La alimentación ocupa un lugar importante en la rutina de cualquier deportista de alto rendimiento, pero no todas las personas organizan sus comidas de la misma manera. Serena Williams, una de las figuras más destacadas de la historia del tenis, contó cómo estructura su alimentación durante los días de entrenamiento y reveló un detalle particular sobre su primera comida.

A los 44 años, la estadounidense mantiene una rutina vinculada con la actividad física y explicó que no acostumbra ingerir alimentos apenas comienza el día. En lugar de desayunar, suele esperar varias horas antes de realizar su primera comida.

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Por qué es importante una alimentación saludable y hacer actividad física

“No soy realmente una persona que desayune, así que mi primera comida suele ser alrededor de la hora del almuerzo”, explicó Williams al hablar sobre sus hábitos durante los días de entrenamiento.

La exnúmero uno del mundo también detalló que la alimentación cambia de acuerdo con el momento de la actividad física. Antes de entrenar, busca consumir algo relativamente liviano y con presencia de proteínas. Una vez finalizado el ejercicio, aumenta la cantidad de comida para acompañar la recuperación.

La dieta de Serena Williams en 2021

En una entrevista a Women's Health, WIlliams dijo que comía sobre todo platos de origen vegetal, como hamburguesas y burritos de frijoles. A pesar de su popularidad en la rutina de otras estrellas, dijo que no consumía ni carne vacuna ni aguacate.

Su esquema no se basa únicamente en reducir alimentos o seguir una dieta estricta. Entre sus principales criterios aparecen los ingredientes reales, una buena cantidad de proteínas y preparaciones sencillas que puedan incorporarse con facilidad a una jornada exigente.

Williams en un partido de primera ronda de individuales femeninos durante el Campeonato de Tenis de Wimbledon en Londres, el martes 29 de junio de 2021. (AP Photo/Kirsty Wigglesworth, File)

La tenista tampoco plantea una alimentación completamente restrictiva. Al referirse a sus gustos personales, destacó uno de sus platos preferidos y lo resumió de manera contundente: “Amo los tacos”.

Cuando llega la noche, la organización de las comidas adquiere otro significado. La cena no está pensada solamente en función de las necesidades de una deportista, sino también como un momento para compartir con su familia.

Williams contó que intenta cocinar todas las noches para sus hijas, Olympia y Adira. En ese contexto, la comida familiar ocupa un lugar diferente al de aquellas preparaciones relacionadas directamente con el entrenamiento.

Serena Williams fue número uno del ranking mundial durante 319 semanas y terminó cinco temporadas en la cima

“Esa comida tiene menos que ver con lo que necesito para entrenar y más con sentarnos juntos como familia”, explicó.

De esta manera, la rutina alimentaria de Williams combina las necesidades vinculadas con la actividad física con hábitos cotidianos y familiares.

La estadounidense fue número uno del ranking mundial durante 319 semanas y terminó cinco temporadas en la cima. Durante su carrera consiguió 23 títulos individuales de Grand Slam: siete Wimbledon, siete Abiertos de Australia, seis US Open y tres Roland Garros.

La extenista compartió su proceso de pérdida de peso con millones de seguidores en redes sociales.

También obtuvo cuatro medallas de oro olímpicas: una en singles y tres en dobles.

¿Es necesario desayunar antes de entrenar?

El hábito de Serena Williams no significa que evitar el desayuno sea adecuado para todas las personas. Las necesidades alimentarias dependen de factores como el tipo y la intensidad del ejercicio, los horarios, los objetivos y las características individuales.

En algunas rutinas, comer antes de entrenar puede aportar energía, mientras que otras personas pueden sentirse cómodas esperando más tiempo antes de ingerir alimentos. La fisióloga del ejercicio Stacy Sims sostuvo, en el pódcast Huberman Lab, que el entrenamiento en ayunas puede perjudicar a las mujeres activas. ¿La razón? SIms sostiene que eleva el cortisol, estresa el hipotálamo y, con el tiempo, pueden alterar la tiroides y otras hormonas.

La fisióloga del ejercicio Stacy Sims en el pódcast Huberman Lab. Foto captura Youtube/HubermanLab

Por eso, Sims recomienda consumir unos 15 gramos de proteína antes de una sesión de fuerza, sumar 30 gramos de carbohidratos antes de una hora de cardio y comer dentro de los 45 minutos posteriores al entrenamiento, con unos 35 gramos de proteína en la edad reproductiva y entre 40 y 60 gramos desde la perimenopausia.

En el caso de Williams, no desayunar forma parte de una organización personal construida alrededor de su experiencia deportiva. Su relato no presenta esa práctica como una fórmula universal, sino como la manera en que distribuye sus comidas según las necesidades que identifica durante la jornada.