Un tribunal de justicia de China ordenó a una empresa local pagar una compensación económica de seis cifras a una exempleada tras dictaminar que había sido despedida de forma improcedente. Según medios nacionales, desde la compañía la echaron alegando que su esposo se desempeñaba como director general de una firma rival.

El Tribunal Popular del Distrito de Xuhui de Shanghái determinó recientemente que una mujer de apellido Liu recibiera 690.000 yuanes (unos 101.000 dólares estadounidenses) de su antiguo empleador, de acuerdo con un artículo publicado a principios de mayo en el portal de noticias Shangguan News (Jiefang Daily).

Liu comenzó a trabajar en la empresa en cuestión —es de Shanghái y pertenece al rubro inmobiliario— en 2006. Según la misma fuente, a lo largo de 17 años firmó cinco contratos laborales —el último era bajo modalidad open-ended, de duración indefinida— con la compañía y alcanzó el cargo de directora de operaciones.

A fines de 2023, la trabajadora recibió una notificación de su empleador en la que se le comunicaba la decisión de despedirla con causa, sin abonarle una indemnización.

La compañía, de acuerdo con Shangguan News, optó por rescindir el contrato laboral de Liu alegando que su esposo, llamado Li, era el director general de una empresa competidora y había "afectado gravemente" sus propios intereses.

A raíz de esta situación, en febrero de 2024 la mujer elevó una queja ante el Comité de Arbitraje de Conflictos Laborales y de Personal del Distrito de Xuhui, al considerar que el despido había sido improcedente.

Dos meses más tarde, el Comité determinó que la compañía debía indemnizar a Liu con 680.000 yuanes y, además, otorgarle 10.000 yuanes en compensación por seis días de vacaciones no utilizados en 2023.

La empresa decidió interponer una demanda ante el Tribunal Popular del distrito de Xuhui. Esta imagen es ilustrativa. Foto: Pexels.

En desacuerdo con la medida, la empresa decidió interponer una demanda ante el Tribunal Popular del distrito de Xuhui, reconociendo únicamente la obligación de pagar los seis días de vacaciones pendientes.

Cómo terminó el caso

Durante el desarrollo del caso en el ámbito judicial, la compañía demandante aseguró que el esposo de Liu también fue empleado de la firma años atrás. En ese período, según argumentó la empresa, el hombre fundó una compañía del mismo rubro a nombre de su madre que era competencia directa.

Tiempo después de renunciar a la empresa, de acuerdo con el alegato correspondiente a la demanda, Li empezó a aparecer en páginas web públicas y exposiciones como director general de la compañía que había fundado a nombre de su mamá.

A su vez, de acuerdo con lo que expuso la empresa demandante, Li tenía a su cargo tres compañías que competían con el entonces empleador de su esposa.

Según Shangguan News, la empresa demandante consideraba que, dado el puesto que ocupaba Liu dentro de su entidad, tenía acceso a información confidencial, como datos operativos de la compañía.

Por lo tanto, de acuerdo con la hipótesis de la empresa, Liu podía filtrar esa información a su marido, de una firma rival, y de esa manera causar un impacto negativo en su empleador.

En su defensa, indicó el portal de noticias, Liu planteó que solamente se encargaba del trabajo logístico in situ (en el lugar) y no estaba al tanto de los secretos comerciales de su empleador.

La mujer afirmó que su trabajo era solo logístico y no tenía acceso a secretos empresariales. Esta imagen es ilustrativa, no está relacionada con la noticia. Foto: Pexels.

Además, la mujer manifestó, según Shangguan News, que ni el contenido de su trabajo, ni su puesto, ni su nivel jerárquico constituían personal sujeto a restricciones de no competencia según la Ley de Contrato de Trabajo.

Por otro lado, Liu afirmó que su esposo trabajaba formalmente para otra empresa de la que se lo acusaba de ser director general y que la compañía registrada a nombre de la madre de él era, en realidad, cliente de esa firma.

También, dijo, de acuerdo con el mismo medio, que por "razones laborales" él participaba en actividades públicas bajo el cargo de director general de la empresa constituida a nombre de su madre.

Por último, afirmó que las tres compañías vinculadas a la gestión de su esposo no compartían exactamente el mismo ámbito de negocios que la empresa demandante. También sostuvo que no había perjudicado los intereses de su empleador.

Tras escuchar a ambas partes, la Justicia determinó que el despido por esa causa había sido ilegal. Según el Yangtse Evening Post, el tribunal fundamentó que la empresa había rescindido el contrato basándose únicamente en la situación laboral del esposo de la trabajadora, sin pruebas suficientes que demostraran que ella hubiera perjudicado los intereses de su empleador.

A raíz del fallo, la empresa apeló, pero la Justicia desestimó el recurso y confirmó la sentencia original, que ordenaba el pago de una indemnización de 690.000 yuanes.