Lo que hoy es uno de los polos industriales más avanzados de la región comenzó, hace 65 años, como un descampado repleto de proyectos. Con motivo de este aniversario emblemático, la planta de Ford en General Pacheco no se limitó a un repaso protocolar de efemérides.

El predio ubicado en la zona norte del GBA se transformó en un museo a cielo abierto donde se dieron cita más de 100 vehículos clásicos, testigos vivos de la huella que la marca del óvalo lleva impresa a lo largo de 113 años ininterrumpidos en la Argentina.

Entre generaciones de trabajadores, coleccionistas y fanáticos del mundo del automóvil, la pista y los patios de la planta se colmaron de recuerdos sobre ruedas.

F-100 DeLuxe (1971).

La convocatoria, organizada en conjunto con Eduardo Smok (Auto Al Día) y respaldada por clubes de entusiastas de todo el país, entre ellos el Mustang Club de Argentina, Club Ranger Argentina, Club Amigos del Falcon, Fairlane Club, Chatas del Sur, Amigos y Diamantes, Ford Sierra Team y las agrupaciones dedicadas al Taunus, tuvo su punto más alto en un concurso de elegancia y preservación.

El certamen, evaluado por un jurado mixto de especialistas invitados (Roberto Mina, Miguel Horoniski, Eduardo Leotta y Tito Barreiro) junto a referentes internos de la compañía, dividió las distinciones en dos categorías: “Hechos en Pacheco” y “Amigos de Pacheco”, premiando la originalidad, conservación y restauración.

Los galardonados: joyas de colección bajo la lupa

Falcon DeLuxe (1964).

La categoría "Hechos en Pacheco" rindió tributo a los modelos salidos directamente de las líneas de montaje locales:

  • Vehículo más original - Escort LX (1993): Considerado una auténtica cápsula del tiempo. Sorprendió al jurado por tratarse de una versión de entrada de gama preservada en un estado rigurosamente inmaculado, con apenas 3.790 kilómetros reales de fábrica.

  • Vehículo mejor conservado - F-100 DeLuxe (1971): La icónica pick-up “punta de diamante” en esquema bitono demostró cómo mantenerse fiel a sus orígenes tras más de medio siglo de vida. Sus tapizados de fábrica, pintura, molduras y cromados intactos reflejan tanto el paso del tiempo como el cuidado obsesivo.

Escort LX (1993).

  • Mejor restaurado nacional - Falcon DeLuxe (1964): Una de las postales más emotivas del festejo. Se trata de un sedán perteneciente a las primeras camadas fabricadas en el complejo fabril, devuelto a su esplendor inicial con interiores y paleta cromática fieles a las especificaciones con las que salió de la línea hace seis décadas.

La categoría Amigos de Pacheco fue el espacio reservado para íconos globales de la marca que marcaron una época:

  • Mejor conservado - Explorer (1998): Emblema del confort y la aventura todoterreno de los años 90. Esta unidad deslumbró por su estado sin rodar, con un habitáculo que aparenta no haber sido estrenado y hasta los neumáticos originales de fábrica.

Explorer (1998).

  • Más original - F-150 Flare Side (1995): Con su configuración de cabina simple y caja ensanchada, esta exponente de la Serie F norteamericana se robó las miradas gracias a la preservación al 100% de su pintura, cromados e interiores.

  • Mejor restauración - Ford Pick-Up 1938: Una pieza histórica que rinde homenaje a las raíces de la “Raza Fuerte”, una década antes de la creación de la Serie F (1948). La unidad luce su pintura al duco de época original, en un trabajo de reconstrucción titánico dada la extrema escasez de piezas, repuestos y unidades guía en funcionamiento.

El broche de oro: de Balcarce a Pacheco

Ford V8 de 1939.

La celebración contó además con una visita de enorme valor para el automovilismo nacional e internacional: la Fundación Museo Fangio trasladó especialmente hasta la planta el mítico Ford V8 de 1939, el bólido con el que Juan Manuel Fangio compitió en los caminos del Turismo Carretera antes de consagrarse quíntuple campeón mundial de Fórmula 1.

Entre el rugido de los motores de antaño y el presente industrial de la fábrica, los 65 años de Pacheco dejaron en claro que el patrimonio de una automotriz se mide en chapas, tuercas y líneas de montaje, pero sobre todo en las historias humanas que unen a quienes los construyen con quienes los manejan y preservan.

Ford Pick-Up 1938.

F-150 Flare Side (1995).

Clásicos en la planta de Ford, en General Pacheco.