CHARLESTON, Virginia Occidental, EE.UU. (AP) — Jay Rockefeller, el último miembro —y el único demócrata— de la dinastía política de su familia que se desempeñó como gobernador de Virginia Occidental y luego como senador de Estados Unidos durante muchos años, ha muerto. Tenía 89 años.
Rockefeller falleció la noche del jueves en su casa en Washington, informó Mary Stewart, vicepresidenta de asuntos externos de WETA, la emisora pública donde Sharon, la esposa de Rockefeller, se desempeña como presidenta y directora general.
Rockefeller provenía de una de las familias más ricas del país y dedicó medio siglo al servicio público en uno de los estados más pobres. Llegó en 1964 como trabajador de un programa contra la pobreza, fue elegido gobernador una docena de años después y cumplió dos mandatos, y luego pasó 30 años como senador de Estados Unidos.
“No podría imaginar una carrera más gratificante”, expresó al retirarse en 2015.
Nació como John D. Rockefeller IV en la ciudad de Nueva York. Su bisabuelo, John Rockefeller, fundador de Standard Oil Co., murió un mes antes del nacimiento de Rockefeller. Su padre, John D. Rockefeller III, fue un reconocido filántropo. Sus tíos Winthrop (Arkansas) y Nelson (Nueva York) fueron gobernadores republicanos. Otro tío, David Rockefeller, dirigió el Chase Manhattan Bank.
Un desvío del camino de su familia Jay Rockefeller tomó un rumbo distinto.
Unos años después de terminar la universidad, a los 27 años, Rockefeller se mudó a la comunidad minera de Emmons, en Virginia Occidental, para participar en el programa Volunteers in Service to America, una etapa que, según él, resultó transformadora.
“Eso explica cada política que impulsé y cada voto que he emitido. Fue donde quedaron afianzadas mis convicciones y donde mis pasiones se encontraron con mis principios”, manifestó en un emotivo discurso de despedida desde el pleno del Senado el 4 de diciembre de 2014.
Aunque pretendía que su estancia en el estado fuera breve, Rockefeller se apartó de la tradición republicana de su familia y fue elegido a la Cámara de Delegados estatal como demócrata en 1966. Combinando dinero con trabajo duro en un estado tradicionalmente demócrata, Rockefeller superó las sospechas de oportunismo político y ascendió de legislador estatal a secretario de Gobierno y luego a gobernador.
Un punto de inflexión llegó después de su única derrota política, en la contienda por la gobernación de 1972 frente al republicano Arch A. Moore Jr., cuya hija, la republicana Shelley Moore Capito, fue elegida en 2014 para ocupar el escaño de Rockefeller en el Senado tras su retiro. Capito calificó a Rockefeller el viernes como “un verdadero caballero” que la trató con respeto, amabilidad y ánimo.
“Con los años, desarrollamos una maravillosa amistad que trascendió la política, y siempre estaré agradecida por ello”, señaló en un comunicado.
Tras la derrota, Rockefeller permaneció en Virginia Occidental, una decisión que describió como la más importante de su carrera. En 1973 se convirtió en la primera persona sin un título en teología en asumir la presidencia de West Virginia Wesleyan College. Su popularidad allí —y un cambio de postura para respaldar la minería a cielo abierto— se tradujeron en una victoria aplastante sobre el republicano Cecil Underwood en la elección para gobernador de 1976.
Como gobernador, Rockefeller enfatizó el desarrollo de la infraestructura del estado, como carreteras, alcantarillado y puentes. Esos asuntos, comentó, “no son cosas muy sexis, lo admito, pero sí muy, muy necesarias en Virginia Occidental”.
El actual gobernador, Patrick Morrissey, afirmó que Rockefeller ayudó a dar forma al estado y dejó una huella duradera en la vida de generaciones de habitantes de Virginia Occidental.
“Desde su trabajo temprano en algunas de las comunidades más desfavorecidas de nuestro estado hasta sus esfuerzos por fortalecer la atención médica, proteger a los mineros del carbón y a sus familias, y apoyar a nuestros veteranos, el senador Rockefeller demostró un profundo compromiso con la gente de Virginia Occidental”, indicó Morrissey en un comunicado.
Rumbo a Washington Después de que Rockefeller derrotó a Arch Moore en una revancha en 1980, obtuvo un escaño en el Senado de Estados Unidos en 1984 tras el retiro del veterano demócrata Jennings Randolph. Ello ocurrió pese a la arrolladora victoria que obtuvo ese año el presidente republicano Ronald Reagan.
Rockefeller y su esposa, Sharon, hija del exsenador republicano de Illinois, Charles Percy, encajaron con facilidad en el ambiente social de la capital, y compraron una propiedad multimillonaria para su familia. Nunca tímido ni disculpándose por usar su fortuna heredada de 150 millones de dólares para ganar sus contiendas, gastó millones y millones de su propio bolsillo. Ganó con márgenes cómodos en cada uno de sus cinco mandatos.
La enorme riqueza de Rockefeller siempre fue tema de conversación y un trasfondo constante en sus campañas. Gastó al menos 21 millones de dólares de su propio dinero en sus campañas políticas, incluidos 9 millones para ganar una reñida elección al Senado en 1984 contra el republicano novato y también multimillonario John Raese. En 1980, en la contienda por la gobernación de Rockefeller contra el republicano Arch Moore Jr., aparecieron calcomanías para autos que decían: “Haz que se lo gaste todo, Arch”.
Como senador júnior del estado durante 25 años, Rockefeller forjó su propio camino de influencia bajo la inmensa sombra del senador Robert C. Byrd. Byrd murió en 2010 como el senador con más años de servicio en la historia de Estados Unidos, con una reputación perdurable por canalizar miles de millones de dólares durante muchas décadas para impulsar a su empobrecido estado.
La influencia de Rockefeller fue menos ostentosa. Como presidente del Comité de Comercio, Ciencia y Transporte del Senado, defendió los derechos de los consumidores, la modernización de la infraestructura de banda ancha y patrocinó un proyecto de ley para impedir que las empresas rastrearan la actividad en línea de sus clientes. Fue autor de la legislación de 1997 que creó el Programa de Seguro Médico para Niños, que ayuda a familias pobres cuyos ingresos son demasiado altos para calificar para Medicaid.
También encabezó los comités de Asuntos de los Veteranos y de Inteligencia, y con frecuencia chocó con el presidente George W. Bush por la política exterior. Rockefeller dijo que lamentaba su voto de 2002 para autorizar la guerra contra Irak.
Pero también discrepó de la administración demócrata del presidente Barack Obama sobre regulaciones relacionadas con la minería. Con su estado como el segundo mayor productor de carbón del país, Rockefeller fue uno de los funcionarios de Virginia Occidental que se opusieron a la supervisión, durante la era Obama, por parte de la Agencia de Protección Ambiental del método de remoción de cimas de montañas en la minería de superficie.
Los estudios universitarios en Tokio sentaron las bases para los esfuerzos de Rockefeller por atraer negocios de Japón a Virginia Occidental. Conocía a la familia fundadora de Toyota desde la década de 1960 y fue clave para ayudar a la automotriz japonesa a elegir en 1996 un campo de maíz en Buffalo, Virginia Occidental, para una planta de piezas de motores. La planta, de 2.000 millones de dólares, emplea ahora a unos 2.200 trabajadores.
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