El informe de Política Monetaria del Banco Central del mes de marzo, pero que se conoció este miércoles a la noche, dice que "se prevé una desaceleración de la inflación en abril y mayo por la reversión de los factores estacionales y los shocks transitorios que presionaron en marzo". Y que "la ausencia de presiones inflacionarias inerciales en los mercados de trabajo y cambiario, junto con la reversión de factores estacionales, anticipa una rápida disminución de la tasa de inflación mensual en los próximos meses".

El documento del BCRA se publicó a horas de que el Indec publique el IPC de abril este jueves a las 16.00 horas. El mercado espera una disminución respecto al 3,4% de marzo. Se habla de una cifra en torno a 2,5%. El último relevamiento de expectativas del banco proyecta 2,6% y 2,7% entre el grupo de economistas que mejor estimaron la inflación.

La inflación hace diez meses que no baja. Desde el 1,5% de mayo del año pasado que no retrocede. Este jueves sería la primera vez que disminuye desde aquel entonces. El banco explicó en el IPOM que "durante el primer trimestre de 2026 factores como cambios en precios relativos, contribuyeron a elevar la tasa de inflación mensual". También impactó la suba del precio del petróleo a nivel internacional. El martes se conoció la inflación de Estados Unidos en el mes de abril que dio 0,6% mensual y 3,8% anual. Se trató del salto más grande en tres años.

Precisamente el Banco Central advierte que "el mayor riesgo sobre el IPC" para el caso argentino "proviene de la incertidumbre global que puede traducirse en una mayor presión inflacionaria internacional, particularmente en el precio de los combustibles". Y justamente anoche YPF informó un aumento de las naftas de 1%, luego de un congelamiento por 45 días para amortiguar el impacto del shock internacional y que ahora volvió a renovar hasta fines de junio.

Con respecto a la inflación del mes de abril el Banco Central dice que "bajaría en forma significativa la incidencia de los agrupados carnes y derivados y educación, mientras que persistirían la incidencia directa de las naftas y la estacionalidad desfavorable de prendas de vestir". Y que "en mayo se prevé una nueva desaceleración de las carnes que coincidiría con la estacionalidad favorable en prendas de vestir". El REM espera que la inflación sea 2,6% y 2,3% en abril y mayo respectivamente.

El trabajo agrega que "se espera que la política monetaria, la evolución del tipo de cambio y las expectativas de reducción de inflación inciden favorablemente en un descenso de la inflación subyacente".

La inflación subyacente (o núcleo) es un índice que mide la evolución de los precios de los bienes y servicios a corto y mediano plazo, excluyendo a aquellos que son más volátiles o están sujetos a recomposición de precios relativos. Tanto el Banco Central como la consultora Equilibra mostraron en sendos reportes que la inflación núcleo se mantuvo estable a lo largo del último año pese a la volatilidad del índice general que pasó de 1,5% en mayo de 2025 a 3,4% en marzo de 2026.

La inflación de marzo fue 3,4%, más alta de la esperada y la más elevada en doce meses. El salto se explicó por las subas en educación, transporte y las tarifas. De ese modo la inflación acumuló 9,4% de suba en el primer trimestre, por encima del 8,4% del mismo período del año pasado, con la paradoja de que esta vez el dólar cayó en lo que fue del año.

El Banco Central habla de "efectos transitorios" en los aumentos de los últimos meses. "La disciplina en el manejo de la política fiscal y monetaria permite anticipar que el shock internacional no tendrá impactos persistentes, es decir de segunda ronda, en la trayectoria inflacionaria [...] la ausencia de inercia inflacionaria a nivel macroeconómico permite pensar que el impacto en el precio de la energía no se extenderá al resto de los mercados. Por lo tanto se espera una disminución de la tasa de inflación mensual a corto plazo".

Hoy a las 16.00 hs se correrá el telón de fondo.