Comprar la primera vivienda se ha vuelto más difícil para quienes encuentran pocas opciones dentro de su presupuesto. En ese contexto, las casas fabricadas industrialmente aparecen como una alternativa que podría ganar espacio a partir de cambios en la legislación federal estadounidense.

En este sentido, la ley federal 21st Century ROAD to Housing Act eliminó la exigencia de construir estas viviendas sobre un chasis permanente de acero. La modificación puede reducir materiales y ampliar las posibilidades de instalación, aunque su efecto sobre el acceso a la vivienda también dependerá de las reglas locales.

Qué cambia la ley federal para las viviendas prefabricadas

El Título III de la norma aborda las viviendas prefabricadas e incorpora cambios para ampliar la financiación de préstamos asegurados por la Administración Federal de Vivienda (FHA). También ordena al Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano (HUD) estudiar los códigos de construcción de viviendas modulares para identificar barreras regulatorias.

Uno de los cambios centrales es la eliminación del chasis de acero permanente utilizado para remolcar las unidades.

Además, la ley establece que las viviendas sin esa estructura reciban el mismo tratamiento que aquellas que la conservan en:

  • Financiación y titularidad.
  • Seguros e impuestos.
  • Transporte e instalación.

Los estados deberán adaptar sus leyes dentro de un año desde la promulgación, o dos años cuando sus legislaturas se reúnan cada dos años.

La eliminación del chasis también permite mayor flexibilidad de instalación, incluido el ensamblaje de varios niveles.

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Cómo se calcula el pago inicial de 6.000 dólares

El medio Realtor.com utiliza como ejemplo la compra de una vivienda prefabricada de US$200.000, con un anticipo del 3% y una tasa de interés del 7,4%.

El cálculo presentado es el siguiente: de un precio de compra de US$200.000, el pago inicial será de US$6.000. De este total, la cuota mensual calculada rondará los US$1.343.

La fuente señala que el Federal National Mortgage Association (Fannie Mae), empresa patrocinada por el gobierno de Estados Unidos que actúa en el mercado secundario de hipotecas, permite anticipos desde el 3% para operaciones elegibles.

Una diferencia importante es la propiedad del terreno. Para quienes ya poseen la parcela o la compran junto con la vivienda, los gastos de instalación, como cimientos y conexiones de servicios, generalmente pueden incorporarse al préstamo.

En cambio, quienes compran únicamente la unidad deben recurrir a un préstamo prendario, con tasas más elevadas y menos protecciones que una hipoteca.

Qué precios registran las viviendas prefabricadas

El análisis aporta dos referencias de mercado:

  • US$134.800: precio mediano de las viviendas prefabricadas nuevas en abril de 2026.
  • US$150.000: precio mediano anunciado en septiembre para casas móviles de segunda mano que incluían terreno y mejoras.

Los valores corresponden a categorías y períodos diferentes. Por eso, no deben interpretarse como una comparación directa ni como precios mínimos disponibles para todos los compradores.

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La fabricación también permite realizar simultáneamente el ensamblaje de la unidad y los trabajos de preparación del terreno. El informe destaca una mayor estabilidad de la mano de obra durante el año y un menor desperdicio de materiales.

Qué restricciones municipales siguen vigentes

Aunque el Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano de los Estados Unidos (HUD) establece las normas federales de construcción, los municipios conservan la decisión sobre dónde pueden instalarse estas viviendas.

Land Use Labs estima que solo alrededor del 17% del suelo zonificado del país permite expresamente parques de casas móviles o prefabricadas.

Las restricciones pueden incluir superficies mínimas, requisitos de apariencia, limitaciones a determinadas zonas o permisos especiales. Por lo tanto, la reforma del chasis no autoriza automáticamente la instalación de una vivienda en cualquier parcela: las reglas locales siguen definiendo qué proyectos pueden realizarse.