La siembra de la nueva campaña de soja comenzó a dar sus primeros pasos a nivel nacional con la implantación de las primeras 400.000 hectáreas en la región central del área agrícola, en un contexto donde el valor internacional de la oleaginosa se encuentra presionado por la cosecha estadounidense, mientras que, en el ámbito local, los valores se mantienen por encima del promedio de los últimos 10 años. Asimismo, los costos de algunos insumos claves subieron, presionando la rentabilidad.
Según reportó la Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BdeC) en su Panorama Agrícola Semanal (PAS), ya se incorporó el 2,3% de las 17 millones de hectáreas estipuladas para el cultivo.
Evolución del área sembrada con soja.
Las labores ya muestran un adelanto interanual de 1,3 puntos porcentuales, aunque, las condiciones climáticas y ambientales podrían complicar su progreso.
"Si bien las condiciones de humedad son óptimas en gran parte del área agrícola, las bajas temperaturas del suelo en el sur de Córdoba y el centro y norte de Buenos Aires, junto con los excesos hídricos en el Centro-Este de Entre Ríos, demoran el inicio de las labores", puntualizó la BdeC.
En contraste, el Núcleo Sur y el Norte de La Pampa-Oeste de Buenos Aires registran los mayores progresos, con los primeros lotes ya en emergencia, señaló la entidad
Cabe recordar que la entidad bursátil porteña espera un crecimiento de la producción para esta campaña del 7% respecto al ciclo anterior, sumando 3,5 millones de toneladas hasta las 53,6 millones.
Por su parte, la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) señaló que en la zona núcleo se sembraron 350.000 hectáreas de soja de primera, aprovechando la ausencia de lluvias por algunos días, alcanzando un avance del 12%.
La BCR remarcó que el sudeste de Córdoba lideró las labores, con un avance del 15%, seguido por el centro-sur y el sur de Santa Fe, con el 12%. En el norte de Buenos Aires se sembró el 8% del área prevista, aunque las bajas temperaturas siguen condicionando el ritmo de implantación.
Precios
La siembra comenzó en un marco de precios cambiantes para el cultivo, tanto en el ámbito internacional como nacional.
Precio de la soja en el mercado de Chicago.
En este sentido, el mercado de Chicago viene mostrando una corrección bajista hace ya algunas semanas, que llevaron los valores del contrato de noviembre a su nivel más bajo desde agosto, ubicándose en torno a los US$ 450, cuando en el mes citado había rozado los US$ 500 la tonelada.
Las razones radican en el ingreso de la cosecha norteamericana al circuito comercial. Según explicó Jeremias Battistoni, analista de Granos de AZ-Group, la trilla en Estados Unidos ya se ubica en el 79% del área apta.
A esto se suman el buen desempeño exportador de Argentina y la mejora de la competitividad en Brasil, indicaron desde Granar.
No obstante la baja, Battistoni entiende que hay razones para que la soja pueda volver a subir: "los datos de demanda son interesantes y la molienda viene muy bien en Estados Unidos. A esto se suma el acercamiento entre el país norteamericano y China, que mantienen los volúmenes de exportación".
Precio de la soja a cosecha en el mercado local.
En el caso del mercado local, también se registró una baja en las últimas ruedas, aunque su precio a cosecha (mayo de 2027) se encuentra por encima del promedio de los últimos 10 años, y como el segundo mejor después de la campaña 2022/23, alcanzando los US$ 350,3 la tonelada.
Costos
En cuanto a los costos, un análisis de Coninagro respecto a la relación insumo-producto muestra que, en septiembre, el poder de compra de la soja se deterioró frente al combustible, el flete y la mano de obra.
En este sentido, el trabajo destacó que el gasoil fue el rubro que más se encareció, ya que su precio aumentó un 58% interanual y se ubicó un 32% por encima del promedio de los últimos cinco años. Como resultado, se necesitaron 4,4 kg de soja para adquirir un litro de combustible, un 33% más que un año atrás y un 23% por encima de su promedio histórico.
Relación insumo-producto.
El rubro transporte también exhibió un aumento considerable: el costo de un flete de 300 kilómetros aumentó un 15% interanual y demanda 106 kg de soja, un 7% por encima de su promedio histórico.
Una dinámica similar se observó en el empleo rural: el costo aumento un 29% interanual. Para cubrirlo se necesitaron 2,2 toneladas de soja, un 9% más que un año atrás.
El glifosato, por su parte, alcanzó los US$ 4,7 por litro, con un aumento interanual del 19%, aunque permaneció un 32% por debajo de su promedio histórico. Para adquirir un litro se necesitaron 12,7 kg de soja, una relación estable en términos interanuales y un 34% más favorable que el promedio de los últimos cinco años.
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