada por los gobiernos -municipal y regional- del Partido Popular (PP) y llenó la Puerta del Sol de venezolanos que la arroparon, la líder opositora al chavismo María Corina Machado fue la protagonista este lunes de un desayuno en el que defendió la intervención de los Estados Unidos en Venezuela para forzar la salida del ex presidente Nicolás Maduro y auguró un cambio de gobierno en España.
Y mientras Machado insinuaba su apoyo a un posible futuro gobierno del líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, que estaba sentado a su lado en el desayuno, el ministro de Relaciones Exteriores de España, José Manuel Albares, lamentaba el comportamiento de la opositora venezolana, quien declinó reunirse con el presidente Pedro Sánchez o con algún miembro de su gobierno.
“Ella ha escogido actuar como una líder ideológica y por eso ha decidido reunirse sólo con una parte del espectro político español, con la extrema derecha española”, dijo Albares este lunes en una entrevista en la radio pública. Se refería a los encuentros, empapados en afecto, que Machado tuvo con líderes del PP y con Santiago Abascal, de Vox.
Albares subrayó que el español “es el gobierno del mundo que más ha hecho por el pueblo venezolano”.
“La propia María Corina Machado, con la que yo hablé en varias ocasiones, en un momento dado nos solicitó refugio en nuestra embajada (en Venezuela) y yo personalmente le dije que no había ningún problema -contó Albares-. Al final no lo hizo, pero eso estuvo ahí. Por lo tanto, es algo completamente injusto. No se puede solicitar ayuda y luego venir a desmerecer a las instituciones españolas”.
Machado esquivó la consulta de Clarín respecto del reclamo del canciller Albares: “No las he escuchado”, dijo sobre las declaraciones del ministro.
“Así que preferiría no referirme a las mismas. No las he escuchado”, insistió, con una sonrisa.
María Corina Machado recibió la Medalla de Oro de la Comunidad de Madrid, otorgada por Isabel Díaz Ayuso. Foto Cézaro De Luca
Las preferencias de María Corina Machado
“Aspiramos a tener en España genuinos aliados -dijo-. Mi afectos y preferencias creo que están clarísimas a todos en esta sala.”
La escuchaban el presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, el alcalde de Madrid, José Luis Rodríguez-Almeida y otros cargos del principal partido de la oposición al gobierno de coalición progresista de Pedro Sánchez.
María Corina agregó: “Espero que España pueda tener muy pronto la oportunidad de tener unas elecciones”.
Machado cuestionó el rol del ex presidente socialista José Luis Rodríguez Zapatero como mediador en la Venezuela de Maduro: “No ayuda a acelerar una salida democrática”, afirmó.
Defensa de Trump
Cuando le preguntaron si, ante los ataques de Estados Unidos a Irán, no se arrepiente de haber entregado a Donald Trump su medalla del Premio Noble de Paz, que le otorgaron en diciembre del año pasado, Machado fue categórica: “Nosotros, como venezolanos, siempre agradeceremos y recordaremos al único jefe de Estado que ha arriesgado la vida de sus ciudadanos por la vida de nuestro país. Y eso es Donald Trump, el gobierno de los Estados Unidos”.
“No estaríamos hoy avanzando hacia una transición si no hubiese habido una decisión, el 3 de enero, de presentar al jefe del conglomerado criminal que se ha apoderado de Venezuela, Nicolás Maduro, a la Justicia de los Estados Unidos”, apoyó Machado.
“A las estructuras criminales hay que cortarles los flujos de fondos que, por actividades de orden criminal ilegal, las mantienen vivas -señaló-. En el caso de Venezuela, el narcotráfico, el mercado del petróleo negro, el tráfico de oro, de armas, de seres humanos. Eso está ocurriendo hoy y es algo indispensable para poder avanzar en la libertad y en la paz y, como venezolana, siento que tengo el deber de reconocer al presidente de los Estados Unidos.”
Desde el balcón de la sede del gobierno regional de Madrid, María Corina Machado saludó a los miles de venezolanos en la Puerta del Sol. Foto Cézaro De Luca
Venezuela, proveedor de Europa
Frente a políticos y empresarios, María Corina Machado postuló a su país como el gran proveedor de energía de Europa.
“Si algo ha quedado claro con lo que ocurre en Medio Oriente, es la importancia estratégica de un aliado seguro en Occidente que pueda ser un proveedor significativo de energía -sentenció-. Y no hay otra, con el potencial de crecimiento que tiene en petróleo, en gas, en energía eléctrica, no hay otro. Creo que si hay lugar hacia el cual Europa tiene que mirar es hacia Venezuela. Y eso solo será posible en el país con reglas claras, sostenibles”.
Como la caída del muro de Berlín
“Será equivalente a lo que fue la caída del muro de Berlín para Europa, pero ahora para las Américas”, dijo María Corina, sobre lo que, según ella, significará la caída definitiva del régimen chavista en su país.
Y vaticinó que “el desplazamiento del régimen en Venezuela traerá también la libertad y democracia, para Cuba y para Nicaragua”.
¿Un tiempo nuevo?
Machado ingresó y abandonó la sala del hotel Four Seasons de Madrid, donde se realizó el desayuno, rodeada por una maraña de guardaespaldas y cámaras de televisión digna de una rock star.
La esperaban, sentados en mesas redondas donde se ofrecía café, jugo de naranjas, medialunas y sanguchitos, líderes políticos como Núñez Feijóo, la ex vicepresidenta Soraya Saenz de Santamarina o la ex presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre.
Acompañaban también a Machado, entre otras voces representativas de los exiliados en España, el líder opositor Leopoldo López y el ex alcalde de Caracas, Antonio Ledezma.
La presencia de María Corina Machado en el desayuno, convocado por Nueva Economía Fórum -una organización que debate sobre política y economía-, estuvo a cargo del ex presidente Felipe González, quien atribuyó a la opositora venezolana “un liderazgo no mercenario”.
“Un liderazgo en el que nunca ha pedido nada a cambio y lo ha entregado todo”, la definió el ex presidente socialista.
Y opinó sobre la situación actual en Venezuela: “La lucha por la libertad depende de convicciones muy profundas que sí se tienen o no se tienen. Convicción de que la democracia consiste en respetar los derechos humanos, respetar el estado de derechos, respetar el pluralismo democrático y respetar la división de poderes -enumeró González-. Ninguna de esas condiciones se han cumplido en Venezuela, ni se cumplen hoy, cuando los que gobiernan son los sucesores de los que gobernaban ayer”.
“No hablan de transición, sino de un tiempo nuevo. ¿Qué será un tiempo nuevo? ¿Una nueva forma de regresión, una nueva forma de excursión? Incluso hablan de amnistía, ¿qué tipo de amnistía es la que puede ser admitida cuando no es posible recuperar a tantos ‘inhabilitados’?”, preguntó Felipe González.
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