Tras el fallecimiento de Steve Jobs, su esposa, Laurene Powell, se convirtió en una de las mujeres más ricas del mundo.

Esto se debe a que heredó una fortuna de parte de su marido, ya que gran parte de las acciones de Apple y Disney quedaron en sus manos.

No obstante, anunció que donará una importante fracción de su dinero a la ayuda social.

Laurene Powell y la millonaria herencia de Steve Jobs

Más allá de que se volvió popular por casarse con Jobs, lo cierto es que Powell ya era una brillante mujer de negocios antes de conocer al fundador de Apple.

Nacida en Nueva Jersey en 1963, se graduó en Ciencia Política por la Universidad de Pensilvania y luego obtuvo una Maestría en Administración de Empresas en Stanford.

Powell ya era empresaria antes de conocer a Jobs. Foto: Wikipedia (CC BY 4.0)

Tras ello, además de crear Terravera, su propia empresa de alimentación saludable, Powell realizó varias inversiones de impacto y llevó a cabo proyectos de filantropía.

Un día de octubre de 1989, finalmente, su vida cambió para siempre. Asistió a una charla que impartía Jobs en la Escuela de Negocios de Stanford y, por llegar tarde, tuvo que ocupar un asiento cerca de donde estaba el famoso empresario.

Así fue como ambos se conocieron y, esa misma noche, salieron a cenar juntos.

El nivel de conexión fue tal que se enamoraron y, dos años después, se casaron y tuvieron su primer hijo, Reed Jobs, al que le siguieron Erin (1995) y Eva (1998).

Powell y Jobs se mantuvieron unidos hasta que murió el magnate, el 5 de octubre de 2011, a causa de una rara variedad de cáncer de páncreas.

Powell y Jobs se conocieron en una charla del empresario. Foto: Archivo

Tras el fallecimiento de Jobs, Laurene, de entonces 47 años, heredó gran parte de la fortuna del fundador de Apple, quien en vida había decidido repartirla, únicamente, entre su esposa y su primera hija, Lisa Brennan-Jobs.

En particular, Powell recibió la participación de Jobs en el accionariado de Apple y Disney. Por aquel año, esas acciones se valoraban en torno a los 10.000 millones de dólares.

Una cifra semejante puede ser difícil de administrar, pero la viuda de Jobs tenía muy claro qué iba a hacer con ese dinero.

"No me interesan los proyectos de acumulación de riqueza": qué pasará con la herencia de Jobs

Según Forbes, actualmente, Powell posee una fortuna estimada en 14.700 millones de dólares, lo que la ubica en el puesto 208 de la lista de personas más ricas del mundo.

Desde la muerte de su esposo hasta ahora, aumentó sus posesiones al adquirir participaciones importantes en la revista The Atlantic y en Monumental Sports, empresa dueña de las escuadras de básquet Washington Wizards y Mystics, así como del equipo de hockey Washington Capitals.

A pesar de esto, la mujer anunció que, respecto a la fortuna que heredó de Jobs, hará lo que a él le hubiera gustado: gastarla en filantropía.

"No me interesan los proyectos de acumulación de riqueza para el legado familiar, y mis hijos lo saben. A Steve tampoco le interesaban. Si vivo lo suficiente, todo terminará conmigo”, dijo en una entrevista con The New York Times, al referirse a la herencia del empresario.

Powell creó dos fundaciones para donar la herencia de Jobs. Foto: Wikipedia (CC BY 3.0 cl)

Powell registra un antecedente en cuanto a ayuda social. En 1997, creó College Track, una organización sin fines de lucro que tiene la intención de incrementar la tasa de graduaciones de la secundaria, la matrícula universitaria y la tasa de recibidos universitarios de alumnos de comunidades marginadas.

Tras el fallecimiento de Jobs, entonces, no lo dudó: fundó Emerson Collective, una compañía de inversión de impacto, filantropía y defensa de derechos centrada en la justicia ambiental, la salud, la inmigración y la educación.

Por si fuera poco, en 2021, como otro de los medios para canalizar la donación de la herencia de su esposo, creó la fundación Waverley Street Foundation y se comprometió a, a través de ella, destinar unos 3500 millones de dólares a proyectos climáticos.

Con estas iniciativas pretende cumplir el objetivo que su marido no logró alcanzar: que su fortuna no le sobreviviera y regresara a la sociedad.