Antes que nada, un dato que nos interpela como sociedad. Esta semana ganó Lula y el riesgo país de Brasil subió, entre lunes y viernes, de 180 a 183 puntos (aumentó 1,64%). En los mismos cinco días, el riesgo país de Argentina pasó de 765 a 790 (aumentó 3,27%). O sea, el quilombo lo tuvieron ellos y el riesgo país se nos disparó a nosotros. Algo raro está pasando acá.
La primera explicación, aunque ya podríamos ir descartándola, es que reapareció el “expresidente” Alberto Fernández. Si bien el Topo tuvo un raid mediático hermoso, esto no pudo haber sido algo que preocupara a los mercados internacionales, ni a nadie en este mundo. Solo es diversión de cabotaje.
A propósito, cosas lindas que dijo Alberto: recomendó la película “La mujer de la fila” con Natalia Oreiro, pero confundió el título. Según él la peli se llama “En la cola”, lo cual estaría confirmando que este muchacho tiene un problemita.
También recordó los partidos de fútbol que se jugaban en la Quinta de Olivos y contó que terminó jugando de arquero porque se había roto los ligamentos y no quiso operarse. Nunca sabremos qué hubiera sido del fútbol argentino si Alberto se hubiese operado a tiempo.
Lo notable es la seriedad con la que analizó su trayectoria futbolística. Habló de sus condiciones como si estuviera explicando las razones por las que el Real Madrid decidió no renovarle el contrato. Sus reapariciones son un maravilloso revival de aquellos viejos tiempos del dedito en alto y las filminas.
En fin, dejemos al Topo laburar en paz que lo hace fenómeno, para delicia del gobierno y de todo el gorilaje nacional.
Otro episodio que pudo haber empujado hacia arriba el riesgo país fue lo de Santiago Caputo.
El tipo viene modelando su imagen de enfant terrible, el cerebro que maneja los hilos del poder en las sombras. Un Maquiavelo de juguete. Dado que también controla el área de Inteligencia, es obvio que además está tratando de venderse como el James Bond de la Rosada. Toda esa construcción lleva tiempo y esfuerzo. Por eso debería ser más cuidadoso. Veamos que pasó.
Según las versiones periodísticas, Santiago Caputo habría participado de una compleja operación internacional para sacar a Flavio Bolsonaro de Brasil. Aviones privados, agentes secretos, contactos en Washington, la CIA, espionaje de frontera, móviles diversos y maniobras de distracción. Todo muy sofisticado. Hasta que lo paró la Policía Caminera de Misiones y todo se complicó.
Moraleja: te podés hacer el James Bond todo lo que quieras pero, si en plena operación secreta aparece el cabo Gómez y te pide los documentos del auto, la imagen se te va al carajo. Así no va. Una cosa es James Bond y otra muy distinta es el Super Agente 86.
No vaya a ser cosa que encima nos enteremos que, para que no lo reconozcan, hizo todo el operativo con una careta de Groucho Marx.
Al final, el tipo que se autopercibe como el estratega alta gama de LLA va a terminar cabeza a cabeza con Máximo Kirchner.
Justamente fue Máximo el que también pudo haber colaborado con la suba del riesgo país porque armó un acto en homenaje a su padre y pidió “trabajar todos juntos para que Cristina vuelva a ser presidenta”. Caramba.
La propuesta tiene algunas dificultades. Por ejemplo, el hecho de que Cristina está condenada e inhabilitada para ejercer cargos públicos por choreos que hizo a la luz del día y que todos vimos por televisión. Ni hablar de los que habrá hecho a escondidas.
Sin embargo, son muchos los que no están dispuestos a permitir que este pequeño obstáculo judicial arruine semejante proyecto político. Mientras el kirchnerismo intenta superar el dolor, el trauma y la angustia de estar afuera del poder, Máximo ya ofreció una propuesta superadora: “traigan a mi mamá”.
También aporta su granito de arena a los casi 800 puntos básicos Mauricio Macri que sigue dando vueltas alrededor de lo mismo. Por un lado, tratando de ordenar el PRO y por el otro intentando acordar algo con Milei.
Este sería el momento justo para que el Gato se arremangara y le pusiera onda, pero hay otras aristas de la vida que lo complican. Como siempre. A solo 20 días de la final contra el Atlético Mineiro no le podemos andar pidiendo que salga a laburar en defensa de los valores republicanos.
Milei lo boludea y el PRO sigue a la deriva. Esta semana María Eugenia Vidal hizo una cena solidaria a la que asistieron varios dirigentes del partido, pero con un detalle: Jorge Macri estuvo un rato y se fue antes de que apareciera Mauricio. Por su parte, Fernando de Andreis, uno de los hombres de mayor confianza del expresidente, también se retiró antes de que llegara su jefe. Y Hernán Lacunza, que tenía previsto encontrarse con Mauricio, estaba en otra actividad y, cuando terminó, Macri ya se había ido. Como formato para evitar discusiones partidarias no es malo, pero así tampoco van a llegar muy lejos.
Sin embargo, más allá del aporte de tantos dirigentes al aumento del riesgo país, el que más mérito hace para que los mercados internacionales no se aburran sigue siendo Javi, the GOAT.
En ese contexto, el Campeonato Nacional de Mandriles arde. Superada la etapa de cuartos de final, ya tenemos a los cuatro semifinalistas.
Campeonato Nacional de
Mandriles 2026
Fixture general · fase eliminatoria
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