A sus 30 años, Manuel Retana Parra alcanzó una posición privilegiada en la NASA. El ingeniero mexicano estuvo al frente del equipo de especialistas que desarolló el sistema de emergencia para los tripulantes de la histórica misión Artemis II.

Su interés por el espacio surgió en una escuela secundaria de San Miguel de Allende, en el estado de Guanajuat . Allí, un docente de física le mostró a la clase un video sobre el despegue de un cohete desde Cabo Cañaveral y ese evento cambió su vida para siempre.

A pesar de que nació en Texas, Retana pasó su juventud sin dominar el inglés.“No podía terminar una oración, veía las noticias y no entendía nada. El idioma me costó trabajo”, contó en una entrevista con la CNN.

Manuel Retana desafió obstáculos para convertirse en pieza clave del regreso a la Luna con la misión Artemis II | Foto: Facebook/Astro Manuel Retana.

Ante el deseo de ver a su familia progresar, el joven volvió a Estados Unidos a los 15 años. Gracias al apoyo de una tía y a la obtención de más de diez becas por su excelencia académica, pudo financiar su educación superior en ingeniería mecánica y aeronáutica.

De pasante a gerente: la historia de perseverancia en la NASA

El ingreso a la agencia espacial estadounidense no fue un proceso inmediato para Manuel. La NASA rechazó su perfil en once veces antes de aceptarlo para una pasantía. "Yo en ese momento no creía que pudiera ser algo para mí. No me la creía, pero ellos me decían: ‘También tú puedes’", recordó Retana.

Sus primeros pasos en el Centro Espacial Johnson de Houston se dieron en el departamento de pirotecnia. "Literalmente me puse a tronar cohetes… explosivos, para ver qué tan buenos eran para las naves espaciales", relató.

Con solo 30 años, Retana dirigIó un equipo que diseñó sistemas vitales para la nave Orion | Foto: Facebook/Astro Manuel Retana.

Tras un periodo de cinco años como pasante, en el 2020 la NASA le otorgó un contrato permanente como gerente de proyectos de vuelo. "Tengo que ver qué es todo lo que hay que construir en soporte vital de aquí a la fecha del lanzamiento del cohete", comentó sobre la magnitud de sus tareas diarias en la actualidad.

La responsabilidad del ingeniero sobre la seguridad de los astronautas es absoluta. "Si este equipo no funciona a la perfección, puedo matar a una persona, y no nada más una persona, a la persona que está llevando a la humanidad de regreso a la Luna", aseguró.

El equipo de especialistas bajo su mando produjo 46 piezas críticas para la nave Orion. Entre estos elementos se encuentran cinco máscaras de protección, cartuchos para el combate de incendios y filtros de aire especiales que eliminan el humo y la ceniza.

Manuel Retana, en el centro, actúa con el grupo de Ensamble Mariachi en el Centro Espacial Johnson de la NASA en Houston | Foto: NASA.

El coste de producción de estos elementos de supervivencia es muy elevado. El ingeniero las comparó con piezas de coches de lujo debido a su extrema complejidad técnica. El precio de las máscaras ronda los 20.000 dólares por unidad y el del filtro, los 250.000 dólares, a lo que hay que sumar los 6.000 dólares del desarrollo. "Las llaves de un Lamborghini", bromeó.

Durante su labor, él compartió momentos con los astronautas de la misión. Manuel coincidió con Victor Glover en una actividad recreativa de baile. "Por primera vez sentí que podía hacer algo mejor que un astronauta", contó sobre las dificultades que tuvo Glover en la clase de salsa.

Para Retana, su origen es su mayor fortaleza en los Estados Unidos. "No sé si haya sido la falta de recursos al crecer, pero nos la inventamos, le sacamos la vuelta y en realidad no me rompo la cabeza", explicó respecto a su capacidad para resolver fallos complejos en muy poco tiempo.

Retana Parra combina su pasión por la ingeniería y sus raíces mexicanas para inspirar a futuras generaciones en la NASA | Foto: Facebook/Astro Manuel Retana.

El éxito en la exploración espacial no lo alejó de sus raíces en el campo y la construcción. "Aunque vayamos a la Luna, siempre tenemos los pies bien plantados. No se me olvida de dónde vengo y adónde voy", concluyó.

Manuel Retana Parra actualmente lidera un grupo de 15 ingenieros en la NASA, tiene el objetivo de colaborar en la futura misión Artemis III y planea dedicarse a la enseñanza escolar más adelante. Su deseo es que más jóvenes sigan sus pasos y logren metas que en el pasado parecieron imposibles.