La Bolsa de Cereales de Buenos Aires dio por finalizada la cosecha de maíz 2025/26 a nivel nacional. Si bien todavía quedan algunos lotes por recolectar en el centro y sur bonaerense, estos trabajos pendientes no modifican la estimación de producción.

La campaña cerró con una producción estimada en 64 millones de toneladas, un récord histórico para el cultivo en el país. El volumen supera en 8,5 millones de toneladas al anterior máximo, registrado durante la campaña 2018/19.

Mientras tanto avanza la siembra de maíz con destino a grano comercial de la campaña 2026/27, alcanzando el 22,2% de las 8,4 millones de hectáreas proyectadas a nivel nacional, según el informe de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires. El avance semanal fue de 5,1 puntos porcentuales y las labores continúan extendiéndose sobre distintas regiones productivas.

En el Centro-Norte de Santa Fe, los primeros lotes implantados comenzaron a emerger de manera paulatina, condicionados por las bajas temperaturas del suelo, aunque con una emergencia homogénea. Al mismo tiempo, durante los últimos días se registró un importante avance de las labores en el oeste de Buenos Aires.

Las lluvias cambian el escenario en la región núcleo

En paralelo, las precipitaciones registradas durante los últimos días llevaron alivio a la región núcleo y permitieron destrabar las labores de siembra que habían quedado frenadas por la falta de humedad.

Según el relevamiento de la Bolsa de Comercio de Rosario, septiembre comenzó encaminado a terminar con apenas el 12% de las lluvias que suele recibir la región, cuya media histórica ronda los 50 milímetros. Sin embargo, las sucesivas precipitaciones de la última semana, aunque fueron débiles y dispersas, permitieron recomponer parcialmente las reservas de humedad.

El acumulado de septiembre alcanzó finalmente los 31,5 milímetros en promedio, tomando como referencia las 36 estaciones de la red GEA/BCR.

Las lluvias fueron especialmente importantes para el maíz, ya que permitieron retomar una siembra que había perdido ritmo durante septiembre. En la última semana, el avance de implantación sumó 10 puntos porcentuales y llegó al 65% del área prevista en la región núcleo.

La campaña había comenzado con el mayor adelanto de los últimos diez años, pero la falta de agua durante septiembre terminó frenando las labores. Actualmente, el progreso se encuentra 10 puntos porcentuales por debajo del registrado a igual fecha del año pasado.

El mayor atraso se concentra en el oeste de la región. En el sudeste de Córdoba todavía resta sembrar la mitad del área prevista, mientras que en el noroeste bonaerense queda pendiente el 65%.

Con las lluvias recientes, las condiciones permiten retomar los trabajos y avanzar sobre las 750.000 hectáreas de maíz que todavía permanecían pendientes. En Marcos Juárez, una de las zonas productivas de referencia, señalaron que la siembra llevaba diez días detenida y que las precipitaciones permitirán completar el 50% del área que aún faltaba implantar.

Hacia el este de la región núcleo, el avance es mayor. La siembra alcanza el 90% en el centro-sur de Santa Fe, el 70% en el sur de esa provincia y el 75% en el noreste bonaerense.

Otro dato destacado por el relevamiento es el buen estado de las emergencias. Las precipitaciones recientes mejoraron las condiciones de humedad y generan un escenario favorable para completar la implantación de las 2,3 millones de hectáreas de maíz previstas para la región núcleo.

El comportamiento de las lluvias será ahora determinante para sostener el ritmo de siembra y acompañar el desarrollo inicial de los lotes implantados, mientras a nivel nacional comienza a tomar forma una nueva campaña después del récord productivo alcanzado por el maíz en el ciclo 2025/26.