El nuevo video del padre de Agostina Páez, haciendo los mismos gestos que llevaron a su hija a estar presa en Brasil, devolvió el caso a su punto más sensible: la imitación del mono y la historia racista que arrastra esa comparación.
King Kong no inventó esa asociación, pero la volvió masiva
Cuando King Kong llegó al cine en 1933, esa comparación ya existía. Venía de antes: de discursos coloniales, teorías raciales y representaciones que empujaban a las personas negras hacia el lugar de lo animal y lo inferior.
La película no inventó esa idea, pero sí la convirtió en una imagen global: el simio gigante, encadenado, exhibido y perseguido por la multitud blanca.
La imagen del simio gigante se volvió un ícono global y alimentó un imaginario que después reapareció como insulto racista.
Por eso el gesto del “mono” no funciona como una mueca vacía. Tiene historia. Tiene archivo. Tiene un significado demasiado claro.
Del fútbol a la TV argentina: un insulto que nunca salió de escena
Esa comparación reapareció durante décadas en distintos escenarios. En el fútbol, Vinícius Júnior la volvió a poner en primer plano el 21 de mayo de 2023, cuando denunció insultos racistas en Mestalla durante Valencia-Real Madrid. En junio de 2024, tres hinchas fueron condenados por esos hechos en la primera sentencia de ese tipo en el fútbol profesional español.
Y este año volvió a pasar: el 18 de febrero de 2026, en Benfica-Real Madrid, Vinícius denunció que el argentino Gianluca Prestianni lo había insultado de manera racista, el árbitro activó el protocolo antirracista y la UEFA abrió una investigación. Después, Prestianni negó haber dicho “mono” y aseguró que todo fue un malentendido.
La tele argentina tampoco quedó afuera. En marzo, en Gran Hermano Generación Dorada, Carmiña Masi quedó en el centro de la polémica por llamar “monito del barco” a Jenny Mavinga. Después pidió disculpas, pero el episodio volvió a mostrar lo mismo: el insulto cambia de escenario, no de sentido.
De la TV a la política: la misma comparación llegó hasta Trump
La política tampoco quedó afuera. Donald Trump compartió en su red Truth Social un video en el que Barack y Michelle Obama aparecían representados como monos.
El contenido fue eliminado después de la polémica, pero volvió a mostrar hasta qué punto esa comparación siguió viva también fuera del deporte y la TV.
Donald Trump publicó en su red Truth Social un vídeo en el que aparecen el expresidente Barack Obama y su esposa, Michelle Obama, caracterizados como monos.
Por qué en Brasil pesa más
En Brasil, esa comparación no queda en el terreno de la desubicación. Tiene otro peso. Desde enero de 2023, la ley 14.532 equiparó la injuria racial al delito de racismo, con pena de 2 a 5 años de prisión y multa, y además previó sanciones específicas cuando el hecho ocurre en contextos deportivos o artísticos.
Por eso el caso de Agostina Páez no quedó como una escena de bar ni como una polémica argentina en el exterior. En Río hubo una audiencia formal el 24 de marzo.
La fiscalía bajó el pedido de pena después de que admitiera el hecho y pidiera disculpas, pero la causa sigue abierta en Brasil. Su regreso a la Argentina fue autorizado después de esa audiencia y tras el pago de una caución.
Cómo sigue el caso
Páez volvió al país, pero el expediente no se cerró. En Brasil ya terminó la etapa de prueba y la causa quedó encaminada a una resolución con tareas comunitarias e indemnizaciones, lejos del escenario más duro que se planteó al comienzo.
El video del padre, por ahora, no aparece incorporado públicamente a ese expediente ni hay elementos firmes para afirmar que vaya a modificarlo. Lo que sí hace es devolver el foco al mismo gesto que originó todo.
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