El calentamiento de los ríos no solo afecta directamente a los peces que viven en ellos. También puede alterar el comportamiento de sus depredadores. Eso es lo que advierte una investigación centrada en el río Deshka, en el centro-sur de Alaska.

Los científicos detectaron que el lucio del norte (Esox lucius), una especie invasora en esa región, está comiendo más peces a medida que las aguas se vuelven más cálidas. En ese mismo ambiente viven salmones nativos, como el Chinook y el coho, dos especies de enorme importancia ecológica, cultural y económica para Alaska.

La conclusión surge de un estudio publicado en la revista científica Biological Invasions. Allí, los investigadores analizaron cómo el aumento de la temperatura puede potenciar la demanda de alimento de este depredador introducido en ambientes de agua dulce de Alaska.

“Sabemos que las especies invasoras y el clima están asociados individualmente con extinciones de peces de agua dulce”, señaló Peter Westley, coautor del trabajo, en la comunicación de la universidad. “Esos impactos pueden estar actuando juntos hacia el futuro”.

El equipo, liderado por investigadores de la University of Alaska Fairbanks, estudió el contenido estomacal de lucios del norte capturados por el Servicio de Pesca y Vida Silvestre de Estados Unidos en el río Deshka durante los veranos de 2021 y 2022. Luego comparó esos datos con muestras tomadas en el mismo río aproximadamente una década antes.

El salmón Chinook es una de las especies que viven en el río Deshka. Foto: AFP

El resultado mostró que los lucios de todas las edades consumieron más peces a medida que aumentó la temperatura. El incremento más marcado apareció en los ejemplares de un año, con una suba de hasta el 63% en el consumo. Sin embargo, ese porcentaje no significa necesariamente que hayan comido 63% más salmón, sino más peces en general.

De hecho, el propio estudio señala que la biomasa de salmón juvenil en la dieta del lucio disminuyó entre 30% y 74% según la edad del depredador. Los autores vinculan esa baja con una menor disponibilidad de salmón Chinook adulto en el sistema.

Los lucios parecen estar cambiando hacia otras presas como el salmón juvenil escasea, pero su mayor demanda energética podría sumar presión sobre todo el ecosistema.

Un lucio del norte.

Para los investigadores, el problema no es solo la presencia de una especie invasora ni únicamente el cambio climático, sino la combinación de ambos factores. El agua más cálida acelera el metabolismo de muchos depredadores y puede llevarlos a alimentarse con más frecuencia. Si eso ocurre en ríos donde los salmones ya están bajo estrés, el impacto puede sentirse con más fuerza.