El aceite es un ingrediente fundamental en la cocina. Sin embargo, el problema surge una vez que ya se utilizó: muchos cometen el error de tirarlo en la bacha perjudicando los desagües.

De acuerdo con una investigación realizada por la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires (FAUBA) y la empresa argentina DH-SH, en los domicilios argentinos se usan 2,5 litros de aceite vegetal por persona cada año.

Cuando tiramos el aceite usado en la bacha, se perjudican los desagües y se contamina el agua.

Por qué no hay que tirar el aceite usado en la bacha

Ya sea por desconocimiento o falta de voluntad, hay personas que eligen tirar el aceite que usaron por los desagües, tanto en el inodoro como en la bacha, sin pensar en las consecuencias que puede generar.

El informe calculó que se descartan más de 100 millones de litros de aceite vegetal usado anualmente en el país, de los cuales el 90% proviene de los hogares.

Además, explica que el hábito de tirar el aceite usado por los desagües está vinculado con la contaminación de recursos naturales, ya sean ríos, suelos y sistemas de saneamiento.

Cuando entra en contacto con el agua, el aceite forma una fina capa en la superficie que dificulta el intercambio de oxígeno con el aire, lo que provoca graves consecuencias para la vida acuática, incluyendo plantas, peces y organismos que dependen de ese equilibrio para sobrevivir.

Cuando el aceite entra en contacto con el agua, dificulta el intercambio de oxigeno con el aire y provoca graves consecuencias. Foto: Freepik.

Según el informe de seguimiento del Objetivo de Desarrollo Sostenible 6 elaborado por ONU-Agua y la Organización Mundial de la Salud (2024), el 42% de las aguas residuales domésticas no recibe un tratamiento seguro, lo que perjudica a la calidad del agua y a la salud de los ecosistemas.

Los especialistas advierten que aunque se trate de pequeñas cantidades de aceite, los efectos negativos que pueden generar en el agua son significativos.

Antonella Druetta, responsable de Sustentabilidad de DH-SH, asegura que “cuando se separa correctamente en origen puede recuperarse y utilizarse como materia prima para la producción de biocombustibles, lo que permite transformar un residuo potencialmente contaminante en un recurso valioso”.

Al mismo tiempo, desde 2017 la empresa lleva adelante la "recolección y reacondicionamiento del aceite vegetal usado para la producción de biocombustibles de segunda generación" a través de la campaña llamada "Recicla Tu Aceite", para fomentar su recuperación para nuevos usos.

Qué hacer con el aceite usado

  • Una vez usado, dejar enfriar el aceite y ponerlo en un recipiente plástico limpio, seco y con tapa.
  • Conservarlo para seguir agregando aceite a utilizar para frituras.
  • Una vez lleno, llevarlo al punto verde más cercano para completar el proceso.
  • Ese aceite se convierte en un recurso para la producción de biocombustible de segunda generación.