Kimi Antonelli tenía apenas un año cuando se subió por primera vez a un kart. Su papá, Marco, lo llevó en brazos en el circuito de Sarno. “Cuando terminaron la vuelta, seguía aferrado al volante y se reía. No quería bajarse”, recordó Verónica, su mamá, en La Gazzetta dello Sport.
Casi dos décadas después, aquella escena parece anticipar una carrera marcada por la precocidad. A los 20 años, dos meses y 7 días, el italiano se convirtió en el campeón más joven de la historia de la Fórmula 1, una categoría en la que fue derribando récords de edad hasta llegar a la cima antes que nadie. Lo logró al llegar tercero y sin sobre saltos en el accidentado Gran Premio de México. Cuando vio la bandera a cuadros tras recorrer los últimos metros del circuito Hermanos Rodríguez se mostró totalmente en la comunicación por la radio con la gente de Mercedes. El podio, como si fuera una paradoja de su grandeza, lo compartió con el neerlandés Max Verstappen y el británico Lewis Hamilton.
No fue sencillo demostrar que su talento alcanzaba para ocupar el lugar que había dejado vacante un siete veces campeón del mundo como Hamilton, quien se marchó de Mercedes para sumarse a Ferrari. Durante sus primeros tres meses en la escudería alemana, Antonelli no consiguió subir al podio. Y en una temporada de 24 fechas, apenas lo hizo en tres ocasiones.
La apuesta de Toto Wolff había sido tan audaz como arriesgada. Antonelli debutó en la Fórmula 1 en el Gran Premio de Australia de 2025, con 18 años, 6 meses y 19 días. Sólo Max Verstappen, que llegó a la categoría con Toro Rosso, y Lance Stroll, con Williams, habían sido más jóvenes en su primera carrera.
Para dimensionar la confianza que Mercedes depositó en él, alcanza con recordar una comparación que hizo Franco Colapinto antes de aquel campeonato: “Kimi Antonelli hizo 10.000 kilómetros arriba del Mercedes y yo sólo hice 400 con Williams”.
La presión fue mucho más allá de las críticas deportivas. Después del Gran Premio de Qatar de 2025, recibió más de 1.100 mensajes abusivos en sus redes sociales, entre amenazas de muerte, insultos homofóbicos y agresiones personales. El impacto fue tal que decidió apagar su foto de perfil de Instagram y dejarla completamente negra. Era apenas un chico de 18 años.
such a shame pic.twitter.com/bHs80j8lRI
— did kimi score points in f1 today? (@kimipoints) November 30, 2025
Y mientras se acostumbraba a las exigencias de la máxima categoría del automovilismo, Antonelli todavía tenía que cumplir con las obligaciones de cualquier adolescente. Durante su temporada debut, cursó y rindió el último año del secundario en el Instituto Salvemini, un colegio público de Casalecchio di Reno, en el área metropolitana de Bolonia, al que asistía cada vez que el calendario le permitía regresar a Italia.
“He estado muchos años en la escuela y sería una pena dejarlo todo en el último año. Además, a mi mamá realmente le importa, así que también lo haré por ella”, explicó.
En 2024, incluso, realizó una pasantía en una empresa como parte del programa de alternancia entre la escuela y el trabajo, aunque su contrato profesional ya le habría permitido prescindir de esa experiencia.
Los cuestionamientos no apuntaron solamente al piloto. También alcanzaron a Wolff, el director de Mercedes que había apostado por él cuando todavía era un adolescente. Fue el propio austríaco quien llamó a Marco Antonelli para comunicarle que su hijo, entonces de 12 años, sería incorporado a la academia de jóvenes pilotos de la escudería.
“Económicamente, pensar en la Fórmula 1 era imposible para nosotros. Todo cambió cuando apareció Mercedes”, reconoció hace un tiempo el padre del nuevo campeón.
Pero la decisión de perseguir ese sueño había nacido mucho antes de aquella llamada. “Inicialmente, mi papá no quería que yo corriera porque sabía que el automovilismo puede ser espectacular, pero también brutal. Nunca tuvo que empujarme hacia eso. Fui yo quien insistió y entonces entendió que probablemente me convertiría en piloto”, recordó Antonelli en una entrevista con la BBC.
La convicción que había mostrado de chico terminaría siendo puesta a prueba en el escenario más exigente.
En 2026, Antonelli respondió en la pista. A fuerza de victorias y récords, pasó de ser el joven sobre el que recaían las dudas a convertirse en uno de los grandes protagonistas de la Fórmula 1, que lo adoptó como su chico de oro.
Algunas de las marcas ya estaban en su poder desde 2025: era el piloto más joven en liderar un Gran Premio y marcar la vuelta rápida, ambos logros conseguidos en Japón, y el más joven en lograr una pole position en cualquier formato, gracias a la clasificación sprint de Miami. Pero esta temporada fue más allá: demostró que podía pelear por el título.
This man just set the fastest ever racing lap at Suzuka! 💨
— Formula 1 (@F1) April 6, 2025
Kimi Antonelli beats Lewis Hamilton's 2019 record with a 1m 30.965s in today's race ⏱️#F1 #JapaneseGP pic.twitter.com/m3Vu7rmpw6
Aunque el récord del ganador más joven de un Gran Premio sigue en manos de Verstappen, quien tenía 18 años, 7 meses y 15 días cuando se impuso en España en 2016, la victoria de Antonelli del 15 de marzo de 2026 representó mucho más que una nueva marca. “Fue una descarga después de tantas noches sin dormir y de escuchar a quienes decían que no estaba a la altura”, confesó su papá, quien ese día en Australia lloró por primera vez.
En el Gran Premio de China, la segunda prueba de la temporada, Kimi consiguió su primera pole position para un Gran Premio a los 19 años, 6 meses y 18 días, casi dos años menos que los que tenía Sebastian Vettel cuando logró la suya en Italia, en 2008. El fin de semana, además, lo terminó con una victoria y la vuelta rápida. Fue el primero de dos tripletes consecutivos: dos semanas después, repitió el triunfo en Japón. En Suzuka, además, se puso al frente del campeonato -también con récord de precocidad-, un lugar que no abandonó hasta el final.
🏎️ DIRECTO A LA HISTORIA
— ESPN Argentina (@ESPNArgentina) March 15, 2026
Kimi Antonelli y su primera victoria en un Gran Premio en el #ChineseGP. ¡Impresionante lo de Mercedes, otra vez con el 1-2!
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A la historia le quedaba un capítulo más, en Mónaco, el lugar donde todos los pilotos de F1 quieren ganar y Kimi Antonelli lo hizo con un Grand Chelem: consiguió la pole position, lideró todas las vueltas, marcó la vuelta rápida y ganó la carrera. Una hazaña que Juan Manuel Fangio había conseguido por primera vez en ese mismo circuito 76 años antes, a los 38 años, 10 meses y 27 días. El italiano lo logró con apenas 19 años, 9 meses y 13 días.
Más allá de los récords, seguramente su victoria más especial fue la de Monza, donde hacía 60 años que no ganaba un piloto italiano. El último había sido Ludovico Scarfiotti, en 1966. Lo curioso es que Antonelli lo consiguió después de largar desde la 19ª posición. “Es increíble, estoy muy feliz y nunca me habría imaginado estar aquí hoy, pero lo hemos conseguido. Es un sueño hecho realidad”, dijo tras la carrera en el Gran Premio de Italia.
This stint from Kimi 😮💨
— Formula 1 (@F1) September 8, 2026
An extraordinary drive on the way to an incredible Monza victory 🙌#F1 #ItalianGP @MercedesAMGF1 pic.twitter.com/TGVcGTpRgU
Cincuenta y seis días después de aquella victoria, con el tercer puesto en el accidentado Gran Premio de México, Andrea Kimi Antonelli se consagró campeón y se convirtió en el primer italiano en conseguirlo desde Alberto Ascari, bicampeón en 1952 y 1953. El récord que durante años había pertenecido a Vettel, campeón con 23 años, 4 meses y 11 días, también quedó atrás. Al alemán todavía le pertenece otra marca de precocidad: en 2013, con apenas 26 años, se convirtió en el tetracampeón más joven de la historia.
Kimi Antonelli ya tiene su lugar entre los grandes. El chico que no quería bajarse del kart terminó conquistando la cima de la Fórmula 1 antes que nadie. Y con apenas 20 años, su historia recién empieza.
HS
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