“¡Leo, porfi!”, imploraba un nene que había logrado esquivar el cordón de seguridad que intentaba inmunizar a Lionel Messi de la multitud que no había conseguido un pase para verlo este jueves en el Palacio de los Deportes de Oviedo, donde Leo compartió detalles de su vida deportiva con unos 6.000 chicos.

Messi escuchó, se giró y firmó. Acababa de bajarse de un auto en la puerta del Palacio de Deportes, una cita que era parte de la agenda frenética que lo esperaba en las horas que pasará en esta ciudad. Fue el último que faltaba en Oviedo para completar la postal de los distinguidos con el Premio Princesa de Asturias 2026.

Foto: Miguel RIOPA / AFP

Horas antes, el sonido gutural de las gaitas que preanunciaban su inminente llegada al hotel de los premiados se mezclaba con el “¡Meeessi, Meeessi!” con el que los hinchas acunan al ídolo.

Pasadas las 13:00, Messi, vestido con un traje negro, llegó al Hotel de la Reconquista de Oviedo, el antiguo orfanato y hospital de heridos durante la guerra civil española que hoy es anfitrión de las personalidades ilustres que la Fundación Princesa de Asturias premia, desde 1981, en honor a Leonor, hija del rey Felipe VI y futura reina de España. Messi recibirá, este viernes, el premio que se otorga desde 1987.

Al llegar al Reconquista, Leo posó solo junto al cartel que promociona los premios y luego, a pedido de los fotógrafos, se retrató con su esposa Antonela Roccuzzo. Después, rompió el protocolo y se acercó a los miles de personas que lo esperaban detrás de un vallado.

Foto: Iván Martínez

Sereno y en medio de una maraña de brazos y llantos de emoción que soñaban con tocarlo, el ex capitán de la Selección firmó camisetas argentinas y del Barça.

El recuerdo de su papá Jorge

Ya instalado en el hotel, concedió una entrevista a la agencia nacional española EFE. Durante la charla, recordó a su papá Jorge Messi, que murió en agosto, semanas después de la final del Mundial que Argentina perdió ante España.

“Estaba muy ilusionado con este premio -admitió Leo-. Sabíamos que era difícil, por los partidos que yo tenía (con el Inter Miami, donde juega), y él insistía mucho para que vengamos a pasar estos días, a recibirlo, por el significado de este premio que va más allá de lo que hace uno adentro de la cancha o de lo que he hecho durante toda mi carrera”.

“Él estaba muy feliz con este reconocimiento así que, seguramente, lo estará disfrutando también”, dijo Leo, con un gesto melancólico.

La parte central de las actividades de este jueves se dio por la tarde en el Palacio de los Deportes de Oviedo, Leo tuvo un encuentro con chicos y estudiantes de colegios asturianos que participaron en un programa cultural en el que había un capítulo reservado para “El juego del 10”.

Foto EFE/Eloy Alonso

Para conseguir una entrada era preciso inscribirse en la web de la Fundación Princesa de Asturias, donde la messimanía batió récords: en 13 minutos se agotaron 4.700 entradas gratuitas disponibles.

“Ver que me siguen teniendo este cariño en España es una felicidad enorme. Es un orgullo estar aquí con ustedes”, dijo Messi desde el escenario que contenía una "M" formada por dos arcos de fútbol y pelotas en su interior. Afuera, otras miles de personas que se acercaron hasta con tres horas de anticipación sólo para verlo bajar de auto, ya vestido en zapatillas y con un traje color camel, y caminar los pocos pasos que dio hasta entrar en el Palacio, un estadio cubierto que los asturianos consideran una de las más impresionantes obras de ingeniería del siglo XX en España.

Foto: EFE/Eloy Alonso

Había banderas argentinas apoyadas sobre el azul de las fundas, el color de la Fundación Princesa de Asturias, que envolvían las vallas: “Rosario presente”, “Leo, firmame el brazo”, decían algunas de esas pancartas.

Su regreso a España, ¿una señal para el futuro?

Messi no había vuelto a España desde noviembre de 2025 cuando, con la excusa de un entrenamiento de la Selección Nacional en Alicante, se hizo una escapada secreta hasta el Camp Nou del Barcelona, acompañado por su amigo Rodrigo De Paul.

El mismo se deschavó luego en redes: “Anoche volví a un lugar que extraño con el alma”, posteó sobre el regreso al campo que no había vuelto a pisar desde que dejó entre lágrimas el club en el que ganó todo como futbolista.

Foto: EFE/Eloy Alonso

“Tuvimos la suerte de haber ganado todo -recordó este jueves, ante los más chicos, sobre sus años en el Barcelona FC-. También de la manera en que lo hicimos, de cómo disfrutábamos de jugar, de ganar, de conseguir cosas importantes, pero sobre todo de cómo disfrutábamos del día a día, de los entrenamientos. Lo pasábamos muy bien.”

Antes de despedirse, quiso dejar un mensaje a los miles de jóvenes que lo miraban embobados: “Disfrutar por encima de cualquier cosa. El fútbol es un deporte hermoso. Tenemos que jugarlo para disfrutarlo, sea cual sea el resultado. Divertirnos, pasarla bien. Es un juego para pasar el rato y para hacer amigos, sobre todo”.

Foto: EFE/ Eloy Alonso

El premio y una cita con los reyes de España

La ceremonia de premiación será el viernes, en el Teatro Campoamor y en presencia de los reyes de España.

Allí, Leo compartirá escenario, entre otras personalidades, con la artista Patti Smith, distinguida en el rubro de las Artes, el escritor Julian Barnes, Premio Princesa de Asturias de las Letras, y el ensayista Timothy Garton Ash, en Ciencias Sociales.

El fundamento del jurado, que destacó a Leo como “el jugador que más títulos ha conquistado en la historia del fútbol”, se basó en “su deslumbrante talento, su excepcional trayectoria deportiva y su formidable y continuada labor solidaria para promover el acceso a la educación y el cuidado de la salud de los niños más desfavorecidos”.