En Texas, una nueva legislación que entró en vigor el 1 de mayo de 2026 ha impactado con fuerza en los profesionales de la construcción extranjeros. Avalada con la firma del gobernador Abbott, la norma exige una prueba de estatus legal en Estados Unidos para otorgar o renovar la licencia profesional.

Según una medida aprobada el 24 de marzo pasado, los trabajadores migrantes deberán demostrar que tienen residencia legal al solicitar el permiso al Departamento de Licencias y Regulaciones de Texas (TDLR, por sus siglas en inglés).

La portavoz del TDLR, Caroline M. Espinosa, en declaraciones al Texas Tribune, explicó que “con el reciente lanzamiento de nuestro proyecto de modernización del sistema de licencias y un mayor enfoque en la lucha contra la trata de personas, avanzamos en esta verificación”.

Espinosa aseguró que “esto garantiza prácticas consistentes y seguras en todos los programas y fortalece nuestra capacidad para identificar y prevenir el fraude, la explotación laboral y la trata de personas”.

¿A qué trabajadores afecta la nueva norma?

Según algunas estimaciones, en Texas viven unos 1,7 millones de personas que carecen de autorización para trabajar, pero igual se desempeñan en varios sectores del empleo informal, entre ellos el de la construcción.

Los obreros de la construcción deberán demostrar su residencia legal para obtener una licencia profesional.

¿Qué significa la nueva medida para estos trabajadores? La licencia profesional emitida por el TDLR es un requisito obligatorio para estadounidenses y extranjeros que quieran desempeñarse en alguno de estos oficios:

  • Electricistas.
  • Contratistas.
  • Conductores comerciales.
  • Peluqueros y barberos.
  • Cosmetólogos, masajistas y depiladores.
  • Podólogos.
  • Remolcadores de vehículos.

La norma no exige ciudadanía estadounidense para trabajar, sino que la persona esté en alguna categoría con autorización legal según la ley federal de 1996 sobre beneficios públicos.

Barbero o peluquero. Una profesión muy buscada en Texas.Escuela de barberos en Houston. Foto: Quality Barber College.

Esto significa que los trabajadores podrían quedarse sin empleo de no regularizar su situación cuando venza su actual licencia profesional.

Trabajar sin esta documentación implica varios riesgos, como los siguientes:

  • Mayor exposición a operativos de ICE y verificaciones de estatus en los sitios de trabajo.
  • Presión para las empresas porque las leyes federales sancionan la contratación de personal no autorizado y esto puede incentivar despidos o mayor informalidad.
  • Contratación fraudulenta mediante la figura de “contratista independiente” o la realización de pagos en efectivo para eludir responsabilidades legales.
  • Mayor facilidad de parte de los empleadores para imponer salarios por debajo del mínimo legal.
  • El temor a la deportación impide que los trabajadores reclamen sus derechos luego de sufrir accidentes o ser perjudicados en sus lugares de trabajo.

En el año fiscal 2025, el TDLR otorgó cerca de un millón de licencias profesionales. Según Steve Bruno, subdirector ejecutivo del TDLR para servicios de licencias y regulación, menos del 2% carecían de número de Seguro Social asociado, uno de los requisitos para obtenerla.

Trabajar sin licencia expone a los trabajadores a varios riesgos. Foto: Freepik.

Lo cierto es que, desde el 1º de mayo, todos los extranjeros que desean una nueva licencia o renovar la actual deben presentar algunos de los documentos detallados en el listado publicado en el sitio web del Departamento.

El regreso de Donald Trump a la Casa Blanca ha impulsado leyes con castigos más severos para los inmigrantes que no puedan comprobar su permanencia legal en el país. Además de los operativos del ICE y la ofensiva migratoria, otras agencias federales y departamentos estatales han endurecido el marco regulatorio con la promesa de que colocan a "Estados Unidos primero". Sin embargo, el mercado laboral funciona de otra manera y la pérdida de trabajadores extranjeros puede perjudicar a distintos sectores donde la mano de obra es más costosa o insuficiente.