La revolución que comenzó a gestarse hace un año en el mundo del tenis está a punto de estallar. La falta de respuesta al reclamo por el injusto reparto de las ganancias millonarias que genera este deporte, sobre todo los cuatro Grand Slams, las citas más importantes de los circuitos profesionales, viene alimentando la frustración de los jugadores desde hace un tiempo largo. Pero el anuncio que hizo hace unas semanas Roland Garros sobre las cifras de los premios en dinero para la edición 2026 del torneo -un incremento de 9,5 por ciento respecto a 2025- llevó la tensión a un punto límite. Tanto, que provocó una reacción contundente de varias de las grandes estrellas de la raqueta.

El aumento de los premios que aplicará el Major parisino generó enojo y decepción en los vestuarios, según aseguró al sitio Tennis Majors una fuente cercana a los tenistas. Y la respuesta fue un comunicado oficial avalado por veinte nombres de peso, que dejó clara la posición de los jugadores al respecto y se centró en tres demandas.

El italiano Jannik Sinner y la bielorrusa Aryna Sabalenka, números 1 del mundo, encabezan la lista de firmantes, que completan Carlos Alcaraz, Alexander Zverev, Taylor Fritz, Casper Ruud, Daniil Medvedev, Andrey Rublev, Stefanos Tsitsipas y Alex De Miñaur por el lado de la ATP; e Iga Swiatek, Coco Gauff, Jessica Pegula, Madison Keys, Jasmine Paolini, Emma Navarro, Zheng Qinwen, Paula Badosa y Mirra Andreeva, por la WTA. Ese grupo es la cara visible del reclamo, que tiene el respaldo explícito de la inmensa mayoría de los circuitos.

La primera demanda tiene que ver específicamente con el premio en dinero que reparten los Grand Slams, con foco en el caso de Roland Garros.

El Abierto francés explicó que el 9,5 por ciento representa la tasa de crecimiento más alta del certamen en tres años y lleva a aproximadamente 89 por ciento el incremento en las últimas cinco temporadas. Pero los jugadores señalaron que en 2025, el torneo informó ingresos -por derechos televisivos, sponsoreo, venta de entradas y merchandising- de 395 millones de euros (14 por ciento más que en 2024) y el premio en metálico se elevó en apenas el 5,4 por ciento. Y con una proyección de 400 millones de euros en ingresos para este año, consideran que su parte de las ganancias "probablemente seguirá siendo inferior al 15%, muy por debajo del 22% solicitado para equiparar los Grand Slams con los eventos ATP y WTA de categoría 1000", que entregan ese porcentaje mayor.

Prize money is up 9.53% compared with 2025.#RolandGarros pic.twitter.com/jw2vLzF84K

— Roland-Garros (@rolandgarros) April 16, 2026

Los cuatro "grandes" están bajo la jurisdicción de la Federación Internacional de Tennis, nucleados en la Grand Slam Board, pero son eventos independientes, organizados por las federaciones de los países anfitriones, que fijan sus propios niveles de premios y toman sus decisiones sin la intervención de la ATP y la WTA.

"Mientras Roland Garros espera alcanzar unos ingresos récord, los jugadores están recibiendo una parte cada vez menor del valor que ellos mismos ayudan a crear", se expresó en el comunicado.

Sabalenka dio una idea de qué tan lejos podría llegar la situación en la conferencia de prensa previa a su debut en en el WTA 1000 de Roma, la última parada importante de la gira de polvo previa a la cita en Bois de Boulogne.

"Cuando te das cuenta de los números que generan y ves lo que reciben los jugadores... creo que el show lo ponemos nosotros. Sin nosotros no habría torneo, no habría entretenimiento. Sin dudas, nos merecemos que se nos pague en un mayor porcentaje. Espero que con toda la negociación que estamos teniendo, en algún momento alcancemos la decisión correcta, la conclusión con la que todos vamos a estar felices. Pero creo que en algún momento, quizás, boicotearemos los Grand Slams, sí. Siento que es la única manera que tenemos de luchar por nuestros derechos", afirmó la bielorrusa.

"Creo que en algún momento boicotearemos los Grand Slams", afirmó Sabalenka. Foto Mike Frey-Imagn Images

El segundo reclamo reflota la discusión sobre la contribución de las cuatro grandes citas del calendario al bienestar de los jugadores en temas de pensiones, seguro de lesiones, apoyo en cuestiones de salud mental y licencias por maternidad, en los que "no ha habido ningún compromiso ni ningún avance".

Y el tercero tiene que ver con las formas. "Mientras que otros deportes internacionales importantes están modernizando su gobernanza, alineando a las partes interesadas y creando valor a largo plazo, los Grand Slam siguen resistiéndose al cambio. La ausencia de consulta a los jugadores y la continua falta de inversión en su bienestar reflejan un sistema que no representa adecuadamente los intereses de quienes son fundamentales para el éxito de este deporte", señalaron.

Concretamente, lo que enojó a los jugadores fue la falta de comunicación y transparencia en el accionar de Roland Garros. Aseguran que no fueron informados ni invitados a la discusión sobre el aumento de los premios y que se enteraron a través de un frío y breve comunicado publicado por el certamen. Y destacan también que no hubo debate acerca de la distribución de los fondos hacia abajo en la pirámide, hasta los clasificados.

El grupo detrás del comunicado no conforma una asociación formal ni tiene relación con la PTPA, el sindicato que fundaron en 2019 Novak Djokovic (hoy desvinculado del organismo) y Vasek Pospisil y que inició acciones legales contra la ITF, la ATP, la WTA y los Grand Slams el año pasado. Pero lleva más de doce meses trabajando sobre estas demandas.

Roland Garros 2026 podría ser el punto de partida de la rebelión en el tenis. Foto EFE/EPA/CHRISTOPHE PETIT TESSON

A fines de marzo de 2025, los jugadores elevaron una carta a los cuatro Majors en la que expresaban su preocupación por los mismos reclamos que quedaron en el centro de discusión en los últimos días. Unos meses después, en la previa de Roland Garros, hubo una reunión confidencial entre los representantes de la elite del tenis -Sinner y Sabalenka, incluidos-, que le dio un nuevo empujón a la campaña.

Durante el US Open de septiembre se celebraron nuevas reuniones y los jugadores coincidieron que se había logrado un avance aún insuficiente pero razonable con los dos "grandes" de canchas duras. Es que el torneo estadounidense elevó un 20 por ciento el premio en dinero, a partir del extra que generó el novedoso formato del dobles mixto. Y el Australian Open lo aumentó un 16 por ciento, el mayor incremento desde la pandemia de coronavirus.

Por eso, la cifra anunciada por el Abierto de Francia significó un gran paso atrás para los jugadores, que volvieron a levantar la voz y -a la espera del comunicado de Wimbledon sobre sus premios para esta temporada- planean juntarse una vez más en los días previos al "grande" francés, que arrancará el 24 de mayo.

Sinner, Sabalenka y compañía dijeron que "seguirán abogando por un diálogo constructivo y por reformas que garanticen la salud y la integridad a largo plazo del tenis profesional", pero de acuerdo a personas que siguen de cerca las comunicaciones entre ellos, "están barajando todas las opciones".

¿Se viene la rebelión en el mundo de la raqueta?