Recientemente, en la ciudad de Londres, decenas de pasajeros viajaron en el primer tren británico impulsado exclusivamente por batería.
El suceso ocurrió luego de varios meses de pruebas de la formación, que circuló por las vías ferroviarias tradicionales.
Esta opción representa una amenaza para los ferrocarriles clásicos, en un contexto en el que Reino Unido busca reducir la cantidad de vehículos que funcionan con combustibles fósiles.
El primer viaje del tren británico a batería
Un tren impulsado únicamente por batería comenzó a transportar pasajeros en el Reino Unido.
El modelo, operado por la compañía Great Western Railway (GWR), se estrenó un sábado a las 5:30, como parte del servicio regular de la línea que une West Ealing y Greenford, dos barrios del oeste de Londres, separados por alrededor de 4 kilómetros.
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El primer tren británico a batería
La novedad fue anunciada por First Group, controladora de GWR, que confirmó la entrada en operación del tren, después de 22 meses de pruebas con tecnología de recarga rápida en la ruta.
Como esta máquina sustituyó a una traccionada a diésel, el proyecto constituye una esperanza para resolver uno de los mayores problemas de los ferrocarriles modernos: cómo eliminar el diésel en líneas donde instalar cables aéreos eléctricos es caro, lento o visualmente indeseado.
Además, la entrada del tren a batería ocurre en un momento decisivo para el transporte ferroviario de Reino Unido, ya que el país busca reducir emisiones, modernizar su red y abandonar los combustibles fósiles.
¿Una alternativa a los trenes clásicos? Así funciona el ferrocarril a batería
El protagonista de este cambio es un British Rail Class 230, un antiguo coche del subte de Londres que fue adaptado para probar que la tecnología a batería puede funcionar en una situación con pasajeros, horarios, estaciones y exigencias de operación diaria.
El tren es una antiguo coche del subte de Londres, readaptado. Foto: captura YT (tomo tawa linja)
Durante el período de pruebas, el modelo fue utilizado en la Greenford Branch Line, una ruta que fue inaugurada en 1904 para ramales diésel y que es corta, pero estratégica para evaluar rendimiento, seguridad y fiabilidad.
Esto último es crucial: el tren no se trata solo de un prototipo escondido en una pista experimental, sino que entró en la rutina ferroviaria, reemplazó una unidad diésel y comenzó a generar datos reales para el futuro de la red británica.
Por si fuera poco, antes de transportar pasajeros, el tren ya había llamado la atención al alcanzar un hito impresionante: registró 200,5 millas recorridas con una única carga de batería, superando el récord anterior de 139 millas, establecido por otro tren a batería.
Convirtiendo a kilómetros, son más de 320 rodando sin recargar. Para un tren regional impulsado por batería, este número cambia completamente la conversación sobre el porvenir de las líneas no electrificadas.
La propia GWR afirma que, en sus planes futuros, necesitará trenes a batería capaces de cubrir rutinariamente más de 60 millas entre recargas, es decir, un requisito muy inferior al nuevo récord, lo que demuestra que la tecnología puede ir mucho más allá de una ruta corta en Londres.
El tren se vale de la tecnología FastCharge para cargarse rápidamente. Foto: captura YT (tomo tawa linja)
El verdadero secreto del proyecto reside en la llamada tecnología FastCharge. La lógica es simple, pero poderosa: en lugar de instalar cables eléctricos a lo largo de toda la línea, el tren recarga rápidamente en puntos estratégicos, como lo son las estaciones.
Informes técnicos sobre el sistema indican que la recarga puede ocurrir en pocos minutos, ya que se utiliza una alta potencia para devolver energía al vehículo durante la parada.
En la práctica, este modelo puede reducir la necesidad de electrificación completa de la vía, una opción alternativa a los trenes a combustible, pero que suele exigir obras caras, impacto visual, largos plazos y adaptaciones complejas.
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