CHICAGO (AP) — AJ Dybantsa ya lo está proclamando: la clase del draft de la NBA de 2026, en su opinión, es una de las mejores en la historia de la liga.

Y nadie ha sido seleccionado aún.

Si hay una característica que comparten los jugadores que se espera estén en lo más alto del draft del próximo mes, es la confianza. Saben que son buenos y no les molesta decirlo. Y para los equipos que ahora están en posición de conseguir a esos jugadores de élite —Washington con el número 1, Utah con el número 2, Memphis con el número 3 y Chicago con el número 4—, las próximas semanas van a estar llenas de promesas.

“Como estoy en esta clase del draft, voy a decir que somos una de las mejores clases del draft”, indicó Dybantsa, quien lideró la División I del baloncesto universitario masculino en anotación esta temporada. “Veremos cómo resulta eso y cómo resultan nuestras carreras, pero si me preguntas ahora mismo, creo que somos una de las mejores clases del draft”.

Justo.

Un traspaso imprevisto o que aparezca algo en los exámenes médicos que se realizarán durante las próximas semanas podría cambiar las cosas, pero por ahora parece que los primeros cuatro nombres que el comisionado Adam Silver anunciará el 23 de junio serán los de Dybantsa (BYU), Darryn Peterson (Kansas), Cameron Boozer (Duke) y Caleb Wilson (North Carolina).

No son los únicos cuatro jugadores de élite de este draft. Pero sí parece haber una cantidad importante de potencial de estrellas en la cima, lo que hizo que la lotería del draft del domingo se sintiera quizá un poco más trascendente que otras.

“Siento que puede ser la mejor de la historia”, dijo Wilson, al ser consultado sobre cuán buena puede ser la Clase de 2026. “Tenemos un draft profundo y siento que todos quieren jugar duro y demostrar quiénes son. Y es solo cuestión de tiempo antes de que podamos hacerlo”.

Indiana quedó devastado por no obtener una selección después de haber tenido el segundo peor récord de la liga esta temporada. Los Pacers —que llegaron a las Finales de la NBA hace un año— cedieron la selección número 5 a los Clippers de Los Ángeles para ayudar a saldar el traspaso realizado esta temporada por el pívot Ivica Zubac, quien seguramente ayudará a Indiana cuando Tyrese Haliburton regrese de su rotura del tendón de Aquiles.

Pero quedarse sin la posibilidad de hacerse con parte del talento disponible este año, dicho de forma simple, dolió, según el presidente de operaciones de baloncesto de los Pacers, Kevin Pritchard.

“Hoy, duele. Pero esperen a la próxima temporada. Démosle a este grupo la oportunidad de salir a competir por un campeonato, porque han demostrado que pueden hacerlo”, expresó Pritchard.

Al presidente de los Wizards, Michael Winger, le gusta meterse en las matemáticas, y sabe que una probabilidad del 14% no es precisamente grandiosa. Pero era tan buena como la de cualquiera en esa lotería del draft y, al final, fue suficiente para darle a Washington la selección número 1.

Los Wizards fueron los grandes ganadores, pero no fueron los únicos ganadores.

Oklahoma City obtuvo una selección de lotería en este draft por los años y años y años que el gerente general Sam Presti pasó acumulando tanto buenos jugadores como capital de draft. Eso significa que los campeones reinantes —quizá campeones consecutivos para cuando llegue el draft— solo van a mejorar aún más.

Los Clippers consiguieron una selección entre las cinco primeras, Memphis cuenta con la número 3, la reconstrucción de Chicago hará que los Bulls incorporen a un jugador extremadamente bueno, y Utah —que fue multado con 500.000 dólares este año por sentar a algunos jugadores en los cuartos periodos de los partidos— está en el número 2.

“De acuerdo en no estar de acuerdo”, fue lo que el propietario del Jazz, Ryan Smith, escribió de forma célebre cuando la NBA le impuso la multa de medio millón de dólares. El credo ahora podría ser esperar y ver; el Jazz tiene mucho talento joven, y se hará aún más profundo en ese frente.

El escolta del Jazz Keyonte George estuvo en la lotería del domingo. Dijo que el Jazz está guardando los recibos —su manera de decir que sí, Utah tomó nota de toda la conversación sobre perder a propósito que persiguió al equipo esta temporada.

“Vamos a asegurarnos de ir a nuestro propio ritmo, entender que somos un grupo nuevo y que estamos en nuestro camino hacia algo especial. Pero sí, como grupo, sin duda tendremos una espina clavada”, afirmó George.

Queda mucho baloncesto por jugarse esta temporada.

Pero las conversaciones sobre el draft están cobrando velocidad. Y, dado cuánto talento hay, eso es comprensible.