El árbol de cristal llegó a la Argentina hace aproximadamente 165 años y hoy es una especie excepcional en el continente: de los 12 ejemplares que Leonardo Higinio Pereyra Iraola trajo desde el archipiélago Malayo, solo uno permanece vivo en toda Sudamérica. Está ubicado en el Parque Pereyra Iraola, en la provincia de Buenos Aires, y cuenta con protección legal por su valor natural e histórico.
Los árboles fueron introducidos alrededor de 1860 por Pereyra Iraola, un estanciero del siglo XIX que impulsó la forestación y la modernización del campo argentino. Sin embargo, las dificultades para que una especie tropical se adaptara a las condiciones del territorio bonaerense limitaron su supervivencia.
Según el Ministerio de Ambiente de la provincia de Buenos Aires, apenas dos de los ejemplares llegaron a la adultez y uno logró sobrevivir hasta nuestros días.
Cómo es el árbol que parece tener cristales en su corteza
El árbol de cristal pertenece a la especie Agathis alba, una conífera de la familia de las araucariáceas. Se distingue por su tronco alto y recto, su corteza grisácea con tonalidades rojizas y sus ramas extendidas. Tiene una copa de hojas perennes, gruesas y de color verde oscuro.
Su característica más llamativa es la resina que libera a través de la corteza. La sustancia se acumula en pequeñas gotas semejantes a lágrimas y, cuando recibe luz, puede generar reflejos que recuerdan a pequeños cristales. El efecto resulta especialmente visible durante las noches de luna llena y explica el nombre popular con el que se conoce al ejemplar.
El Árbol de Cristal (Agathis Alba) es un tipo de planta de la familia araucariaceae. (Foto: Mario De Fina)
Sin embargo, su singularidad también está relacionada con su futuro. El árbol necesita otro ejemplar de las mismas características para reproducirse, por lo que su permanencia aislada representa una dificultad para la continuidad de la especie en la región.
El árbol se encuentra en el sector de la Estancia San Juan, dentro del Parque Pereyra Iraola, en el predio de la Escuela Juan Vucetich, en el partido bonaerense de Berazategui. La presencia del árbol de cristal forma parte del patrimonio natural e histórico del lugar.
Por qué fue declarado Monumento Natural
En 1992, la provincia de Buenos Aires declaró al árbol de cristal Monumento Natural mediante la Ley 11.341. La decisión se fundamentó en su singularidad, su valor histórico y sus características ornamentales.
El árbol de cristal está plantado dentro del Parque Pereyra Iraola. (Foto: Instagram @parquepereyrairaolamda)
El artículo 11 de la Ley provincial 10.907 establece que los monumentos naturales cuentan con protección absoluta y que solo se permiten investigaciones científicas autorizadas e inspecciones gubernamentales. Esta categoría legal respalda la conservación del único ejemplar que sobrevivió en Sudamérica.
De dónde viene el árbol de cristal y en qué regiones crece
El árbol de cristal es originario del sudeste asiático, una región que incluye el archipiélago Malayo, donde se encuentran territorios como Indonesia, Malasia y Filipinas. En particular, los registros botánicos ubican la distribución natural de Agathis alba en zonas de las islas Molucas y Sulawesi, además de Filipinas. Desde allí llegó a la Argentina en el siglo XIX.
En su ambiente natural, esta conífera crece en regiones tropicales de clima cálido y húmedo, dentro de bosques lluviosos que reciben abundantes precipitaciones. Puede desarrollarse en distintos tipos de suelo y también en terrenos de montaña, desde zonas bajas hasta alturas considerables. Estas condiciones contrastan con el clima templado de la provincia de Buenos Aires y ayudan a explicar por qué su adaptación fuera de su área de origen pudo resultar difícil.
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