NUEVA YORK (AP) — Los bates de Boston estaban helados otra vez en el Yankee Stadium. Y en esas circunstancias, un par de decisiones rápidas del mánager novato de los Medias Rojas, Chad Tracy, condujeron a otra eliminación temprana en la postemporada.

El principal abridor Sonny Gray no estaba contento por haber sido retirado después de apenas 70 lanzamientos.

“Creo que soy el mejor lanzador de la Liga Americana cuando paso por el orden al bate por tercera vez. Creo que eso es un hecho”, afirmó Gray. “Me habría gustado que confiaran en mí en ese momento”.

Por segunda temporada consecutiva, los Medias Rojas fueron enviados a casa para rumiar sus penas durante el invierno por sus mayores rivales. Los Yankees de Nueva York se impusieron por 9-2 la noche del miércoles y completaron una barrida de dos juegos en su serie de comodines.

Boston fue superado 18-2 en forma combinada y se quedó lamentando un cierre miserable de esta montaña rusa en que se convirtió su temporada, que incluyó la llegada de Tracy en abril, cuando Alex Cora fue despedido.

La toma de decisiones de Tracy quedó cuestionada después de ambos juegos contra los Yankees. En la derrota de Boston por 9-0 la noche anterior, Tracy sacó al abridor Payton Tolle tras 4 2/3 entradas y 83 lanzamientos en un juego que iba 1-0.

El año pasado, los Medias Rojas ganaron el primer juego de su serie de comodines antes de perder ante los Yankees en un tercer y decisivo duelo, cuando fueron dominados por Cam Schlittler, quien lanzó otra joya de playoffs contra el equipo de su ciudad natal la noche del martes.

“Que termine aquí dos veces seguidas es duro”, comentó el campocorto Trevor Story.

Ante una alineación de Nueva York sin el toletero lesionado Aaron Judge, los Medias Rojas permitieron 26 hits pese a un par de actuaciones eficaces de sus abridores.

A la ofensiva, Boston apenas conectó siete hits y por fin cortó una sequía de 26 entradas sin anotar en postemporada que se remontaba al año pasado, cuando el venezolano Willson Contreras conectó un jonrón apenas por encima de la barda del jardín derecho-central en la sexta entrada del encuentro del miércoles.

“Obviamente ha sido un año movido. En este momento no puedes pensar en mucho más que en el hecho de que acabamos de perder una serie de playoffs”, expresó Tracy.

Necesitados de una victoria para extender su temporada, los Medias Rojas enviaron a Gray al montículo, y el ganador de 18 juegos ciertamente les dio una oportunidad. Boston perdía 1-0 en la quinta, cuando el derecho permitió un sencillo de Ben Rice con dos outs, que dejó corredores en las esquinas.

Entonces Tracy retiró a Gray, ansioso por entregar la pelota al mejor bullpen del béisbol durante la temporada regular.

“Me sentía bien. Me sentía fresco. Me sentía fino. Creo que me conectaron un jonrón solitario y luego algunos sencillos, pero sentí que me mantuve atacando todo el tiempo”, señaló Gray. “Estoy frustrado, sin duda. Ya sabes, no estaba listo para que esto terminara. Muchas emociones”.

Consultado sobre la decisión de sacar a Gray, Contreras se puso un dedo sobre los labios para cerrarlos.

“No es suficiente cuando tienes talento o tienes datos o tienes computadoras que te dicen qué hacer, porque esto es béisbol”, sostuvo. “Los datos están aquí para ayudarnos, pero al final del día vas a necesitar experiencia y veteranos para ganar juegos”.

En ambos partidos de la serie, Tracy le dio la pelota al relevista zurdo Erik Miller después de retirar a sus abridores.

El martes, Rice recibió a Miller con un jonrón solitario de 423 pies por el centro.

El miércoles, Tracy llamó a Miller para enfrentar a otro bateador zurdo, Cody Bellinger —quien bateó para .274 contra zurdos esta temporada y .259 frente a derechos. De hecho, su promedio de bateo de .310 contra zurdos en los últimos dos años fue el mejor de cualquier bateador zurdo en las Grandes Ligas.

Bellinger hizo pagar a Tracy y a los Medias Rojas, al conectar un sencillo impulsor al jardín derecho.

“Nos está costando anotar carreras”, dijo Tracy. “Y cuando estás en situaciones en las que te cuesta anotar y ya vas abajo, sientes que tienes que ser agresivo e ir por ello”.

De regreso tras una lesión en el hombro, el as Garrett Crochet entró en la sexta para su primera aparición desde el 25 de abril y su primera actuación como relevista desde 2023 con los Medias Blancas de Chicago. El zurdo abrió con un ponche, pero Spencer Jones llegó a salvo por un lanzamiento descontrolado, y Crochet no volvió a conseguir un out.

El jonrón de tres carreras de Bellinger ante el derecho Garrett Whitlock coronó una entrada de seis carreras que puso el encuentro 8-1, y los Medias Rojas quedaron sentenciados. Un bullpen que lideró las Grandes Ligas con una efectividad de 3,00 durante la temporada regular terminó esta serie con un promedio de 20,25 carreras admitidas tras permitir 15 anotaciones, 15 hits y siete bases por bolas en 6 2/3 entradas.

Ante esos lanzadores, los rivales ostentaron un promedio de bateo de .484.

La más reciente caída de Boston en el Bronx fue un final aplastante para una alocada temporada 2026 de los Medias Rojas, que tropezaron con un inicio de 32-46. Tracy era el piloto en la sucursal de la Triple-A en Worcester antes de ser ascendido como mánager interino en Boston.

El equipo por fin empezó a despegar con una barrida de cuatro juegos sobre los Yankees en Fenway Park a finales de junio.

Después de asegurar un puesto de comodín la semana pasada, los Medias Rojas retiraron la etiqueta de interino y nombraron a Tracy como el 49º mánager en la historia del equipo, firmando con él un contrato de tres años que se extiende hasta la temporada 2029, con una opción del club para 2030.

El equipo también ejerció las opciones de 2029 y 2030 del director de operaciones de béisbol, Craig Breslow.

“Yo no estuve ahí para los altibajos”, manifestó Crochet. “Que este equipo haya hecho lo que hizo, llegar hasta este punto, fue nada menos que milagroso”.

Encabezados por Gray y Contreras, entre otros, los Medias Rojas hilvanaron una racha de 15 victorias en julio que igualó un récord de la franquicia, y aprovecharon un cierre de 32-5 para volver a meterse en la pelea.

Se convirtieron en el cuarto equipo en la historia de las Grandes Ligas en llegar a la postemporada después de caer a 14 juegos por debajo de .500, y el primero en clasificarse tras perder hasta 44 de sus primeros 75.

“Estoy orgulloso de lo que logramos”, declaró Gray. “Durante un tiempo nos dieron por muertos”.