El mayor responsable de la organización Noah’s Ark Scans, que intenta comprobar la existencia del Arca de Noé de los relatos bíblicos, afirmó haber hecho nuevos “interesantes” descubrimientos sobre esta posibilidad.
Andrew Jones lleva años estudiando una formación rocosa en el monte Ararat, en Turquía, donde afirma que hay restos del famoso Arca. En conversación con GB News, dijo que escaneó la zona con un radar de penetración terrestre y descubrió una serie de “corredores” bajo tierra que podrían dar mayor credibilidad al relato.
Las rocas con aspecto de barco que estudian Jones y su equipo fueron descubiertas en 1959 ubicadas a 1900 metros sobre el nivel del mar. Lo llamativo es que miden 156 metros de largo, una dimensión coincidente con la que aparece en el capítulo seis del Génesis, utilizando codos egipcios.
Esta especie de “túneles” descubiertos en el área conducen a una cavidad central del supuesto barco, un dato que sigue la idea de que el Arca tenía tres cubiertas. “Estos huecos se alinean bajo tierra, y no son aleatorios”, sostuvo Jones.
Y añadió: "Estos túneles siguen un patrón. También se han realizado estudios con IRT, otra técnica geofísica, que muestran un casco con forma de barco aún conservado en las profundidades del suelo."
Los hallazgos previos
Jones y su equipo vuelcan toda la información que van recopilando en el sitio web de Noah’s Ark Scans, donde además el lugar se ofrece como punto turístico.
El área donde el barco se habría descompuesto. Foto: Noah’s Ark Scans
Ochenta y ocho muestras tomadas en 2024 al azar del suelo de la zona demostraron que este dentro de la estructura tenía tres veces más de materia orgánica que fuera de ella, y un 38% más de potasio.
"Eso demuestra que el suelo es único. Y el césped, en otoño, tiene un color más amarillento justo en el interior”, detalló Jones.
La hipótesis
Una representación del Arca de Noé.
La Biblia cuenta que Noé construyó un arca por mandato de Dios para salvarse del diluvio universal junto con su familia y con animales de cada especie. El relato aparece sobre todo en Génesis 6 al 9.
Lo que Jones asegura es que una embarcación de madera como el Arca se habría descompuesto a lo largo de miles de años, lo que habría dejado una huella química en el suelo.
Y es más: debido a la existencia de restos fósiles alrededor del Arca, Jones deduce que en algún momento esa zona estuvo bajo el agua. Tal como ocurre en la Biblia con el Gran Diluvio.
La entrada al lugar donde se halla el supuesto Arca. Foto: Noah’s Ark Scans
Los argumentos de Jones están no bien uno abre su sitio web. En él destaca que una “misteriosa formación con forma de barco conocida como el sitio de Durupınar”, cerca de Ararat, coincide perfectamente con la descripción bíblica del Arca de Noé que se encuentra en Génesis 6. Su ubicación coincide con lo que dice el relato bíblico en Génesis 8:4: Y el arca reposó sobre las montañas de Ararat”.
"Es exactamente el vínculo que se le da a la Biblia. Son 300 codos egipcios. Para nosotros, todas estas son líneas positivas que estamos siguiendo, y esto demuestra que aún hay mucho por descubrir", dijo el investigador.
La zona cercana al monte Ararat que estudia Jones. Foto: Noah’s Ark Scans
Lo que sigue para Jones y su equipo es explorar el interior de estos túneles, y para ello están diseñando un dispositivo robótico teledirigido que podría descender a su interior.
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