Javier Milei utilizó una metáfora de guerra para enfrentar una eventual corrida: “Tenemos una bazooka de dólares”. Luis Caputo redobló el desafio bravuconeó: “Los que esperan una presión, van a perder.” Ocurrió en París . Dijeron en público, lo que una semana antes expresaron en encuentros en Manhattan.

Ambos le hablaron con el corazón a los inversores y, tanto en New York como en Europa, respondieron con el bolsillo.

La semana pasada los “lobos” de Wall Street no pararon de vender bonos y subieron el riesgo país en100 puntos. Después de que habló Milei ese indicador subió otro vez un 4,4 % y toco los 636 puntos. Santiago Bausili tuvo que meterse en el mercado del dólar: opera con dólar link y el dólar futuro para ponerle un tope al billete.

Este proceso comenzó a mediados de año. Se trata de una incipiente -pero marcada- tensión en los mercados: el deterioro del riesgo país fue abrupto y subió un 57%. Para América latina el ránking el JP Morgan no se movió: Brasil, sacudido por una crucial elección, tuvo el riesgo país estable.

El problema es solo local: el fenómeno ocurre en Argentina. Encima, el JP Morgan –el banco más aliado de Milei– sacó un informe impactante: alertó por una recesión. Por eso, la dupla Milei-Caputo fue al exterior a tranquilizar a los inversores.

Pero ambos cometieron un error de principiantes: expusieron un relato económico para maquillar la realidad. Usaron un discurso que subestimó a sus interlocutores extranjeros, como si fueran los aplaudidores de Argentina.

En ambos casos –en Manhattan y París- tuvieron enfrente a avezados inversores que tienen información codificada de Argentina. Javo recurrió a “la bazooka” y Toto, a subestimar a los inversores. Intentaron así contestar un temor: que la campaña electoral va a tensionar y provocar temblores en el mercado cambiario.

Entre los “lobos” de Wall Street se insiste que los ruidos obedecen a que no fueron convincentes las exposiciones de ambos funcionarios. Encima, Milei pasó un mal trago con las preguntas –profesionales y no laudatorias a las que esta acostumbrado– del director de Bloomberg. A su vez, Toto no superó el examen que tuvo con inversores en el JP Morgan.

Clarín anticipó los dos datos clave que dio el ministro. Primero, que no habría riesgo cambiario porque el BCRA estaba lleno de dólares. Adelantó: “Nosotros vamos a tener US$ 75.000 millones para enfrentar una corrida”. Después se jugó con una bomba: “Sin dudas está disponible el swap con EE.UU.”

Ambas frases fueron al estilo Toto: canchereando. El ministro trató de tranquilizar a Wall Street, pero no convenció a los banqueros. Así lo dicen los “memos” secretos que se hicieron del encuentro. Desde la semana pasada circulan en Wall Street.

Según esos textos que confirmó este diario, la desilusión obedece a 5 cuestiones concretas. Primero no convence la “bazooka de dólares” que expuso Toto y Milei.

Los “lobos” de Wall Street dicen que buena parte de esa munición no tiene libre disponibilidad. También dudan por una cuestión central: descreen que el crédito del Tesoro esté disponible, como anunció Toto. Javo tiene un apoyo fenomenal de Washington. Ahora viajará a Buenos Aires, JD Vance.

Pero el crédito de Scott Bessent no figura en el balance del BCRA. Es un swap “fantasma”. También cayó mal el tono de Caputo. Sus interlocutores son avezados inversores y dicen que Toto “subestimó” los conocimientos de los banqueros. En tercer lugar, en Wall Street existen dudas sobre el programa financiero oficial de Toto. Insisten que no cierra y que puede ser un dibujo: afirman que tiene un agujero negro de US$15.000 millones.

La cuarta observación tiene que ver con la actitud de la Casa Rosada de “desconocer” y no “asumir” el planchazo que tiene la economía. Milei llegó al colmo: le acaba de echar la culpa al INDEC, como solía hacer Guillermo Moreno, un kirchnerista conocido como coleccionista de fracasos. La quinta cuestión tiene que ver con el futuro electoral. Toto fanfarroneó : “Milei gana en primera vuelta”.

Las encuestas que circulan en Manhattan dicen otra cosa. Son las de Alejandro Catterberg, Hugo Aime y Atlas Intel: las tres reflejan una caída en la popularidad de Milei.

En el exterior existe un temor concreto: que la pobre actividad económica complique la reelección de Milei. El FMI advirtió la cuestión. Su vocera reclamó crecimiento y mayor distribución. Una receta que Mieli rechaza.Joyce Wong, la enviada del FMI, mantuvo encuentros reservados con economistas en Baires. Se trata de aquellos que Milei insulta y maltrata. Entre ellos estuvo Hernán Lacunza, Daniel Marx , Martín Redrado y Carlos Melconian. Fueron reuniones privadas y separadas. Wong tiene una visión crítica sobre la marcha de la economía. El staff del FMI sostiene cuestionamientos monetarios y cambiarios. Ahora también alertan por la recesión.

El asunto no hace peligrar el acuerdo. La última vez Kristalina Georgieva ignoró las advertencia de sus economistas y tiró al tacho de la basura sus advertencias.

El viaje a París tuvo todos los condimentos libertarios. Fue descarnada la interna entre Diego Sucalesca, titular de ProArgentina y el embajador Ian Sielecki. Ambos decían que eran los organizadores. Después, la actitud reacia de muchos hombres de negocios para acompañar la reunión. Sielecki tuvo que llamar personalmente a varios para implorarles que se suban a la movida.

Al final, la comitiva fue amplia. Sielecki le torció el brazo a Sucalesca –hombre de Karina- y logró imponer una mesa que le interesaba solo a los laboratorios: el ministro Mario Lugones; Jörg Rupp, de Roche y Juan Bagó, de laboratorios Bagó. El que no tuvo éxito fue Federico Sturzenegger. El “Coloso” le pidió al embajador que le “arme” encuentros bilaterales y puso su agenda a disposición para tener protagonismo. Pero los empresarios lo obviaron. Tuvo varias horas de ocio en París.

Los hombres de negocios preferían buscar un contacto con El Jefe: Karina fue muy buscada por los hombres de negocios. El viaje a París sirvió para cicatrizar la pelea entre los hermanos. Milei y Karina estuvieron días sin hablar a causa del affaire en Olivos.

En este viaje los gobernadores lograron un mini-contacto y una foto con Milei. Fue algo insólito. En marzo, en Manhattan, ni los recibió. Ahora lograron un polémico avance. Milei los recibió en forma displicente: estuvieron en un salón pero todos parados y esa escena duró solo unos 30 minutos. Eran 13 gobernadores. No hubo intercambio. Sirvió solo para la foto. Para eso, viajaron a un costo por cabeza de US$ 15.000 dólares .

Diego Santilli igual aprovechó para fragotear y acordar eliminar las PASO. El jefe de Gabinete “teje” constantemente, pero parece “Penélope”: en el Gabinete destejen sus acuerdos. Toto es el fogonero: al Colo le cuesta cumplir con sus compromisos económicos. Toto repite en el Gabinete: “Hay que aguantar. Esto es lo que hay”. Pero hace que la interna libertaria siga caliente. Santiago Caputo fogonea la teoría de las conspiraciones para fortalecer un objetivo: engordar el Presupuesto de la SIDE.

Ahora el Pibe está inquieto por la cena anual de la Fundación Faro. Se trata del “think tank” libertario. Ya hizo circular la invitación y varios empresarios se cayeron de espaldas. Quiere cobrar una friolera de US$ 300.000 por cada mesa y embolsar 15 palos verdes.