No fue el argentino César Aira, a estas alturas candidato local. Tampoco fue Samanta Schweblin, que desde el año pasado aparece (y trepa en las casas de apuestas). Pero el universo lector argentino está de parabienes porque la poeta, traductora y académica canadiense Anne Carson, flamante ganadora del Premio Nobel de Literatura 2026, es una conocida, leída y amada referencia.

La poeta canadiense Anne Carson, ganadora del Nobel de Literatura 2026. TT News Agency/Pontus Lundahl via REUTERS

No es una autora popular, pero podría serlo porque sus libros, los poemarios, pero también los ensayos, son de una belleza que se impone. Tal vez, la mejor manera de definir a Carson sea lo que sucedió cuando la secretaria permanente de la Academia, Ingrid Carlberg, la llamó para informarle que era la nueva ganadora del Premio Nobel de Literatura: "No tuvimos mucho tiempo para hablar. Lo único que tuvo tiempo de decirme fue que, por el momento, se encuentra en Islandia, donde escucha el viento". Carson, su obra, su mirada y su búsqueda se cifran en esta imagen.

Nació como Anne Patricia Carson en Toronto, Canadá, a mediados de 1950 y desde chica conoció el desarraigo a escala pequeña: siempre vivió en Ontario, pero siempre en pueblos distintos, de Stoney Creek a Port Hope y de Port Hope a Timmins, de la mano de su padre, que trabajaba en un banco.

Entre esas mudanzas y clases del colegio secundario es que algo cambió para siempre en la vida de la adolescente que era Anne Carson en ese momento: en una librería del lugar donde vivía encontró una edición bilingüe de poemas de Safo.

Tenía 15 años, no era capaz de leer el griego antiguo, pero quedó fascinada por la grafía y por el misterio de aquellas dos páginas. Muchas veces contó que aquel descubrimiento se convirtió en uno de los acontecimientos decisivos de su vida.

El descubrimiento de Safo

Ese primer descubrimiento se enlazó a otro: Alice Cowan, una profesora de latín de su escuela secundaria en Port Hope, comenzó a darle clases de griego durante la hora del almuerzo. Carson no se cansa de reconocer a aquella profesora y el papel decisivo en su destino. Era una chica que sentía felicidad aprendiendo a traducir a Catulo.

Desde entonces, el universo clásico fue su territorio. En 1981 publicó su tesis doctoral en Filología Clásica titulada "Odi et Amo Ergo Sum" y, a lo largo de toda su carrera, ha compaginado la escritura de poesía con la labor de traducción y la docencia en diversas universidades.

La poeta canadiense Anne Carson, ganadora del Nobel de Literatura 2026. TT News Agency/Pontus Lundahl via REUTERS

Su tesis doctoral sobre Safo fue reelaborada para convertirse en Eros the Bittersweet, publicado en 1986 y traducido al español como Eros, el dulce-amargo. El libro estudia el concepto griego de eros y, especialmente, la relación entre deseo, distancia y ausencia en la literatura griega, con Safo como una figura fundamental.

"En la década de los noventa –recordó hoy la Fundación Nobel al premiarla– se publicó una obra, a menudo considerada la mejor de Carson, titulada Autobiografía de rojo. Una novela en verso (1998). Esta obra demuestra su eminente capacidad para actualizar la tradición literaria clásica".

"Casi toda su producción literaria se ha centrado en la intersección entre la obsesión del filólogo por las palabras y el deseo del poeta por encontrar nuevos significados. Ella misma ha señalado la etimología de las palabras como el punto de partida de toda su obra", recordó hoy la Academia Sueca.

A lo largo de toda su obra, Carson explora con delicadeza las posibilidades de la escritura, un proceso en el que el boceto literario ha adquirido un valor especial para ella. Prueba de ello es Flota (2016), una obra compuesta por veintidós libritos sobre diferentes temas, que pueden leerse en cualquier orden. Otro ejemplo es Wrong Norma, de 2024.

Poesía y traducción

La actividad de Carson como traductora es inseparable de su poesía. Ha trabajado sobre todo con los grandes autores griegos, entre ellos Safo, Eurípides, Sófocles y Esquilo. Entre sus reescrituras se encuentra Bakkhai (Las bacantes), una versión de la tragedia de Eurípides, donde conserva la estructura fundamental de la obra pero introduce elementos contemporáneos que producen un efecto deliberadamente extraño.

Además, es autora de El camino de Santiago (1995), Hombres en sus horas libres (2001) –un conjunto de epitafios, poemas de amor, ensayos en verso y esbozos de guiones–, La belleza del marido: un ensayo narrativo en 29 tangos (2002) –la historia de un matrimonio en torno a la idea de Keats de que ‘belleza es verdad’-, Si no, el invierno. Fragmentos de Safo (2002), Decreación. Poesía, ensayos, ópera (2005), o Flota (2016), una indagación en temas como el mito y la memoria, la belleza y la pérdida, explorando los límites del lenguaje y la forma.

En 2021 apareció además Las troyanas, una adaptación en formato de cómic de Las troyanas de Eurípides realizada junto con la ilustradora Rosanna Bruno. Carson trasladó la tragedia al lenguaje de la novela gráfica y adoptó una perspectiva explícitamente feminista en un libro que fue incluido en la lista de las mejores novelas gráficas de ese año por The New York Times.

Aunque Carson protege celosamente su intimidad, varios acontecimientos familiares terminaron convirtiéndose en materia literaria. Su primer matrimonio terminó en una separación que aparece transformada literariamente en La belleza del marido.

La poeta canadiense Anne Carson, ganadora del Nobel de Literatura 2026. TT News Agency/Pontus Lundahl via REUTERS

Mucho más dolorosa fue la historia de su hermano Michael. En 1978 desapareció de la vida familiar y Carson volvió a hablar con él unas pocas veces hasta su muerte repentina en Copenhague en 2000. El duelo dio origen a Nox, publicado en 2010.

Es uno de sus libros más singulares: una obra concebida como un objeto, en forma de acordeón, que combina poesía, fotografías, collages, dibujos, diccionario y materiales relacionados con Catulo.

También la enfermedad de sus padres aparece en su obra. La demencia de su padre y el alzhéimer de su madre nutren especialmente Decreation, donde la pérdida de memoria se convierte en una pregunta acerca de la posibilidad misma de comunicarse cuando las palabras empiezan a desaparecer.