Tener un naranjo en maceta es una alternativa posible para quienes viven en departamentos o tienen un balcón, terraza o patio pequeño. Elegir una variedad adecuada y contar con un recipiente con buen drenaje son dos de las claves para que el árbol pueda crecer y, con los cuidados necesarios, llegar a producir frutos.

La primavera es una buena época para trasplantar porque la planta entra en una etapa de mayor crecimiento y puede adaptarse a la maceta.

Cómo plantar un naranjo en primavera

Para espacios reducidos, lo más conveniente es optar por un naranjo enano o un ejemplar injertado, ya que existen variedades de cítricos de menor tamaño que se adaptan mejor al cultivo en maceta. Los árboles obtenidos desde semillas pueden tardar más en producir frutos.

Un balcón, terraza o patio pequeño también puede ser suficiente para cultivar un naranjo.

La maceta debe ser suficientemente grande para que se puedan desarrollar las raíces y, sobre todo, tener agujeros en la base para eliminar el exceso de agua. Un sustrato para pensado para cítricos, liviano y con buen drenaje, ayuda a evitar problemas en las raíces.

Paso a paso para plantar el naranjo

  • Prepará la maceta: asegúrate de que tenga varios agujeros de drenaje y colocala en un lugar donde pueda escurrir el agua.
  • Agregá el sustrato: utilizá una mezcla fértil y bien drenada, preferentemente preparada para cítricos.
  • Colocá el árbol: retiralo con cuidado de su recipiente original y ubicá el pan de raíces en el centro. No entierres el tronco ni cubras la zona del injerto.
  • Completá con tierra: agregá el sustrato alrededor de las raíces y presioná suavemente para eliminar espacios de aire.
  • Regár: después del trasplante, realizá un riego abundante hasta que el agua comience a salir por los agujeros inferiores.

Con una maceta adecuada y algunos cuidados, es posible cultivar naranjos en espacios reducidos.

Los cuidados que se necesitan para plantar un naranjo

El naranjo necesita buena cantidad de luz directa para crecer y desarrollar flores y frutos. Si está en un balcón o terraza, conviene ubicarlo en el sector más soleado.

El riego debe ser regular, pero sin dejar la tierra encharcada. Una buena referencia es comprobar la humedad del sustrato antes de volver a regar. En días de calor, una planta en maceta puede necesitar agua con mayor frecuencia.

Durante la primavera y el verano también puede utilizarse un fertilizante específico para cítricos, siguiendo siempre las indicaciones del producto. La fertilización debe acompañar el período de crecimiento activo.