Cuba negó cualquier vínculo con los 90 cargamentos de combustible que autoridades estadounidenses aseguran haber interceptado cuando se dirigían a la isla comunista, bajo bloqueo petrolero de Washington desde hace ocho meses.

Desde enero, Estados Unidos amenaza con sancionar a los países que suministren combustible a la isla de 9,4 millones de habitantes, lo que ha sumido al país en una profunda crisis económica y energética.

Washington solo ha permitido la entrada de combustible adquirido en Estados Unidos por emprendedores privados cubanos. Esas compras, autorizadas en febrero, representan apenas un 3% de las necesidades de consumo del país, según datos oficiales.

Autoridades estadounidenses anunciaron el miércoles que habían interceptado 90 cargamentos de combustible que iban dirigidos a Enetec, una compañía en Cuba dedicada al comercio de gasolinas y lubricantes, que Washington había sancionado el 13 de julio.

José Figueroa, agente de la oficina de investigaciones del Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos, explicó entonces en rueda de prensa en Miami que esos cargamentos de combustible "fueron documentados para ser enviados al gobierno de Cuba".

"Cuba no tiene nada que ver", con esos embarques de combustible, dijo el ministro de Energía y Minas, Vicente de la O Levy, preguntado sobre el tema durante un encuentro con periodistas.

"Ni contratos tenemos" para esas compras de combustible, añadió De la O Levy.

El presidente Donald Trump, que no oculta su deseo de ver un cambio de régimen en La Habana, afirma que Cuba, ubicada a 150 kilómetros de las costas de Florida, representa una "amenaza extraordinaria" para la seguridad de Estados Unidos y ha amenazado con "tomar el control" de la isla.

La fuerte presión de Washington sobre La Habana coincide, sin embargo, con un aumento sin precedentes de las compras cubanas en Estados Unidos, impulsadas especialmente por el creciente sector privado de la isla.

Según la oficina del censo estadounidense, Cuba importó mercancías por más de 875 millones de dólares entre enero y agosto, cifra que supera la totalidad de lo importado durante 2025.