Semana tras semana, se conoce la noticia de nuevas empresas de distinta envergadura que cierran en el país. El caso de FAPA es bastante particular porque, desde hace 88 años, esta compañía ubicada en Monte Grande, producía un producto único en el país y que abastecía a toda la red eléctrica.
Se trata de la Fábrica Argentina de Porcelanas Armanino, que producía aisladores eléctricos y era la única fabricante en toda la Argentina para estos insumos. Este material resulta clave para evitar fugas de electricidad y asegurar el funcionamiento seguro de la red.
Según se informó públicamente, FAPA "procedió a la liquidación total de su planta y el remate de toda su maquinaria, marcando que la decisión no tiene vuelta atrás". El panorama de la empresa comenzó a cambiar en los últimos seis meses, cuando dio los primeros pasos en su cierre total y definitivo. Ahora este rubro quedó completamente dependiente de los aislantes que se fabrican en China, Brasil y Colombia.
Por el cierre, abrieron las importaciones para traerlos de China, Colombia y Brasil.
Los ahora ex trabajadores de la compañía publicaron un comunicado en el que retratan la situación. “FAPA cubría la totalidad de la producción argentina de aisladores de porcelana y abastecía alrededor del 70% del consumo aparente”, señalaron desde los gremios de trabajadores, según datos de la Cámara de la Industria Electrónica (CADIEEL).
En ese contexto, la Resolución 345/2026 firmada por el ministro de Economía, Luis Caputo, establece que durante el término de seis meses quedarán sin efecto los derechos antidumping para la importación de aisladores de porcelana provenientes de otros países, que hasta ahora buscaba beneficiar a la producción nacional de estos productos. Ante el cierre de FAPA, la red eléctrica entraría en crisis total al no tener un proveedor de aisladores en todo el país.
En la medida que suspende los aranceles de importación y que lleva la firma del ministro de Economía Luis Caputo, se remarca: “La permanencia de la medida no solo carecería de objeto ante la inexistencia de producción nacional, sino que podría transformarse en un obstáculo para la estabilidad del servicio público eléctrico, afectando en forma notoria e injustificada el funcionamiento de una infraestructura crítica como lo es la red eléctrica”.
Los aisladores eléctricos son fundamentales para la seguridad del sistema.
De acuerdo con el último reporte trimestral publicado por la Cámara de la Industria Electrónica, Electromecánica y Luminotécnica (Cadieel) que data de diciembre de 2025, el 44% de las empresas del sector experimentó una baja en su nivel de producción, con una merma promedio del 31% respecto al trimestre previo. Solo el 16% de las compañías logró incrementos y el 40% se mantuvo sin variaciones.
La planta ubicada en Mariano Acosta 500, en Monte Grande, funcionaba desde 1938 y en su página web prometían "el asesoramiento, la garantía y la atención posventa que solo un fabricante nacional puede ofrecer". Sus fundadores fueron el Profesor Don Leopoldo Armanino y su hermano Aquiles, quienes con un trabajo e investigación emprendieron la tarea de construir esta fábrica, que en un principio se orientó a la producción de menaje hotelero.
"Con los acontecimientos de la época, la Segunda Guerra Mundial principalmente, se abre un paréntesis en las importaciones que abastecían las necesidades del país, el cual hasta entonces era primordialmente agrícola ganadero. Estos hechos hacen que los hermanos piensen en reemplazar la fabricación de menaje por la de porcelana para uso eléctrico, adecuando las instalaciones para una producción seriada de aisladores y con el firme propósito de hacer un producto de alta calidad que lograra imponerse y eliminar la dependencia del exterior", cuentan en la historia de la empresa.
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