Una imagen publicada en redes sociales, una sospecha científica y una expedición junto a indígenas por la selva tropical. Así fue parte de la investigación que culminó con el descubrimiento en Colombia de una nueva especie de Victoria. Este es el género de una planta acuática de dimensiones extraordinarias también conocida como lirio de agua gigante.

La foto la publicó Jeremiah Harris, quien aparecía entre varios nenúfares gigantes en el río Inírida, en el departamento colombiano de Guainía.

Los nenúfares gigantes son una de las plantas con flores más antiguas del mundo que aún existen. Datan de antes de la separación de los continentes y están presentes en diversas culturas.

El hallazgo de una nueva especie de nenúfar gigante a partir de una foto en Instagram

Harris, que dirige un vivero de plantas carnívoras en Estados Unidos, había identificado las plantas como Victoria amazonica, una de las especies más conocidas de este grupo. Pero pronto apareció el segundo protagonista de esta historia que lo pondría en duda.

La foto, publicada en el 2021 en Instagram, fue vista por el español Carlos Magdalena, especialista en nenúfares del Real Jardín Botánico de Kew, Reino Unido.

Magdalena advirtió un detalle que no encajaba con esa identificación. La distribución natural de Victoria amazonica no llega hasta el río Inírida. Aquella diferencia geográfica despertó sus sospechas y abrió la posibilidad de que estuvieran ante una especie desconocida para la ciencia.

Por ello es que el investigador contactó a Harris, a quien le pidió las coordenadas geográficas del lugar. Posteriormente llamó a su colega en Colombia Mauricio Bernal Rodríguez, un biólogo de 43 años que trabaja hace una década en el Jardín Botánico de Bogotá “José Celestino Mutis”.

El trabajo codo a codo con indígenas

Luego del análisis de imágenes satelitales, la obtención de fondos y permisos necesarios para viajar hasta la zona, se organizó la ansiada expedición. La misma se organizó junto con un equipo del mencionado Jardín Botánico de Bogotá y locales indígenas.

“Esta es una de esas historias extraordinarias en las que el conocimiento indígena y hortícola, con la ayuda de las redes sociales y la tecnología, se unieron para descubrir un logro botánico verdaderamente extraordinario”, afirmó Magdalena al diario británico The Guardian.

De esta manera, durante casi cinco años se analizó la taxonomía de la planta presente en el Resguardo Puinave-Piapoco El Paujil Limonar.

Carlos Magdalena con una hoja de Victoria colombiana. Foto: Mauricio Bernal/Real Jardín Botánico de Kew.

Para localizar los ejemplares y reunir el material necesario que confirmase la identidad de las enormes hojas, se realizó un rastreo satelital de alta resolución. Por su parte, el terreno participaron los indígenas -conocedores de la cuenca del Orinoco- Nilo Rodríguez, Jaime Hernández y Gustavo Melo.

De hecho, Harris agradeció particularmente a Rodríguez, quien conocía estas plantas "mucho antes que cualquiera", según escribió recientemente en su Instagram.

El resultado fue publicado el 9 de octubre de 2026 en la revista científica Phytotaxa, habiendo recibido la nueva especie el nombre de Victoria colombiana.

“Fue tan emotivo que se me escapó una lágrima; fue uno de esos momentos que recordaré toda la vida”, contó Magdalena sobre el momento del hallazgo. “Encontrarse con algo así es absolutamente fascinante, es impresionante”, agregó

Una especie extremadamente rara y en riesgo de extinción

El equipo estimó que existen entre 30 y 50 nenúfares Victoria colombiana en estado salvaje, lo que los convierte en una especie extremadamente rara y en riesgo de extinción.

Asimismo, este descubrimiento amplía el conocimiento sobre un grupo de plantas particularmente llamativo. Hasta ahora, solo se conocían otras tres especies de nenúfares gigantes.

Maarten Christenhusz, taxónomo especializado en plantas que analizó la muestra recolectada durante la expedición, fue uno de los que destacó la singularidad del hallazgo. “Se descubren nuevas especies constantemente, pero pocas son tan grandes, espectaculares y emblemáticas como esta”, señaló a dicho medio.

“Este nuevo nenúfar gigante incluso se puede ver desde el espacio, lo que nos recuerda lo mucho que aún desconocemos sobre la vida en nuestro planeta”, afirmó Christenhusz. Vale destacar que estas plantas pueden medir hasta tres metros de diámetro y soportar el peso de un niño pequeño.