A mediados de abril el crucero MV Hondius se convirtió en un escenario de muerte. Desde su partida de la ciudad argentina de Ushuaia el primer día de aquel mes, tres personas de la embarcación fallecieron a causa de un brote de hantavirus.

El barco de 150 ocupantes —que este domingo 10 de mayo dio inicio a su desembarco en Islas Canarias— se vio sacudido ante el patógeno transmitido por el roedor “colilargo”. El motivo de tal nombre se debe a su cola, que es más larga que la longitud de su cuerpo.

Conocido científicamente como Oligoryzomys longicaudatus, este pequeño animal silvestre es de color café claro y vive principalmente en Chile y el sur de Argentina. Pero más trascendental que ello resulta ser su condición de transmisor de la cepa Andes, la variante de hantavirus que puso en vilo a los humanos en el Océano Atlántico.

Las características del colilargo

Como se mencionó, este ratón —que no pesa más de 30 gramos— se caracteriza por su cola, la cual puede llegar a medir hasta 14 centímetros, el doble que su cuerpo. De ojos grandes y orejas pequeñas, no deja de cumplir funciones ecológicas en el ecosistema donde habita.

“Dispersa semillas y es el alimento de otros animales”, indicó el médico veterinario André Víctor Rubio Carrasco a la agencia de noticias española EFE.

El especialista chileno detalló que el roedor cuenta con un desplazamiento similar al de la rata canguro de Norteamérica. Así lo reflejan los saltos que da con sus largas patas traseras.

De hábitos nocturnos, el colilargo prefiere terrenos cubiertos mayormente por malezas o arbustos, cercanos a fuentes de agua.

Dónde está la cepa Andes, la variante de hantavirus

Con un hábitat amplio que va desde el Desierto de Atacama hasta la región más austral de Chile, el colilargo comparte naciones: se refugia también en el sur de Argentina.

El colilargo tiene hábitos nocturnos

Por su parte, la cepa que transmite los pequeños gérmenes tiene presencia en Chubut, Río Negro, Neuquén, y en el sur de Chile, según el Ministerio de Salud argentino.

Como puede observarse, en esa lista no figura Tierra del Fuego, la provincia de la que partió el crucero con bandera neerlandesa. Justamente las autoridades locales señalaron las bajas probabilidades de que el contagio haya sido en Ushuaia, donde no hubo casos de hantavirus desde 1996.

"La escasez que hay de este roedor y a su vez el estado sanitario histórico que tuvo la provincia, sumado al corto periodo que pudo haber estado expuesta esta pareja a esos roedores, disminuye enormemente la posibilidad que haya sido acá", indicó Juan ​Petrina, director de Epidemiología y Salud Ambiental de de dicha provincia.

El funcionario hacía referencia a Leo Schilperoord, el “paciente cero” que desató el brote de hantavirus en el crucero Hondius. Este ornitólogo neerlandés de 70 años falleció a bordo del barco el 11 de abril de 2026, mientras que su esposa Mirjam Schilperoord-Huisman lo hizo quince días después en Sudáfrica.

El porcentaje de colilargos infectados por la cepa Andes

Los colilargos son el reservorio natural de la cepa Andes, la única que puede transmitirse de persona a persona y que dejó al menos nueve contagios en el destacado crucero.

No todos están infectados. Foto: EFE/ F. de Cs. Veterinarias y Pecuarias de La Universidad De Chile

Se desconoce cuántos roedores de este tipo existen. Ocurre que sus poblaciones fluctúan significativamente cada año debido al clima, a la disponibilidad de alimento, y a factores como la deforestación, el desarrollo de agricultura o la colonización de hábitats naturales.

Lo que sí se sabe es que "no todos están infectados", según indicó el ya nombrado André Rubio, de la Facultad de Ciencias Veterinarias y Pecuarias de la Universidad de Chile.

"Los estudios que se han hecho en Chile y en Argentina arrojan que, por lo general, entre el 5% y el 10% de los individuos de esta especie portan el virus y suelen ser principalmente los machos adultos", añadió.

Las “ratadas” y el contagio del virus a los humanos

El porcentaje señalado puede aumentar hasta un 20% cuando ocurre el fenómeno de “ratadas”.

Este es el incremento "explosivo" de tales roedores —que anualmente se reproducen de dos a tres veces— con camadas de cuatro a seis crías. Así lo señala el Programa Hantavirus: Ecología y Enfermedad en Chile.

El contagio a los humanos del virus se produce a través de la inhalación de partículas virales provenientes de la orina de roedores portadores, la saliva y, principalmente, las heces. Las mismas "son negras y tienen la forma y tamaño de un grano de arroz", de acuerdo con el susodicho programa.

Como consecuencia se pueden padecer complicaciones cardiorrespiratorias graves, mientras que los colilargos infectados, por lo general, no se enferman. Sin embargo, existen estudios que dicen que el virus "acorta su esperanza de vida" -estimada en un año-, y que contagian a otros individuos durante los apareamientos o las peleas, detalló Rubio.

Con información de EFE