Los aviones militares C-130 Hercules, utilizados para transportar personal, vehículos y suministros, también pueden asumir una misión contra los incendios forestales. Un sistema instalado en su compartimiento de carga les permite descargar miles de litros de retardante sobre la vegetación.
Varias aeronaves fueron movilizadas durante octubre para apoyar las operaciones en el oeste de Estados Unidos. Su participación complementa los recursos civiles cuando la demanda supera la capacidad disponible.
Cómo un avión militar se convierte en una herramienta contra incendios
La adaptación utiliza el Modular Airborne Fire Fighting System (MAFFS), un equipo que puede introducirse y retirarse del compartimiento de carga sin modificar permanentemente la estructura del avión.
El estado contará con aviones Hércules C-130H para el combate de incendios (Gobierno de California).
Según la información del fabricante, la conversión entre las misiones de transporte y combate de incendios demora entre cuatro y ocho horas. El conjunto incorpora un tanque autónomo, dos compresores y controles para gestionar la descarga.
Este diseño permite que la aeronave conserve otras funciones. Una vez retirado el sistema, puede regresar al servicio militar y continuar realizando tareas de transporte, logística o ayuda humanitaria.
El equipo es compatible con las variantes C-130H y C-130J Super Hercules. Durante las operaciones, el avión permanece presurizado.
Cuánto retardante pueden lanzar y cómo realizan las descargas
La capacidad del sistema alcanza los 3.000 galones estadounidenses, equivalentes a unos 11.356 litros de retardante. El fabricante lo clasifica como un avión cisterna de tipo 1, la categoría de mayor tamaño.
La aplicación puede ajustarse de acuerdo con las necesidades de la misión. En una descarga completa libera toda la carga. Mientras que, en una descarga segmentadas, distribuyen el retardante en aplicaciones separadas. Existe una tercera modalidad llamada expulsión presurizada donde se utiliza una boquilla diseñada para mantener sellada la aeronave y proteger el fuselaje del contacto con el producto.
Avión Hercules adaptado para incendios forestales.
La aeronave tiene una velocidad típica de descarga de aproximadamente 140 nudos -unos 259 kilómetros por hora-, a una altura de 200 pies sobre el terreno, equivalentes a unos 61 metros.
Estas características permiten trabajar sobre zonas montañosas, accidentadas y remotas, incluidas áreas donde el acceso terrestre resulta imposible.
Para qué sirve el retardante que cae sobre los bosques
El líquido tiene una función distinta de la que podría sugerir una descarga masiva: no extingue por sí solo todo el incendio. Si no que ayuda a reducir la capacidad de combustión de la vegetación y a formar barreras para contener el avance de las llamas. Así respalda a los equipos que trabajan en tierra.
Una descarga puede completarse en menos de diez segundos y cubrir una línea de aproximadamente 400 metros. Las operaciones forman parte de una respuesta coordinada entre las unidades militares, el Servicio Forestal y las agencias de combate de incendios.
California refuerza su flota contra incendios con más aviones Hércules y una nueva base
El uso de los C-130 Hercules contra los incendios forestales también se extiende a la flota civil de California. El gobernador Gavin Newsom anunció la incorporación de un cuarto C-130H, dentro de un proyecto que contempla siete aeronaves.
En su configuración para CAL FIRE, estos aviones pueden lanzar hasta 4.000 galones de retardante -unos 15.142 litros- para apoyar a las brigadas terrestres y ayudar a contener el avance de las llamas.
La ampliación también incluye la undécima base Helitack de CAL FIRE, ubicada en el aeropuerto de Ramona, en el condado de San Diego. La instalación contará con un helicóptero Sikorsky S70i Fire Hawk y tripulaciones especializadas para reforzar la respuesta ante emergencias en el sur del estado.
Los C-130H forman parte de un proyecto de transferencia de siete aeronaves de la Guardia Costera a California, formalizado mediante legislación federal en 2023. CAL FIRE asumió su adaptación para combatir incendios forestales.
Más de cinco décadas de operaciones y varios antecedentes
Los C-130 equipados con MAFFS han descargado más de diez millones de galones de retardante sobre incendios en Estados Unidos, equivalentes a unos 37,9 millones de litros.
Los antecedentes operativos del sistema se remontan al incendio Laguna de 1970. Luego, en 2021, ocho aeronaves participaron en Dixie y cuatro años más tarde, en enero de 2025, en el fuego que azotó Los Ángeles.
Foto archivo de Los Ángeles en llamas. Las imágenes más dramáticas de los incendios que arrasaron California.
También se ha utilizado por operadores militares y de protección civil en América, Europa, África y el sudeste asiático.
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