Uno de los escritores más influyentes del siglo XX dejó una frase que todavía sigue resonando entre los lectores y pensadores contemporáneos: "A partir de cierto punto, ya no hay retorno. Ese es el punto que hay que alcanzar".

Cuando la escribió, Franz Kafka atravesaba una etapa de introspección relacionada con la enfermedad y el aislamiento. Esta cita proviene de sus aforismos y cuadernos personales, en especial los que datan de 1917 y 1920, en los que se encuentran sus pensamientos cargados de simbolismo.

Esta cita de Franz Kafka proviene de sus cuadernos personales donde plasmaba sus pensamientos llenos de simbolismo.

Cuál es el punto de no retorno, según Franz Kafka

Cuando Kafka escribe que el punto de no retorno es el que marca el camino hacia el éxito personal, se refiere a la necesidad de cruzar un umbral irreversible. Este pensamiento kafkiano propone una transformación radical de un individuo.

Algunos personajes de sus novelas se suelen ver empujados a situaciones límite que alimentan esta creencia. Por un lado, Gregor Samsa, el protagonista de "La Metamorfosis" (1915), quien de un día al otro se convierte en un insecto.

Por el otro, Josef K., el oficinista de banco de "El proceso" (1925), quien una mañana es arrestado por una razón que desconoce. Ambos simbolizan el punto de no retorno donde su identidad se quiebra y no hay vuelta atrás.

"La Metamorfosis" (1915) es una de las novelas de Franz Kafka en que en personaje principal es empujado al punto de no retorno. Foto: IA Gemini.

Franz Kafka (1883 - 1924) fue un escrito bohemio nacido en Praga, República Checa, que desarrolló su carrera en un entorno marcado por la burocracia del impero austrohúngaro que influyó en su literatura.

También era un Licenciado en Derecho que trabajaba compañías de seguro y, en sus ratos libres, escribía. La sensación de alineación que sentía el momento de vivir esta doble vida fue abordada en obras como "El proceso" y "El castillo" (1926), donde el individuo se siente desamparado frente a una burocracia absurda e inalcanzable.

Aunque nunca se definió como filósofo, su pensamiento kafkiano se encuentra en el límite entre la literatura y la filosofía existencial.

La frase que establece que el punto de no retorno marca el camino hacia el éxito personal, se puede entender como una llamada a asumir el riesgo de existir, aunque implique adentrarse en lo desconocido.