Para mucho el parecido es sorprendente. Lo cierto es que, maquillaje mediante y meses y meses de ensayar gestos, movimientos del cuerpo y pases de baile, Jaafar Jackson se parece a su tío Michael.

Michael Jackson.

Pero parece que Jaafar vivía bastante alejado de su familia, entre ellos, su padre Jermaine Jackson (miembro de los Jackson 5 y hermano de Michael), porque, según lo poco que llegó a revelar en las contadas oportunidades que dio entrevistas previos al estreno de Michael, la biopic que llevó 63.882 espectadores solo en sus funciones del miércoles y jueves en los cines argentinos, se pasó un año ensayando sin contarle a nadie que iba a personificar a su tío.

Jaafar, que el 25 de julio cumplirá 30 años, es el segundo hijo menor de Jermaine (obviamente músico) y la colombiana Alejandra Genevive Oaziaza.

Parecido, pero diferente. Jaafar Jackson no había tenido una relación cercana con su tío más famoso. Fotos UIP

La mamá de Jaafar tuvo hijos con un tío de su hijo

Lo más curioso es que Alejandra, antes de estar con Jermaine, a los 17 años había conocido a Randy Jackson, que tenía 24 años y era hermano menor de Jermaine. De su relación con Randy tuvo dos hijos, Genevieve Katherine Jackson en 1989 y Steven Randall Jackson Jr. en 1992. Siguieron sus vidas separadas, pero en 1995 se casó con Jermaine (que era su cuñado), con quien tendrían a Jafar un año más tarde.

La pareja se separaría en 2004, y la colombiana se quedó con la custodia de Jaafar y del otro hijo que tuvieron, Jermajesty Jermaine Jackson, además de hacerse cargo de Donte Jackson, el hijo adoptivo de Katherine y Joe Jackson.

O sea que Jaafar tiene varios hermanos por parte de madre que, además, son sus primos. Y es sobrino y hermanastro de un hermano de Michael Jackson.

Jaafar Jackson recibe indicaciones del director Antoine Fuqua, que ha hecho muchos videoclips.

“No sé el número exacto de primos porque cada año hay nuevos bebés. Creo que somos alrededor de 35 o 40 primos”, dijo a la revista Interview.

Jaafar no quería ser músico, sino...

Confusiones al margen, Jaafar no soñaba de niño con ser músico como sus tíos y tías, sino que se imaginaba triunfando de grande con un palo de golf en la mano. Pero tenía 12 años cuando sintió, probablemente por esas cosas de los genes, evidentemente, que lo suyo podría ser cantar y bailar. Justo un año antes de la muerte de su tío más famoso.

Jaafar se tomó su tiempo para intentar suerte en el mundo de la música. En 2019 lanzó su primer tema, que tituló Got Me Singing, que según algunos también sería el último… (hay quienes dicen que compuso no más de 7 temas musicales en su vida). Y participó en algunos proyectos relacionados con el clan Jackson, como The Jacksons: Next Generation y el video musical de Love One Another, de Tito Jackson.

Dos gotas de agua. Gracias al maquillador Bill Corso, ganador de un Oscar, y claro, a sus genes.

Se sabe que el proceso de casting de Michael, el filme que dirigió Antoine Fuqua (Día de entrenamiento), tomó dos años. Evidentemente, no daban con nadie que los convenciera para interpretar al Rey del pop. Hasta que Graham King, uno de los productores de Bohemian Rhapsody, lo llamó, le contó que había adquirido los derechos para hacer la biografía de su tío y le dijo que quería que hiciera una prueba de casting.

Había un solo y no pequeño problema. Jaafar no había actuado en su vida, más que en algún acto escolar en Los Angeles.

Copiando a Michael Jackson

Así que, como contó hace poco en el programa de Jimmy Fallon, antes incluso de hacer la prueba, se esforzó preparándose para ser Michael. Trabajó con un coach de interpretación no un par de meses sino casi dos años, en los que también practicó las coreografías más emblemáticas de su tío.

Jaafar, haciendo una de las poses más características de Michael Jackson. Tenía 13 años cuando el Rey del Pop murió.

Cuando le dieron el rol en el filme, Jaafar se guardó el secreto -dice- durante un año, sin hacer ni siquiera el gritito característico de Michael a su familia.

“Nadie de mi familia supo nada durante un año entero. Lo mantuve en secreto hasta que me sentí lo suficientemente cómodo para compartirlo”, contó hace apenas 20 días en la revista Interview.

Jaafar ha sabido mantener su vida privada alejado de los focos de la gente hasta ahora, seguramente porque no le interesaba a nadie. Recién en enero de 2023 abrió su cuenta en Instagram, y el 30 de ese mes compartió con el mundo que había sido elegido -bastante antes- para interpretar a Michael.

La misma sonrisa. “Me siento halagado y honrado de ponerme en la piel de mi tío Michael para contar su historia", posteó en su IG.

“Me siento halagado y honrado de ponerme en la piel de mi tío Michael para contar su historia. Para todos los fans alrededor del mundo, nos veremos muy pronto”, dijo.

Bueno, se tomó su tiempo.

Desde entonces, lo que sube a su cuenta, con algo más de 628.000 seguidores, son posteos referidos a la película.

Jaafar no era actor, pero sí bailarín.

La vida amorosa de Jaafar Jackson

De su vida sentimental se sabe que mantiene una relación con la cantante Maddie Simpson desde hace diez años. Maddie apareció a su lado en las premieres de la película. Su único antecedente en cine o TV es haber participado en un episodio de la serie Austin & Alley, de Disney, en 2013.

La primera escena que le tocó filmar a Jaafar no fue una cualquiera. Era la del videoclip de Bad, que en el original había sido dirigido por Martin Scorsese. En el rodaje se contó con la ayuda de Rich y Tone Talauega, dos coreógrafos que habían trabajado con Michael Jackson en distintos momentos de su carrera. Del maquillaje se encargó el talentoso Bill Corso, que ganó un Oscar por su trabajo en Lemony Snicket, una serie de eventos desafortunados.

Jaafar no ha hecho ninguna mención de lo que habla todo el mundo: la ausencia del tema de los abusos sexuales de que fue acusado su tío. Sí se supo que Jaafar no tenía una relación muy cercana con Michael, por lo que dice que necesitó empaparse de escritos personales de Michael. “Sus textos, poemas, mantras y afirmaciones; fue un punto de inflexión para mí. Empecé a hacer lo mismo, escribiendo en paredes y espejos”, dijo.

Y en cuanto al proceso de preparación para hacer de su tío reveló que “empecé con la voz, luego con los gestos y los movimientos”. En más de 280 salas de la Argentina ya pueden ver los resultados.