Shauntai May Nickerson, madre del atacante de 16 años Griffin J. John II, habló quebrada en llanto ante los periodistas frente a su complejo de departamentos en Bend, Oregon, tras el tiroteo masivo en la escuela primaria Silver Rail que dejó tres niños y una docente muertos.

Desde el porche de su vivienda, Nickerson expresó sus condolencias a las familias de las víctimas y defendió el carácter de su hijo, aunque evitó responder a los interrogantes centrales sobre cómo el menor tuvo acceso al arma de fuego empleada en el ataque.

Griffin J. John II, el joven de 16 años responsable del tiroteo en la escuela de Oregon.

"Lo siento tanto, ojalá hubiera podido hacer algo. Lamento mucho su pérdida", declaró Nickerson a los cronistas de The New York Times y CNN. "Era un buen chico, de verdad lo era. Extraño a mi hijo. Si hubiera podido evitar esto, lo habría hecho".

Nickerson, quien trabaja como asistente de salud en un hogar de ancianos de la zona, insistió en que no existieron señales de alarma ni cambios de comportamiento previos al ataque del jueves. Sin embargo, cuando los periodistas le consultaron cómo el adolescente obtuvo la escopeta, desestimó las preguntas y se refugió en el interior de su casa.

El arma: investigan la escopeta que compró la madre

Las breves declaraciones públicas de Nickerson se dan en momentos en que peritos estatales y federales colocan bajo una estricta lupa judicial el origen y las condiciones de almacenamiento del armamento.

Fuentes policiales de alto rango confirmaron a CBS News y NBC News que el arma secuestrada en el lugar —una escopeta a repetición Maverick 88 calibre 12— había sido adquirida legalmente por Nickerson alrededor del cumpleaños número 16 de su hijo, en agosto de 2026.

Familiares y vecinos observan un memorial improvisado junto al cartel de la escuela primaria Silver Rail, en Bend, Oregon, Estados Unidos. REUTERS/David Ryder

Durante una conferencia de prensa oficial, el jefe de la Policía de Bend, Mike Krantz, detalló los elementos balísticos incautados dentro del edificio escolar:

  • Arsenal de municiones: El sospechoso efectuó hasta 15 disparos durante el ataque utilizando una combinación de munición fina (birdshot), postas pesadas (buckshot) y cartuchos de proyectil único (slugs).
  • Cartuchos sin percutar: Los efectivos policiales hallaron otros 44 cartuchos intactos dentro de una mochila que quedó tirada junto al cuerpo del tirador.
  • Leyes de custodia segura: Detectives de la Policía de Bend y de la Policía Estatal de Oregon investigan si el arma estaba guardada bajo llave conforme a las normativas de almacenamiento seguro vigentes en el estado o si medió negligencia parental al dejarla al alcance de un menor.

El blanco: un aula de educación especial y los vínculos previos con la escuela

Las autoridades distritales y las actuaciones policiales confirmaron que Griffin J. John II había sido alumno de Silver Rail y que asistió formalmente a su programa de educación especial.

Registros de archivo muestran que en 2020 Nickerson y su hijo participaron en una nota del canal local KTVZ sobre el programa NEST del Distrito Escolar Bend-La Pine, un dispositivo pedagógico para alumnos de primaria con dificultades de conducta y socialización complejas. En aquel informe, la mujer defendía la presencialidad en la enseñanza especial, señalando que su hijo precisaba el respaldo de docentes especializados que ella no podía garantizarle durante la modalidad virtual por la pandemia.

Shauntai May Nickerson gave an interview on News Channel KTVZ about her son Griffin J John II
the Killer from Bend Oregon who murdered 3 innocent children and a Teacher at Silver Rail Elementary School,
back in September 2020 about her son having severe mental health issues. pic.twitter.com/daBr6Hn6gH

— Curtis Fernheiser III (@CurtFernheiser) October 16, 2026

El jueves por la tarde, John llegó al predio escolar, arrojó la escopeta Maverick 88 por encima del cerco perimetral y saltó al patio. Tras abrir fuego contra una camioneta particular que circulaba por la calle, destrozó a tiros los paneles de vidrio de una doble puerta de ingreso que estaba cerrada con llave y se dirigió en forma directa al aula de educación especial situada inmediatamente a la izquierda.

"Todas las víctimas fueron alcanzadas dentro de esa misma aula", precisó el jefe Krantz para explicar por qué las edades de los afectados eran variadas.

Víctimas e intervenciones heroicas dentro del aula

El ataque dejó un saldo de cuatro fallecidos dentro del sector de educación especial:

  • Víctimas fatales: Rhoam Summer, un niño de 5 años que concurría a jardín de infantes; dos alumnos varones de 8 y 11 años; y Meghan Lambert, docente de educación especial de 25 años y entrenadora de vóleibol juvenil.
  • Heridos de gravedad: Una nena de 7 años en silla de ruedas que recibió un impacto en el rostro permanece internada en estado reservado pero estable tras ser intervenida quirúrgicamente; en tanto, la maestra Becky Drury, de 54 años, evoluciona favorablemente de heridas de bala que no comprometen su vida.

El jefe policial remarcó que el balance luctuoso habría sido todavía más grave de no mediar dos intervenciones físicas decisivas.

Antes de que el agresor agotara sus municiones, una docente que resultó ilesa se abalanzó contra él: le tiró su teléfono celular a la cara y forcejeó cuerpo a cuerpo para desviarle el cañón de la escopeta. Instantes después ingresó al aula Kaylub Giamanco —un carpintero de 36 años y padre de dos alumnas de la escuela que volvía a su casa a almorzar, escuchó los tiros y entró al predio armado con una pistola calibre .40 con portación legal—, quien le disparó en reiteradas oportunidades y abatió al atacante.

Peritos informáticos del FBI continúan peritando los dispositivos electrónicos secuestrados en la vivienda de Nickerson para determinar si John dejó escritos, manifiestos o registros digitales que expliquen el ataque contra la institución.