La justicia rechazó un pedido de la vicepresidenta de la Nación, Victoria Villarruel, para que el juez federal Ariel Lijo sea apartado de una causa que inició contra la diputada nacional Lilia Lemoine y otros referentes libertarios y tuiteros por ataques en redes sociales.

Fuentes judiciales informaron a Clarín que Villarruel planteó una "enemistad manifiesta" de parte de Lijo porque lo criticó cuando fue propuesto por el gobierno de Javier Milei para integrar la Corte Suprema de Justicia de la Nación.

El planteo fue rechazado por la Cámara Federal y Lijo seguirá al frente de la causa. Es un expediente más que suma el magistrado contra el gobierno nacional. Investiga al jefe de Gabinete de la Nación, Manuel Adorni, por enriquecimiento ilícito y su viaje a Punta del Este en avión privado; la corrupción en la Agencia Nacional de Discapacidad; y los créditos hipotecarios del Banco Nación a funcionarios. El expediente de Villarruel tiene a libertados como denunciantes y denunciados, con una vicepresidenta enfrentada abiertamente con el presidente Milei.

Victoria Villarruel. Foto Federico Lopez Claro

Y es el segundo rechazo judicial a Villarruel en los últimos días. La justicia desestimó por inexistencia de delito una denuncia de la vicepresidenta contra Luis Petri, ex ministro de Defensa y actual diputado nacional, por haberla llamado "golpista". La justicia también había rechazado otra demanda contra los periodistas Pablo Rossi y Eduardo Feinmann.

Villarruel denunció el año pasado a Lemoine, al biógrafo de Milei, Nicolás Márquez, al periodista de "La Derecha Diario" Javier Negre, y a un grupo de tuiteros libertarios muy activos en sus redes por lo que consideró una campaña en su contra para desestabilizarla por mensajes de para incitar al odio.

La causa quedó a cargo del juez Lijo y la vicepresidenta lo recusó. Villarruel señaló que criticó al magistrado en distintas entrevistas cuando el gobierno lo propuso en 2024 para integrar la Corte Suprema, trámite que se realizó en el Senado y que finalmente fue rechazado.

El juez federal Ariel Lijo

La funcionaria planteó un "temor de parcialidad" y una "enemistad manifiesta" por parte del juez para investigar el caso que denunció. Lijo rechazó la recusación. El magistrado señaló que la vicepresidenta se manifestó de manera respetuosa y en uso de su derecho a la libertad de expresión.

Lijo también señaló que la no aprobación de su postulación no fue una decisión de Villarruel, sino del pleno del Senado. Así, el juez entendió que no había una enemistad manifiesta para apartarse del caso. Esa postura fue ratificada por el presidente de la Cámara Federal, Mariano Llorens, que intervino en el caso.

"Los hechos mencionados en el escrito que da inicio a este incidente carecen de entidad suficiente como para generar el efecto que la recusante pretende. Tampoco ha desarrollado de qué manera sus exposiciones públicas comprometen la garantía de imparcialidad de la judicatura, ni cuál es la relación directa que podría tener en la resolución de la causa", explicó el camaristas.

Y agregó para rechazar la recusación: "Por otro lado, no ha logrado demostrar la enemistad manifiesta requerida por la norma, es decir el odio, aversión, repulsión o resentimiento del Juez hacia la recusante, tratándose de meras conjeturas que se afincan en su subjetividad careciendo, por tanto, del sustento objetivo exigido para la configuración de las referidas causales de recusación".