“Cuando el 18 de diciembre de 2022, en Qatar, la Selección Argentina de futbol ganó la Copa del Mundo, esa noche, en un canal de noticias de la TV inglesa, un locutor quiso sintetizar la alegría de todo un país con las siguientes palabras: 'They will dance tango all the night'. ('Ellos bailarán tango toda la noche')”, escribe Sergio Pujol en el prólogo de su nuevo libro Las edades del tango, de 1897 al siglo XXI (Planeta) y en entrevista con Ñ explica por qué el tango es nuestra palabra fetiche y sigue construyendo identidad hoy, más de cien años después de su nacimiento.

–Escribís en las primeras páginas que el tango es nuestra palabra fetiche, ¿por qué?

–Durante los festejos del centenario, los organizadores buscaron dentro de la cultura de la Argentina lo más representativo y pensaron que para las artes plásticas ya había un Salón Nacional, para la literatura, ya estaba el Facundo y el Martín Fierro y cuando buscaron música, no sabían muy bien qué elegir. Le encargaron a compositores europeos y a Julián Aguirre, pero no llegaron a tiempo. Y finalmente se presentó el tango Independencia, de Alfredo Bevilacqua, y si bien lo usaron como último recurso, tuvo mucho éxito y la Infanta Isabel, que estaba presente, quedó enamorada del tango. Cien años después, cuando tiene lugar El paseo del Bicentenario, esa fiesta impresionante que reunió en cuatro días a seis millones de personas, estaba el tango presente. Entonces, pensaba que es como un vector de memoria que une 1910 con 2010.

–También te preguntas si esa palabra –"tango– siempre quiso decir lo mismo.

–Investigando, me doy cuenta de que ya en la década del 20 los que venían de la generación anterior haciendo tango, consideraban que lo que hacía Julio de Caro, Fresedo y otros no era exactamente tango, o no era tango como ellos lo habían conocido y como lo habían bailado. O sea que el tango sufrió más transformaciones de las que el discurso tanguero tradicional ha admitido. Y entonces ahí aparece la idea de contar una historia más que centenaria, partiendo de la idea de las edades del tango. Me pareció interesante porque la edad es un poco más que la época y además supone todo un ecosistema sociocultural. Es de alguna manera combinar dos narrativas, la artística y el marco histórico social en el que se fueron desarrollando esos discursos artísticos tangueros.

"Las edades del tango", de Sergio Pujol (Planeta).

–Hablando de tu formación como historiador, en el libro narrás tu encuentro con Eric Hobsbawm, ¿cómo fue?

–A Hobsbawm lo leí en la facultad cuando estudiaba a mediados de los 70, principios de los 80. Me acuerdo de que el primer libro suyo lo compré en Libraco, la librería de Emilio Pernas de La Plata, y ahí lo descubrí como historiador y lo fui siguiendo. Y en un momento determinado descubrí que además de ser un gran historiador de la clase obrera británica en el siglo XIX y de las revoluciones, había escrito sobre jazz. Pero como en el mundo universitario británico estaba mal visto que un académico escribiera sobre jazz, él firmaba con un pseudónimo: Francis Newton, un trompetista de los años 30 y 40 que él admiraba. Cuando ya fue una celebridad internacional, dio a conocer su verdadera pasión y empezó a firmar con su nombre. Tiene un libro en particular que se llama La escena del jazz, que recopila varios trabajos y cuando escribe el obituario de Billie Holiday, que es una gran cantante de jazz, habla de las condiciones sociales, de la discriminación, del racismo, de todos las dificultades que tuvo por la persecución que sufrió durante su vida. Cuando Hobsbawm vino a la Argentina, tuve la oportunidad de conocerlo y de charlar con él. Habrán sido 5 o 6 minutos de conversación, pero para mí fue como un seminario completo. Y me acuerdo de que me preguntó si existía una historia social del tango y me quedó esa pregunta suya dando vueltas.

–Al principio del libro retomás a Macedonio Fernández y lo que dijo sobre que el tango es casi de lo único que no se le consulta a los europeos.

–El tango tiene con la Ciudad de Buenos Aires un pacto de sangre que otras músicas no han tenido con sus lugares de origen. A mí me interesa mucho la historia urbana, es uno de los temas que realmente me apasionan. La historia de las ciudades, de las poblaciones urbanas, de los rituales urbanos, de las costumbres, de cómo afectó la modernización la vida en las grandes ciudades. Y Buenos Aires, en América Latina junto a Río de Janeiro, tuvieron la modernización urbana más extraordinaria que existió entre la década del 80 del siglo XIX hasta principios del siglo XX. Y esas transformaciones generaron una música que dialoga estrechamente con la ciudad, incluso podría pensarse si Buenos Aires inventa el tango, o si el tango inventa a Buenos Aires. Mucho de lo que sabemos de Buenos Aires, del imaginario porteño, lo sabemos a través de las canciones.

Sergio Pujol. Foto: Cristina Sille

–Decís que el tango cuenta historias en tres minutos.

–El llamado tango canción, que empieza con "Mi noche triste" grabada por Gardel, es un tema de Pascual Contursi, un poeta popular. Lo que introduce "Mi noche triste" es un tango narrativo y fija una serie de temas o tópicos en términos literarios que se van a repetir a lo largo de los años. En ese entonces la temática principal del tango tiene que ver con el abandono, con un sentimiento de nostalgia y de melancolía muy profunda y que va a adquirir con los años una estatura poética literaria realmente importante, al punto tal que un tema que se ha discutido desde siempre es si la letra del tango debe considerarse poesía o no, si debe figurar en las antologías de poesía. Un rasgo muy interesante del tango es que narra la ciudad.

–En 2009 fue erigido por la Unesco como Patrimonio Cultural de la Humanidad.

–Sí, y podríamos decir que es el colofón de toda una serie de operaciones de preservación como la creación de la Academia Nacional del Tango, la existencia de la Academia de Lunfardo, la Universidad del tango. No es casual que se haya dado todo esto en momentos de globalización, como si la globalización nos desarraigara de todo, menos de lo que los argentinos no le consultamos a Europa.

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