Luego del fallo de la Corte que revocó una cautelar y habilitó el DNU de Javier Milei que amplía la venta de tierras a extranjeros, el juez Carlos Rosenkrantz sostuvo que hay que tener "temple" para aguantar las críticas. Lo hizo luego de que sectores de la oposición cuestionaran la decisión y de que la propia Corte Suprema difundiera un comunicado posterior que fue impulsado por los otros dos jueces, Horacio Rosatti y Ricardo Lorenzetti, sin darle participacion a Rosenkrantz.

En paralelo, ayer un grupo de manifestantes K alineados con el gremio de los estatales ATE protestó contra la decisión de la Corte. Fue en San Martín de los Andes, adonde había viajado Rosenkrantz para participar del XXVI Encuentro de Jueces de Tribunales Orales que se desarrollaba en el Hotel Le Village.

Hasta el lugar se acercaron un grupo de manifestantes kirchneristascon carteles que decían "Corte Suprema vende patria". Corearon consignas contra la decisión del tribunal de habilitar la venta de tierras a extranjeros y hostigaron a Rosenkrantz. Cerca del juez sostuvieron que pese a las protestas, hizo su ponencia e incluso y se retiró sin inconvenientes. "No se escapó ni evadió a nadie", sostuvieron.

El fallo de la Corte generó un fuerte revuelo político, con críticas de sectores de la oposición que además convocaron a una sesión en el Diputados para el próximo 15 de octubre con le objetivo de anular el mega DNU 70/23 donde está incluido al capitulo de tierras.

En los hechos, el máximo tribunal anuló una cautelar que paralizaba el artículo 154 del megadecreto 70/23, del inicio del gobierno de Milei. El articulo es el que habilita sin límites la venta de tierras a extranjeros y había sido frenado por una presentación de inconstitucionalidad del Centro de Ex Combatientes Islas Malvinas La Plata (CECIM).

Los excombatientes alegaron que estaban legitimados en tanto defensores de la soberanía nacional, pero ese argumento fue rechazado por la Corte Suprema. En su fallo, la Corte fue muy crítica al advertir a los tribunales inferiores sobre reconocerles capacidad de iniciar acciones colectivas a actores que no tienen esa representatividad.

Los jueces de la Corte entendieron que los veteranos de Malvinas no estaban legitimados y no se estaba ante un caso concreto. "Frente a la clara ausencia de un derecho de incidencia colectiva sobre un bien colectivo, no es posible tener por configurado un caso o controversia”, sostuvieron.

El fallo llevó la firma de los tres jueces Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti.

Pero un día despues de la sentencia, y por las críticas, desde el tribunal sacaron un comunicado para explicar los alcances de la resolución. El eje principal de esa aclaración era que no se trataba de una decisión por el fondo de la cuestión sino de una cuestión procesal y cuestionaron los mensajes de odio.