El Gobierno de Ámsterdam marcó un hito al sancionar una disposición que prohíbe la propaganda pública sobre carne y también la vinculada con combustibles fósiles.

La medida se había debatido años atrás, pero ahora se convirtió en ley y, con ella , la capital de Países Bajos se transformó en pionera de la temática.

A pesar de los apoyos conseguidos, no faltan las voces que se alzan en su contra, sobre todo aquellas relacionadas con los sectores afectados.

Los detalles de una ley disruptiva

El 22 de enero, el ayuntamiento de Ámsterdam aprobó una propuesta conjunta del partido político ecologista Izquierda Verde y el Partido por los Animales para prohibir la publicidad de combustibles fósiles y de carne en los espacios públicos y en la red de transporte público de la ciudad.

La normativa impide la promoción de la carne en todas sus formas, y hace lo mismo para la propaganda relacionada con viajes aéreos, cruceros y automóviles de gasolina.

Ámsterdam, primera capital en prohibir la propaganda de carne y combustibles. Foto: Wikipedia (CC BY-SA 4.0)

El poder legislativo de dicha ciudad ya había intentado regular al respecto en 2020, aunque sin éxito. Anteriormente, lo lograron otras localidades de Países Bajos, entre ellas Utrecht, La Haya, Zwolle, Delft y Nijmegen.

A nivel europeo, Francia se convirtió en el primer país en prohibir la publicidad de combustibles fósiles en 2022, tras sancionar la ley del Clima y Resiliencia. Sin embargo, en el plano regional, Ámsterdam es la primera capital del mundo en establecer este tipo de regulaciones.

La prohibición forma parte de los objetivos de la ciudad para alcanzar la neutralidad de carbono en 2050 y reducir a la mitad el consumo de carne antes del mismo año. También pretende alinear la política publicitaria con lo establecido en el Acuerdo de París.

La ley entró en vigor el 1 de mayo, día en el que las vallas publicitarias que promocionaban productos relacionados con la carne y servicios que utilizan combustibles fósiles fueron retiradas de las calles.

"Una forma indeseable de influir en el comportamiento del consumidor": las críticas a la ley

Mientras que los defensores de la medida la comparan con las restricciones al tabaco, al sostener que no se puede combatir el cambio climático mientras se promueven productos "contaminantes" en la vía pública, los sectores afectados por ella han expresado sus críticas.

Los sectores afectados por la prohibición expresaron sus críticas. Foto: X (clarincom)

En cuanto a la prohibición de la propaganda sobre carne, se argumentó que esta representaba una porción relativamente pequeña del mercado: suponía un 0,1 % del gasto publicitario en comparación con el 4 % que significaban los productos relacionados con los fósiles.

En cambio, dijeron los críticos, la publicidad estaba dominada por marcas de ropa, carteles de películas y teléfonos móviles. Para ellos, colocar la carne junto a los vuelos, cruceros y autos que funcionan con combustible no es más que una decisión basada en la interpretación personal de quienes la tomaron.

La Asociación Holandesa de Carne, que representa a la industria, cuestionó la decisión y la calificó como "una forma indeseable de influir en el comportamiento del consumidor". Además, añadió que la carne "aporta nutrientes esenciales y debe permanecer visible y accesible para los consumidores".

Mientras tanto, la Asociación Holandesa de Agentes de Viajes y Operadores Turísticos argumenta que la prohibición de publicitar vacaciones que incluyen viajes aéreos es un freno desproporcionado a la libertad comercial de las empresas.

Aparte, quienes se oponen a la norma sostienen que las mismas ofertas aparecen en los algoritmos de las redes sociales, donde los consumidores pasan gran parte de su tiempo, por lo que las prohibiciones municipales son insuficientes si dejan intactas las plataformas digitales.