Steve Buscemi reflexionó una vez acerca de su oficio frente a las cámaras con una seriedad que miles de sus fanánticos no asociarían con sus increíbles dotes de comediante. El intérprete de 68 años dijo: "No me preocupa tanto tener el control. Creo que, como actor, al empezar un proyecto, uno va cediendo ese control a menos que sea el propio director. Y supongo que no me preocupa tanto cuando trabajo con directores realmente buenos. El cine es colaboración, y creo que todos los buenos directores se rodean de los mejores profesionales".

Buscemi habla de una verdad esencial del cine: nadie hace una película solo. Aunque el público vea un rostro en pantalla, detrás de cada escena hay dirección, guion, fotografía, montaje, sonido, arte, vestuario, producción y una red de decisiones compartidas. Para un actor, entrar en una escena implica aceptar que su trabajo formará parte de algo más grande que él.

Steve Buscemi en la premiere de "Charlotte's Web" en 2006. Foto Reuters/ Mario Anzuoni

Buscemi dijo esta idea en una entrevista de 2017 con The Talks, cuando le preguntaron si era posible estar completamente en control al trabajar como actor. Su respuesta fue que no le preocupa tanto, porque actuar supone entregar parte del control, salvo que uno dirija la película. También remarcó que el cine es colaboración y que los buenos directores se rodean de los mejores profesionales.

El mensaje tiene valor más allá del cine. Muchas personas sienten que soltar control equivale a debilidad. Buscemi propone otra mirada: cuando se trabaja con gente capaz, soltar control puede ser una forma de confianza. No se trata de desentenderse, sino de aceptar que un proyecto mejora cuando cada parte aporta su oficio.

La frase también distingue entre control y responsabilidad. Un actor debe prepararse, conocer su personaje, escuchar, responder y estar presente. Pero no controla por completo el resultado final. Esa parte pertenece al director, al montaje, al tono general de la película y al equipo. Madurar en un oficio implica aprender qué depende de uno y qué debe compartirse.

En la vida cotidiana, la enseñanza sirve para cualquier trabajo colectivo. Una redacción, una empresa, una familia o un proyecto creativo no funcionan si todos intentan dominarlo todo. La colaboración exige confianza, escucha y humildad. A veces, el mejor resultado aparece cuando alguien deja de apretar tanto y permite que los demás hagan bien su parte.

Quién es Steve Buscemi

Steve Buscemi es un actor, director, productor y guionista estadounidense nacido en Brooklyn en 1957. Es un intérprete reconocido por una extensa carrera en cine y televisión, con trabajos en películas independientes, comedias, dramas y grandes producciones.

Buscemi en el 83 festival de Venecia. Foto: Reuter.

Entre sus películas más conocidas están Reservoir Dogs, Fargo, The Big Lebowski, Ghost World, Armageddon, Con Air, Big Fish y The Death of Stalin. También dirigió películas como Trees Lounge y episodios de series como The Sopranos.

En televisión, uno de sus papeles más importantes fue Enoch “Nucky” Thompson en Boardwalk Empire. Ganó el Globo de Oro como mejor actor de una serie dramática por ese trabajo.

Su frase sobre colaboración encaja con su trayectoria. Buscemi ha trabajado con directores de estilos muy distintos, desde los hermanos Coen hasta Quentin Tarantino, Terry Zwigoff o Martin Scorsese. Su carrera demuestra justamente eso: un actor puede tener una voz muy reconocible y, al mismo tiempo, entender que el cine se construye con otros.