La posibilidad de que Nueva York avance hacia un sistema de autobuses gratuitos volvió al centro del debate público. Legisladores estatales y autoridades locales evalúan un nuevo proyecto que busca ampliar el acceso al transporte, aunque persisten dudas sobre su viabilidad financiera y su impacto real en la movilidad urbana.

La discusión retoma antecedentes históricos. En la ciudad de Albany, capital del estado, se llevó a cabo a fines de la década de 1970 un experimento de transporte sin tarifa que hoy vuelve a ser referencia. El programa, conocido como Freewheeler, funcionó entre 1978 y 1980 en rutas céntricas y en horarios fuera de las horas pico, con financiamiento del Departamento de Transporte de Estados Unidos.

Los resultados mostraron un fuerte aumento en la cantidad de pasajeros. Según un informe federal publicado en 1981, el promedio diario fuera de los horarios pico pasó de 1.070 usuarios a 3.040. Los sábados, el crecimiento fue aún mayor, con cifras que alcanzaron los 1.340 pasajeros frente a los 270 habituales antes de la implementación, según informó el medio Gothamist.

Sin embargo, ese incremento no se tradujo en un cambio significativo en otros indicadores clave. El estudio citado por Gothamist señala que la mayoría de los usuarios no eran nuevos viajeros, sino personas que modificaron su forma de traslado. Muchos dejaron de caminar o de usar el automóvil para optar por el autobús.

El impacto sobre el tránsito fue limitado. Se registró una reducción de 353 millas diarias recorridas en vehículos particulares, lo que representó una baja moderada en el uso del auto. Aun así, esa disminución no logró modificar de manera relevante los niveles de contaminación.

Nueva York avanzaría hacia un sistema de autobuses gratuitos. Foto: Wikipedia.

El programa también dejó efectos en la actividad económica. Comercios del centro de Albany reportaron un aumento del 4,9% en la recaudación de impuestos a las ventas en comparación con los dos años previos. Las autoridades interpretaron ese dato como un crecimiento en las transacciones comerciales en las zonas alcanzadas por la medida, según informó Gothamist.

La propuesta de Mamdani para regresar a los autobuses gratuitos

Ese antecedente aparece ahora en el debate actual en Nueva York. En la Legislatura estatal se discute la posibilidad de lanzar un nuevo piloto de gratuidad parcial en el sistema de autobuses. La iniciativa, impulsada por sectores cercanos al alcalde Zohran Mamdani, apunta a una implementación gradual en los cinco distritos de la ciudad.

El proyecto enfrenta demoras por desacuerdos en la negociación del presupuesto estatal, que lleva más de dos semanas sin resolución. Las diferencias giran en torno al costo del programa y a su sostenibilidad en el tiempo.

No se trata del primer intento reciente. En 2023, una iniciativa incluida en el presupuesto permitió que una línea de autobús en cada distrito operara sin tarifa durante un año. Según datos de la Autoridad Metropolitana de Transporte (MTA), la experiencia aumentó el uso del servicio, aunque la mayoría de los pasajeros ya utilizaba el sistema con anterioridad.

El candidato a la alcaldía de la ciudad de Nueva York, Zohran Mamdani, en 2025. Foto: REUTERS/Kylie Cooper.

Según informó Gothamist, desde la MTA expresaron reparos sobre una eventual expansión. Su titular, Janno Lieber, advirtió que la gratuidad en algunas líneas no beneficiaría a la mayoría de los usuarios, que depende principalmente del metro o de combinaciones entre distintos medios de transporte. También señaló dificultades operativas durante la prueba, en especial en los controles vinculados al pago de pasajes.

A las dudas operativas se suma el desafío financiero. Experiencias previas, como la de Albany, mostraron que estos programas dependen de subsidios específicos. Cuando los fondos se agotan, la continuidad del servicio queda en riesgo.